La intervención de 33 barrios críticos venía anunciándose hace tres meses por el gobierno. El primero en presentar el plan fue el Presidente Sebastián Piñera en su cuenta pública, luego fue la Subsecretaría de Prevención del Delito que la detalló y el 29 de julio el Mandatario, junto a Carabineros y la PDI, le dio el “vamos” al operativo, el que finalmente comenzó a concretarse en terreno entre el viernes y el sábado recién pasado.

El objetivo era uno: “Neutralizar grupos criminales dedicados a la distribución o venta de drogas”. Así lo indica una de las minutas que elaboró Carabineros para decretar sus labores operativas, a través del departamento antidrogas OS-7 y las unidades territoriales de cada sector del país.

Con esta “consigna”, los efectivos del OS-7 allanaron 38 domicilios de 11 de estos barrios, distribuidos en Antofagasta, Coquimbo, Vaparaíso, Rancagua, Concepción, Copiapó, Santiago (comunas de Maipú y El Bosque), Talca y Temuco.

Del total de domicilios allanados, uno ya había sido intervenido en cuatro ocasiones, lo que para los investigadores da muestra de un patrón: eran casas dedicadas al microtráfico y sus vendedores eran conocidos en el sector.

Pero quienes estaban a cargo de la venta de la droga no solo eran conocidos por vecinos y amigos, sino que también por la policía. Fueron 45 los detenidos y uno de estos registraba 70 arrestos previos. Además, el 80% de los arrestados tenía más de 15 aprehensiones anteriores.

Según explicó el comandante del OS-7, Rodrigo Pavez, “es un resultado positivo, pues se aumentó la presencia de Carabineros en estos barrios y se distribuyeron los puntos de vigilancia en estos sectores, contrarrestado las actividades asociadas al tráfico de drogas. Se trabajó en conjunto con el Ministerio Público y del total de detenidos, 26 pasaron a control de detención”.

De los allanamientos no solo hubo detenidos. Los efectivos policiales incautaron $ 43.601.520 en droga y decomisaron más de 3 kilos de sustancias ilícitas.

El comandante Pavez explicó que “esta es una primera parte del plan de intervención. De aquí en adelante continuarán este tipo de diligencias, todas en coordinación con el Ministerio Público”.

Además, para transparentar los operativos y facilitar la comunicaciones entre quienes están en terreno y los que monitorean los procedimientos, todas estas intervenciones son observadas por oficiales desde la sala de comando del OS-7. Desde allí, se ven en tiempo real los allanamientos y se pueden dar instrucciones y consultar antecedentes penales de los detenidos.

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