El joven uruguayo Leonardo Fernández, fue inscrito como el tercer refuerzo de Universidad de Chile para afrontar el duro segundo semestre que tiene como objetivo principal zafar del descenso.

El volante charrúa debutó ante Unión La Calera donde en pocos minutos en la cancha se creó dos ocasiones de gol pudiendo ser el héroe de ese partido. Una semana después hizo lo mismo contra Universidad Católica: activo, rápido, encarador, pase entrelínea. Todas estas virtudes convencieron al entrenador de los laicos, Hernán Caputto, para comenzar desde el inicio.

Esta semana el plantel de la U prepara lo que será una nueva final para ellos: Coquimbo Unido en el puerto con el mediocampista uruguayo como titular.

El problema para Caputto es decidir a qué jugador reemplazar, aunque los dardos apuntan a dos posibilidades: Sebastián Ubilla o Leandro Benegas.

Coquimbo ataca muchísimo por las bandas, con laterales rápidos como son los ex azules John Salas por derecha y Sebastián Cabrera por izquierda, por lo que la participación de Ubilla y Benegas son fundamentales para reforzar a Matías Rodríguez y Jean Beausejour.

Una de las soluciones es que Nicolás Oroz juegue a uno de los costados para hacer el ida y vuelta, y en su puesto ingrese Fernández. En ese caso el damnificado sería Benegas.

Otra alternativa es que Fernández ingrese como falso 9 por Ángelo Henriquez, dejando intacto a Ubilla y a Benegas, aunque suena más irreal considerando la confianza que le quiere entregar Caputto al goleador azul en el clásico.

Lo importante es que Leonardo Fernández convenció al entrenador, a sus compañeros y al hincha de la U que exige la continuidad del charrúa.

/Eduardo Méndez Garín