Tres de los cuatro objetos con posibilidades de ser el supuesto Planeta 9 en el confín de nuestro Sistema Solar, presentan un movimiento lento, propio del que podría esperarse de un planeta.

La semana pasada, la Australian National University (ANU) invitó a voluntarios a analizar imágenes tomadas en los últimos tiempos por el telescopio SkyMapper en el Observatorio de Siding Spring. Examinaron y analizaron cuatro millones de objetos, y aparecieron cuatro posibles candidatos para el Planeta 9.

Sobre el estudio en curso de estos objetos, Brad Tucker, investigador en la Escuela de Investigación de Astronomía y Astrofísica, Observatorio de Monte Stromlo de la ANU, adelanta que se trata de objetos que se mueven, que no son una estrella o una galaxia. “Podrían ser un asteroide, un cometa, un planeta enano, o podría ser el planeta Nine”, declaró a Sputniknews.

“Se mueven a través del cielo y no son conocidos. Nadie ha visto anteriormente estos objetos. Sea lo que sean, vamos a descubrir cosas nuevas de inmediato”, explicó.

El científico señaló que uno de los objetos se está moviendo bastante rápido, por lo que es probable que sea un asteroide, pero los otros tres se mueven lentamente, como los astrónomos esperan que el Planeta Nueve u otros planetas enanos se muevan.

En este momento, están en el seguimiento de los descubrimientos, tratando de localizar los objetos en el espacio una vez más, debido a que los tres fueron observados el año pasado, y no se sabe dónde están ahora. Esto dará información acerca de las órbitas de los candidatos, sus trayectorias y así sucesivamente, dijo.

Tucker recuerda que así es exactamente cómo se descubrió Neptuno, tras una extraña órbita ligeramente fuera de Urano. Hacia 1847, el planeta Urano casi había completado una órbita completa desde su descubrimiento por William Herschel en 1781 y los astrónomos detectaron una serie de irregularidades en su camino que no podían ser completamente explicadas por la Ley de la Gravedad de Newton.

Estas irregularidades podrían, sin embargo, ser resueltas si la gravedad de un planeta desconocido perturbase su trayectoria alrededor del Sol. Así, el planeta Neptuno se predijo matemáticamente antes de ser observado directamente.

Plutón fue descubierto en la misma forma como se quiere dar con el Planeta Nueve. El astrónomo Percival Lowell notó peculiaridades en la órbita de Neptuno en 1906, y en 1930 Clyde Tombaugh descubrió Plutón comparando fotografías del cielo para ver lo que se había movido. Seguiría siendo el noveno planeta hasta 2006, cuando fue reclasificado como un planeta enano.

Tucker dice que hoy en día Plutón tiene una órbita peculiar y extraña. El descubrimiento del planeta Nueve, dice, es una manera de resolver la cuestión sobre el planeta enano Plutón y los objetos como Plutón, en el borde de nuestro sistema solar, con el fin de explicar su peculiar órbita. Un gran objeto masivo en el exterior explicaría esto a través de la gravedad. “Es por eso por lo que pensamos Planeta 9 existe”, ha concluido.

/psg