La paradoja del SII: mano dura a los pequeños comerciantes y mano blanda a la Nueva Mayoría

Mano dura” con la señora que vende pelotas de plástico en el barrio Meiggs, pero “vista gorda” con los senadores y diputados de la Nueva Mayoría que boletearon para SQM.

El tradicional barrio Meiggs, que ad portas de la Navidad aumenta explosivamente la cantidad de clientes que buscan regalos económicos para sus familiares, fue durante la jornada del martes 20 de diciembre, objeto de fiscalización por parte de personal del Servicio de Impuestos Internos (SII), medida que, como se sabe, se realiza todos los años en estas fechas, con la finalidad de que los contribuyentes del sector –aproximadamente 670 que van desde grandes empresas importadoras, hasta pequeños comerciantes-, cumplan con su responsabilidad tributaria y, así, se desaliente la evasión. No hay que olvidar que, precisamente, en este período se concentra un 29% de las importaciones del año en ese sector.

Los comerciantes sorprendidos en alguna infracción deben pagar una multa que varía o se pueden ver afectados clausura de su negocio por 20 como última medida.

Cabe recordar que esta mano de hierro contra los pequeños contribuyentes también se replicó en junio de 2014, cuando fiscalizadores del SII comenzaron a dejarse caer en las kermeses de colegios para revisar las boletas y evitar la evasión tributaria. Esa cuestionada medida, en su momento, obligó a un establecimiento educacional a sacar patente por un solo día para vender almuerzos, en el marco de unas olimpíadas y, en otros recintos, tuvieron que pagar una multa por cobrar entrada y vender productos comestibles, sin entregar boletas.

La versión del SII –en 2014- para explicar esta fiscalización que fue criticada por diferentes sectores, se centró en que “se enmarca en el contexto legal de cautelar el interés fiscal, verificar y, en lo posible, facilitar el cumplimiento tributario de los contribuyentes”. En todo caso, en 2015, a pesar de los cuestionamientos que se levantaron, nuevamente el Servicio de Impuestos Internos fiscalizó a algunos colegios, aunque desde el propio organismo estatal –el año pasado- se admitió que no había un programa establecido de fiscalización a los recintos educacionales, en el marco de eventos en los que se recauda dinero para actividades internas del alumnado.

¿Y por qué los políticos se salvan?

Lo que genera duda, a la hora de comparar la actitud del SII frente, por ejemplo, a los comerciantes del barrio Meiggs o las fiscalizaciones efectuadas a las actividades de los colegios con la finalidad de recaudar fondos, es el casi nulo interés demostrado por parte del mismo Servicio de Impuestos Internos a la hora de avanzar en el caso de los políticos que entregaron boletas ideológicamente falsas a la minera SQM –de propiedad del yerno de Augusto Pinochet, Julio Ponce Lerou– y que, a la fecha, no han sido tocados ni por la entidad del Estado y tampoco por la justicia, o sea, siguen en completa impunidad. Son varios los sectores que han denunciado que estos casos no han sido abordados con el rigor necesario y con la debida transparencia.

Al interior del Servicio de Impuestos Internos, aseguran a EL MURO que “la mano blanda frente a los casos de políticos oficialistas ligados a SQM, es una señal de que el actual director del SII, Fernando Barraza –que es de la Nueva Mayoría-, ha causado mucho daño a la institución, ya que junto al subdirector jurídico, Bernardo Lara están preocupados de salvar el término de este gobierno, no están resguardando la igualdad, porque saben que luego de la próxima elección presidencial ya no podrá existir esta suerte de hacer vista gorda y, ahí, el Ministerio Público y el Poder Judicial podrán actuar”.

Otra fuente del SII reconoce que “se da la paradoja dentro del servicio, porque los planes de fiscalización son tratados a nivel de la dirección nacional, pero no son tratados de acuerdo a la realidad de cada dirección regional y, por ahí, la gente podría pensar que no fiscalizan a los grandes contribuyentes y sí a los chicos. Hay que fiscalizar a todos por igual, el problema es que con este director y con este gobierno, eso no ha sido así. En especial en el caso SQM, se ve la manga ancha de la dirección del Servicio de Impuestos Internos y, eso, es lo que no puede ocurrir en una repartición técnica”.

Agrega la misma fuente que “somos testigos de la politización de una institución pública y, lamentablemente, el SII está capturado por la Nueva Mayoría, en especial, por el Partido Comunista. Ése es el problema del Servicio de Impuestos Internos, no los funcionarios, porque ellos cumplen la ley y, si dependiera de ellos, fiscalizarían a todo el mundo, pero no pueden, porque tienen jefes que les dan instrucciones, que los califican, que los persiguen o, al final, los despiden”.

En resumen, MANO DURA con la señora que vende pelotas de plástico en el barrio Meiggs, pero VISTA GORDA, con los senadores y diputados de la Nueva Mayoría que boletearon para SQM.

Por Daisy Castillo Triviños para elmuro.cl /psg

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