Un nuevo estudio sugiere que en nuestra galaxia y en el universo más amplio podría haber millones de agujeros negros rebotando a velocidades increíblemente altas de hasta 70 kilómetros por segundo. Un equipo internacional de científicos llegó a esta conclusión tras estudiar en detalle 16 agujeros negros de sistemas estelares binarios.

¿Por qué eligieron agujeros binarios?

Debido a su fuerza gravitacional, los agujeros negros son imposibles de detectar, a menos de que se estén alimentándose de algo, como de su compañero binario, por ejemplo. A medida que el agujero negro absorbe a su par estelar, la materia que engulle emite potentes rayos X y ondas de radio, lo que lo hace detectable. Por ello, el equipo científico se concentró en observar 16 agujeros negros binarios y trató de reconstruir su historia.

“Rastreamos cómo se movían estos sistemas en nuestra galaxia, así que descubrimos sus velocidades a día de hoy, retrocedimos en el tiempo y tratamos de entender cuál era la velocidad del sistema cuando nació, individualmente para cada uno de estos 16 sistemas”, explicó a ScienceAlert una de los autores del estudio, Pikky Atri, de la Universidad de Curtin y el Centro Internacional para Radio Astronomy Research (ICRAR).

La astrónoma aclaró que, en función de las velocidades, se puede averiguar si los agujeros negros nacieron tras una explosión de supernova o después de que las estrellas colapsaron directamente sobre sí mismas. Además, el equipo confirmó la teoría previa de que un agujero negro puede adquirir su alta velocidad después de ser violentamente expulsado tras su nacimiento, como pasa con las estrellas fugitivas que reciben el llamado impulso (o ‘patada’) de Blaauw por la fuerza de la explosión de una supernova.

La teoría de un posible impulso natal con respecto a los agujeros negros previamente se asociaba con siete agujeros negros binarios de rayos X. La nueva investigación ha analizado en mayor detalle estos agujeros y otros nueve. El movimiento de uno de estos agujeros negros calculado por el equipo se puede ver en el siguiente video.

¿Qué encontraron?

Como resultado, los investigadores descubrieron que 12 de los 16 agujeros negros binarios analizados alcanzaban altas velocidades y trazaban trayectorias que indicaban que podrían haber recibido el impulso de Blaauw al nacer. Se trata del 75% de la muestra. Si aumentamos este índice hasta los 10 millones de agujeros negros que se estima que existen en nuestra Vía Láctea, podría significar que al menos 7,5 millones de agujeros negros están rebotando por nuestra galaxia a grandes velocidades.

No obstante, según Atri, la posibilidad de que la Tierra sea absorbida por un agujero negro “a corto plazo” es mínima. “Creemos que el agujero negro más cercano está a dos kilopársecs de distancia”, indicó la astrónoma, lo que supone 6.523 años luz de nuestro planeta. “Está muy, muy lejos”, aseguró.

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