Tal como si fuera un estratega bélico que ataca a su enemigo, dejándolo malherido y con poca capacidad de defensa, el primer ministro británico, Boris Johnson, está lanzando “sofisticados misiles” a una disgregada oposición. Porque un día después de que el premier le pidiera a la reina Isabel II que suspenda el Parlamento por cinco semanas, hasta el 14 de octubre, el gobierno volvió a desafiar hoy a los opositores del Brexit en el Parlamento y les dijo que si quieren frustrar la salida del Reino Unido de la Unión Europea o tumban al gobierno o cambiar la ley.

Jacob Rees-Mogg, un partidario del Brexit que está a cargo de la gestión de los asuntos del gobierno en el Parlamento, animó a los opositores a hacer lo que consideraran adecuado. “Todas estas personas que lloran y rechinan los dientes saben que hay dos maneras de hacer lo que quieren hacer”, dijo a la BBC Rees-Mogg, quien fue el encargado de viajar hasta el castillo de Balmoral en Escocia para pedirle a la reina Isabel que suspenda el Parlamento. “Una es cambiar el gobierno y la otra es cambiar la ley. Si hacen cualquiera de esas dos cosas, tendrá un efecto”. “Si no tienen el coraje o la iniciativa para hacerlo, nos iremos el 31 de octubre de acuerdo con el resultado del referendo”, enfatizó.

JACOB REES-MOGG CONVERSA CON LA PRENSA HOY EN LONDRES

La decisión de Johnson no dejó indiferentes a los miembros de su partido y la líder de la colectividad en Escocia, Ruth Davidson renunció hoy como líder del Partido Conservador en Escocia, diciendo que ya no podía compaginar las exigencias de ser madre con el Brexit.

“He intentado trazar un rumbo para nuestro partido que reconozca y respete el resultado del referéndum, buscando al mismo tiempo maximizar las oportunidades y mitigar los riesgos para las principales empresas y sectores escoceses”, dijo. Pese a las críticas, muchos analistas concordaban hoy que Johnson realizó una osada apuesta y que puede salir fortalecido, considerando que la oposición se encuentra disgregada. En ese sentido, el encuestador John Curtice señaló hoy en el diario The Independent que el primer ministro ganaría en el caso de que se realicen elecciones generales.

Para el experto, los cálculos detrás de la política del Brexit de Johnson son muy claras. “Si él logra unir a los partidarios del Brexit para que respalden al Partido Conservador, mientras que el voto a favor de la permanencia de la Unión Europea está disgregado, asegurará las bases para ganar una mayoría en la Cámara de los Comunes”, escribió Curtice. Actualmente, los conservadores tienen una mayoría de 320 escaños, con la ayuda de 10 asientos del norirlandés Partido Unionista Democrático. Mientras que la oposición, liderada por el Partido Laborista tiene 319 escaños.

“Esta estrategia ya ha tenido algo de éxito: el respaldo al Partido Brexit (encabezado por Nigel Farage, exlíder de la colectividad euroescéptica Partido por la Independencia de Reino Unido) ha caído seis puntos porcentuales durante el verano boreal y el apoyo se ha ido casi en su totalidad hacia los conservadores”. En promedio las encuestas sugieren que casi la mitad de los votantes que respaldaron el Brexit apoyaría a Johnson en unas elecciones anticipadas”, explicó Curtice.

En el otro lado de la vereda, quienes quieren quedarse en el bloque están divididos entre los laboristas (34%) y los liberales demócratas (29%) mientras que el Partido Nacional Escocés (SNP) domina entre los votantes a favor del bloque en Escocia. En este sentido, el experto dice que el resurgimiento de los liberales demócratas junto con el respaldo al SNP puede ser insuficiente para superar a los conservadores en unas elecciones.

Propuestas controvertidas

El portal Buzzfeed reveló que el equipo de Johnson –liderado por el jefe de gabinete Dominic Cummings-, ha estado explorando diversas propuestas controvertidas para llevar a cabo en caso de que los intentos por frustrar el Brexit tengan éxito. Entre las que ideas que se están considerando están el uso de una serie de mecanismos para crear nuevos debates Parlamentarios, como por ejemplo sobre el presupuesto, y así reducir el tiempo que tienen los parlamentarios conservadores rebeldes para actual. También consideran crear un feriado para evitar que los parlamentarios se reagrupen durante el periodo de suspensión del Parlamento.

Según el diario The Telegraph, estas estrategias, como la suspensión del Parlamento, tienen el sello de Cummings, que es quien lideró la campaña por el Brexit. “Desde el comienzo han sido sus planes y foco despiadado lo que ha permitido al gobierno, que no tiene una mayoría en los Comunes de ser el amo de su destino, ser el instigador de la narrativa política en lugar de la víctima”, escribió el periódico.

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