La ayuda del Frente Amplio, en especial con la presidencia que ejercen en la comisión de Trabajo fue esencial para apurar el trámite legislativo del proyecto del Partido Comunista que pretende reducir la jornada laboral de 45 a 40 horas semanales. La discusión en la instancia fue encabezada por la diputada Gael Yeomans (Convergencia Social, CS), quien en más de una ocasión «llamó al orden» a los legisladores del oficialismo e, incluso, al mismo ministro del Trabajo, Nicolás Monckeberg.

Fue una citación accidentada, que se vio interrumpida en varios momentos por encontrones entre los representantes de Chile Vamos y la oposición, y en la queYeomans estuvo todo el tiempo escudada por las impulsoras del proyecto, Camila Vallejo y Karol Cariola. Quienes finalmente lograron que la comisión de Trabajo aprobara en particular la iniciativa.

En medio de este debate, en el que La Moneda ha acusado que una reducción en las horas trabajadas podría afectar la productividad, El Líbero revisó cuál fue la «jornada laboral legislativa» de la bancada del FA y las congresistas del PC que han impulsado el proyecto de las 40 horas. Los diputados deben cumplir con su rol en la Sala de la Cámara y en las comisiones a las que pertenecen, información que se encuentra registrada en la página web del Congreso. Sin considerar la labor que deben realizar en sus distritos, el promedio de los congresistas frentamplistas -se excluyó a Pamela Jiles por encontrarse con licencia- y las 2 representantes del PC fue de 51,33 horas, durante agosto, o en otras palabras, dedicaron 12,5 horas al trabajo legislativo a la semana.

Las principales impulsoras y defensoras del texto legal han sido las diputadas comunistas. De hecho, Cariola es integrante de la comisión de Trabajo de la Cámara Baja. Una instancia que contempla seis sesiones al mes, en ese sentido la congresista «marcó tarjeta» en cuatro de ellas -a una no asistió y otra fue suspendida-, completando una jornada mensual de 8,5 horas durante agosto. O dicho en otras palabras, el «reloj control» de la legisladora hubiera correspondido a poco más de 2 horas semanales.

Aunque la ausencia a la sesión de la comisión de Trabajo del lunes 5 de agosto no fue la única inasistencia que tuvo Cariola, la representante del PC también faltó a la citación del martes 6 de la comisión Especial Investigadora sobre el funcionamiento del Compin, que analiza la demora en resolver las licencias médicas, y a la única reunión de comisión la Régimen Interno y Administración, la que se llevó a cabo el miércoles 14.

Dichas jornadas no trabajadas repercutieron en el total de horas laborales que la diputada realizó durante el mes pasado. De hecho, la jornada legislativa de Cariola durante agosto fue de 53,64 horas mensuales. Las que se distribuyeron en 36 horas cumplidas en la Sala de la Cámara; 6,6 en la comisión de Familia; 2,54 en la comisión especial de licencias médicas, y las 8,5 en la de Trabajo. Es decir, semanalmente la congresista trabajó en promedio 13,41 horas.

Una cifra similar a la que registró la otra impulsora del proyecto de ley, Camila Vallejo, quien durante agosto trabajó 52,47 horas, es decir 13,1 horas a la semana. Las que se desglosaron en 36 horas en la Sala de la Cámara; 12,65 en la comisión de Educación -instancia a la que incluso faltó a 3 sesiones-; 2,53 en la de Seguridad Ciudadana; y 1,29 en la de Mujer y Equidad de Género, la que preside y en la que durante el mes pasado se suspendieron dos reuniones.

Una de las caras más visibles del respaldo frenteamplista al proyecto de las «40 horas» ha sido la presidenta de la comisión de Trabajo, Gael Yeomans (CS), quien en agostó realizó una jornada laboral de 35,36 horas mensuales, es decir 8,84 horas semanales. Las que se desglosaron en 27,17 horas en la Sala de la Cámara; 6,9 en la comisión de Trabajo -faltó a dos sesiones de la instancia, una de ellas justificada con licencia médica-; y 1,29 en la de Mujer.

No es la única diputada del FA que integra la comisión que ayer votó el proyecto de las congresistas comunistas, la militante de Revolución Democrática, Maite Orsini, también forma parte de la instancia. La legisladora de Revolución Democrática (RD) realizó durante agosto 45,92 horas de trabajo legislativo, es decir una jornada semanal de 11,48 horas. Estas se dividieron 36 horas en Sala; 6,1 en la comisión de Trabajo -de hecho, faltó a dos sesiones-; 2,53 en Seguridad Ciudadana y 1,29 en la Mujer y Equidad de Género.

/Reportaje de Bastián Garcés para El líbero

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