El debate sobre los beneficios y perjuicios que traería abrir la venta de medicamentos sin receta en supermercados y almacenes se reabrió la semana pasada luego que el gobierno anunciara que insistirá con la propuesta dentro de la Agenda de Reimpulso Económico.

En la línea de los beneficios, quienes están a favor de la medida señalan que el ampliar la venta de este tipo de medicamentos permitiría, junto con mejorar el acceso a los sectores más periféricos, reducir los precios.

Así por lo menos lo prevé el académico de la universidad Adolfo Ibáñez y experto en libre competencia, Claudio Agostini.

De acuerdo con su análisis “quitarle la exclusividad legal que tienen las farmacias en la venta de remedios, genera mayor competencia en este mercado y tiene dos efectos esperados que son positivos: el primero es que bajen los precios de los medicamentos, ya que habrá más actores compitiendo en el mercado y algunos de ellos, como los supermercados, con menores costos de distribución”.

Y el segundo, apunta a permitir un mayor acceso a la población a medicamentos tan básicos y de uso común como una aspirina o una vitamina C. “Este beneficio no es menor, en el barrio alto hay farmacias casi en cada esquina y en los principales centros urbanos también hay suficiente oferta, pero esa no es la realidad del país”.

De acuerdo con Agostini, esta es una medida que recomienda la OCDE y actualmente en Estados Unidos, Inglaterra, Noruega, Dinamarca, Polonia, República Checa, Suiza, Holanda y Japón se permite la venta de remedios sin receta en supermercados. En Japón, incluso, se permite venta online.

El economista subrayó, además, que cuando se liberalizó el mercado, los precios cayeron 15% en Dinamarca; 15% en Finlandia; 3% en Francia; 10% en Inglaterra; 6,6% Italia; 6% en Portugal y entre 15% y 40% en Suiza. En Chile, los estudios que se han realizado apuntan a que el precio podría caer entre 15% y 20%.

¿Riesgo de intoxicación?

Tanto la presidenta del Colegio Médico, Izkia Siches como la presidenta del Colegio Químico Farmacéuticos, Ana Victoria Nieto, expresaron durante la semana pasada su preocupación por el riesgo de automedicación que podría provocar esta política pública.

Ante estos reparos, Agostini puntualizó que “el riesgo de automedicación o intoxicación con medicamentos ya existe hoy y restringir la venta a las farmacias claramente no lo ha impedido”.

El académico apuntó que “hoy se venden medicamentos sin receta en las mismas farmacias, sin ninguna restricción, y muchas veces son ‘recetados’ por el dependiente o la compra incentivada por el mismo dependiente, porque la farmacia tiene en oferta algunos medicamentos”.

Además, puntualizó que “los que temen por el riesgo de automedicación o intoxicación desconocen la realidad en Chile, ya que hay muchas ferias donde hoy es posible comprar remedios de todo tipo, incluyendo los que requieren receta. Eso es mucho más riesgoso, los consumidores ni siquiera saben si esos remedios están vencidos o no y en qué condiciones se han mantenido, ya que se venden en tiras separadas y no sellados en caja. Tener acceso a esos mismos remedios en un supermercado y con precios más bajos disminuye ese riesgo”.

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