La mañana de este lunes se realizó en el Séptimo Juzgado de Garantía de Santiago una audiencia para responder a distintas solicitudes en la causa que busca determinar responsabilidades por la muerte de Lissette Villa, una pequeña de 11 años que murió en 2016 en una residencia del Sename.

En la instancia, el juez Patricio Álvarez resolvió rechazar una solicitud de una de las partes querellantes, que representa a la familia de la menor, quienes buscaban que se reabriera la investigación.

En paralelo, el magistrado aceptó lo decidido por el Ministerio Público, organismo que optó por no perseverar en la investigación desformalizada que se llevaba a cabo en contra de la entonces (2016) directora del Sename, Marcela Labraña, como presunta encubridora.

En su momento, la autoridad fue blanco de críticas por decir que Lissette Villa había muerto de pena, porque su familia no la visitaba.

Lo anterior, porque tras las diligencias encargadas por el órgano persecutor no se lograron encontrar antecedentes suficientes que permitieran sustentar una eventual formalización y acusación.

Asimismo, el tribunal dio luz verde a la solicitud de la Fiscalía y sobreseyó a los cuatro médicos investigados que, en su momento, participaron del tratamiento de la menor fallecida.

Al mismo tiempo, se informó que la audiencia de preparación del juicio oral se realizará en octubre.

La muerte de Lissette Villa ayudó a destapar las cifras de niños que murieron en Chile durante los últimos años, mientras estaban a cargo del Estado en residencias del Sename.

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