Arizona presentó este jueves una apelación para revocar el fallo de una jueza estadounidense que bloqueó partes clave de una polémica ley del estado contra la inmigración ilegal, dijo el portavoz de la gobernadora.
Abogados de la gobernadora Jan Brewer y de Arizona solicitaron a la Corte de Apelaciones del Noveno Circuito en San Francisco que revoque un mandato judicial preliminar que prohíbe partes de la ley, además de una consideración expedita para la apelación del estado, dijo el portavoz Paul Senseman.
La legislatura de Arizona, controlada por republicanos, aprobó la ley en abril para intentar detener el flujo de inmigrantes ilegales en la frontera del estado con México, además de reducir el narcotráfico y el crimen.
El miércoles, una jueza estadounidense bloqueó las puntos más polémicos de la ley, basando su veredicto en que los asuntos inmigratorios son responsabilidad del Gobierno federal.
La jueza federal del estado de Arizona, Susan R. Bolton, decidió suspender uno de los puntos más controvertidos de la ley de inmigración SB1070.
La parte clave anulada de manera temporal por la jueza es la que instaba a la policía a comprobar, ante la simple sospecha, si una persona se encontraba legal o ilegalmente en el país.
En caso de no portar documentación válida, la ley habilitaba a la policía a detener a la persona en cuestión.
La decisión de Bolton, recogida en un documento de 36 páginas hecho público por la corte federal de Arizona esta tarde del miércoles, evitará que entren este jueves en vigor algunas de las disposiciones de la ley.
En el documento judicial, la jueza apunta que algunas de las disposiciones de la ley de Arizona interfieren con la política federal del país.
La ley SB1070, que había desatado las críticas tanto de grupos de defensa de los inmigrantes dentro de Estados Unidos como de numerosos países de América Latina, declaraba la inmigración ilegal como un delito estatal por primera vez en la historia de Estados Unidos.
La jueza Bolton ordenó que las partes controversiales se mantengan sin vigencia hasta tanto exista un fallo judicial sobre el fondo del asunto, al fallar que el gobierno estadounidense “probablemente tenga éxito” en demostrar que la ley de Arizona abarcaba terreno ya cubierto por leyes federales.
La ley entrará en vigor en este estado fronterizo con México sin la disposición que provocaba más resistencia: la orden para que la policía corrobore el estatus migratorio de una persona cuando considere que hay sospechas de que es ilegal.
Los detractores de la ley señalaban que esa disposición provocaría actos racistas por parte de los cuerpos de seguridad.













