Hasta la Corte Suprema llegó este viernes la nueva presidenta del Tribunal Constitucional, María Luisa Brahm.

La abogada asumió el cargo este miércoles, dando inicio a la ronda de visitas protocolares con máximas autoridades, entre ellas el presidente de máximo tribunal del país, Haroldo Brito.

La relación entre ambos tribunales se vio tensionada en más de una oportunidad durante la gestión del ex presidente del TC, Iván Aróstica.

Tan solo en marzo de este año y durante la inauguración del año judicial, Brito mencionó en su discurso problemas de competencias con algunas instituciones, citando dos intervenciones del órgano constitucional.

Sin embargo, la llegada de Brahm pareciera traer nuevos aires a la relación, o al menos así lo dejaron entrever ambos abogados.

“Hemos tenido una muy grata conversación pensando en el país, pensando en la normalidad de la relación que debe haber entre las distintas instituciones especialmente aquellas que ejercen la jurisdicción y, con el respeto que nos merecemos como instituciones independientes”, señaló la timonel del TC tras la cita.

Y añadió: “Tenemos que trabajar en común para abordar distintas áreas, (por) las cuales nos tenemos que relacionar y hacer un mejor ejercicio jurisdiccional en beneficio del país”.

Por su parte, Brito tildó de “grata” la visita y recalcó: “Se trata de dos tribunales que están señalando pautas en la cuestión jurisdiccional en el país”.

“Encontrarnos con la señora presidenta y representarnos desafíos en orden jurisdiccional dentro de la competencia de uno y otro órgano, es una cuestión estimulante. Me parece muy bien, porque la jurisdicción requiere de cercanía, dialogo de debate así que he recibido con muchísima satisfacción la visita y la auspiciosa conversación”, concluyó.

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