En medio del impacto de la guerra comercial y una desaceleración del consumo, el Banco Central aplicó un fuerte recorte a la proyección de crecimiento para este año y redujo también la del próximo, al mismo tiempo que advirtió que se han incrementado los riesgos para la oportuna convergencia de la inflación a 3%.

“Esto, respondiendo en parte importante a un deterioro del escenario externo, donde las tensiones comerciales han aumentado la incertidumbre global, el crecimiento se ha desacelerado en distintos países y los volúmenes de comercio se han estancado”, dijo el instituto emisor en su Informe de Política Monetaria (IPoM).

De este modo de acuerdo a las estimaciones del instituto emisor el Producto Interno Bruto (PIB) se expandiría entre 2,25% y 2,75% en 2019, frente al rango de entre 2,75% y 3,5% pronosticado en junio.

En tanto para 2020 se prevé un aumento de 2,75%-3,75% frente al 3%-4% previsto anteriormente, mientras que para 2021 mantuvo su estimación en un rango de 3%-4%.

El IPoM señala que la persistencia y creciente complejidad de los conflictos y el predominio de un mayor pesimismo en los mercados hacen prever que el impulso externo que recibirá Chile en lo que resta del año y buena parte del 2020 será bastante inferior al considerado en el informe de junio.

Menor consumo

Señala asimismo que en el segundo trimestre la actividad y la demanda interna crecieron por debajo de lo esperado. “Si bien parte de ello se debió a factores puntuales en algunos sectores, destaca el menor avance del consumo, el menor dinamismo del empleo asalariado privado y expectativas de consumidores y empresas que han retrocedido respecto de comienzos de año”, indica el IPoM.

El Banco Central precisó que la estimación para el crecimiento de la economía para 2019 considera mayores tasas de expansión en el segundo semestre que, sin embargo, no serán capaces de compensar las bajas cifras de la primera mitad del año.

“Ello, debido a que parte de los factores negativos del segundo trimestre no se revertirán totalmente y a que el menor dinamismo del consumo tendrá algo de persistencia”, indicó el BC.

De acuerdo a las estimaciones del instituto emisor el consumo crecería sólo 2,7% este año y anotaría una expansión de 3,1% y 3,4% en 2020 y 2021 respectivamente.

Impulso monetario

En el ámbito fiscal, el instituto emisor sostuvo que se asume que en el 2019 la economía recibirá un impulso coherente con las metas estructurales de política declaradas por la autoridad. A esto se agrega el efecto de las medidas fiscales recientes, definidas dentro de dichos márgenes.

“La proyección también contempla los efectos del significativo aumento del impulso monetario derivado de la baja de la TPM de 100pb en los últimos tres meses, lo que permite condiciones financieras altamente favorables”, indica el IPoM.

Al respecto precisa que el efecto del mayor impulso monetario se manifestará especialmente en el 2020, explicando en parte el mayor crecimiento que se proyecta para ese año.

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