Hace 18 días, cuando el PS anunció formalmente que presentaría una acusación constitucional contra la ministra de Educación, Marcela Cubillos -la que fue ingresada este jueves a la Cámara-, el gobierno se acercó de inmediato a los sectores “más moderados” de la oposición, particularmente a la DC, con miras a monitorear el escenario y evitar que apoyaran la acusación.

Por esos días, según fuentes del gobierno y de la oposición, el subsecretario de la Segpres, Claudio Alvarado, se encontró en la sede del Congreso con el presidente de la DC, Fuad Chahin. Ahí, Alvarado le planteó al líder falangista su preocupación por el rol clave que estaba jugando la tienda en la acusación. Esto, aludiendo a que su jefe de bancada, Gabriel Ascencio, decidió firmar el libelo tras el impasse de Cecilia Pérez con el PS.

La respuesta de Chahin, de acuerdo a las mismas fuentes, fue que la definición se radicaría a nivel de bancada y que cualquier diálogo debía darse con Ascencio. Esa conversación fue uno de los primeros acercamientos del gobierno, los que se intensificaron en el transcurso de esta semana a través del mismo Alvarado y del titular de la Segpres, Gonzalo Blumel. En Palacio reconocen que el escenario podría ser complejo para la ministra Cubillos, por “el ánimo” en que se encuentra la oposición, sobre todo después del conflicto con el PS.

Sin embargo, en el gobierno creen que la DC no hará esfuerzos mayores para alinear a toda la bancada tras el libelo, lo que -dicen- podría jugarles a su favor. Argumentan que esa colectividad está apoyando la acusación como “un gesto de solidaridad” hacia el PS y que ya hay diputados falangistas que se han desmarcado de la acusación: José Miguel Calisto, Pablo Lorenzini y Daniel Verdessi.

Con todo, si bien en el gobierno sostienen que necesitan solo seis votos de la centroizquierda para tener mayoría en la sala y evitar que la ofensiva avance al Senado, recalcan que “no hay que confiarse” y prever distintos escenarios, para que no suceda como en 2013, cuando Harald Beyer terminó siendo destituido.

Defensa a Cubillos

Con el objetivo de diseñar una estrategia para enfrentar la acusación que alinea al oficialismo, el domingo la ministra Cubillos realizó una reunión en su casa, en la que participaron algunos diputados de Chile Vamos, el subsecretario de Educación, Raúl Figueroa, y el analista Gonzalo Cordero.

En esa cita, según presentes, se coincidió en que la bajada comunicacional debería ser que la ofensiva opositora persigue “fines políticos” y no “tiene sustento”. De hecho, este jueves, casi a la misma hora en que la centroizquierda presentaba el libelo, desde el gobierno y parlamentarios de Chile Vamos se desplegaron por redes sociales utilizando el hashtag “acusación sin fundamentos”, además de realizar varios puntos de prensa.

Así, todos los ministros del comité político defendieron públicamente a Cubillos -quien también entregó una declaración en La Moneda- e incluso el propio Presidente Piñera salió a respaldarla.

“La ministra ha cumplido con su trabajo de forma excelente. Puede haber diferencias políticas, pero no se puede acusar a una ministra por cumplir un programa de gobierno que votó la mayoría de los chilenos”, afirmó Piñera.

En tanto, la titular del Mineduc manifestó que la acusaban “por fiscalizar, por cumplir la ley y defender la libertad de enseñanza”.

Desde la oposición, en tanto, buscan asegurar los votos necesarios para darle viabilidad al libelo que debiese ser visto por la sala el próximo 3 de octubre.

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