El 26 de agosto recién pasado, la periodista señora Mónica González Mujica recibió el Premio Nacional de Periodismo 2019. En la ceremonia de entrega de este premio y posteriormente en distintos medios de comunicación, la hasta mayo directora de Ciper Chile, fue objeto de un sinnúmero de elogios. La señora Ministra de Educación en parte de su discurso dijo: “Investigó y escribió reportajes que se transformaron en un importante aporte para la defensa de la libertad de prensa y la restitución de la democracia en el país”.

Por su parte, la señora González, al agradecer el premio expresó: “Enfrentamos una industria de noticias falsas, una amenaza a la democracia. Y, como nunca antes, el periodismo está llamado a un rol importantísimo, porque lo que está en juego no es la libertad de expresión, hay que actualizarse: lo que está en juego es el acceso a buena y oportuna información (…). La corrupción se ha convertido en una lacra y el buen periodista está llamado, en este momento de crisis, a ser mejor que nunca. El buen periodismo es la esperanza para todos”.

Este Observatorio ha efectuado un minucioso seguimiento a la causa judicial por el fallecimiento del ex Presidente Don Eduardo Frei Montalva y en este contexto, la señora González fue autora de numerosos reportajes que provocaron gran impacto en la opinión pública. Varios de ellos inmediatamente después de que el Ministro señor Madrid dictara el Auto de Procesamiento. El problema es que están basados en antecedentes del proceso que “alguien” le entregó, a los que agregó información muchas veces inexacta o derechamente incorrecta y cargada de un notorio sesgo ideológico. Lo que consiguió con ellos no fue otra cosa más que deformar la verdad, creando una imagen completamente distorsionada de los hechos ocurridos y de las personas involucradas, los que con el tiempo y con la sola dictación de la sentencia condenatoria del pasado 30 de enero han quedado en evidencia.

La recientemente galardonada con tan prestigioso premio, con sus sibilinas publicaciones y amparada por grandes poderes fácticos, se ha dedicado sistemáticamente a envenenar el alma nacional, provocando rencores y divisiones entre los chilenos, contribuyendo a modelar la opinión pública con la nefasta posverdad que nos tiene socialmente fracturados. Por otra parte, ha causado grave daño a quienes ha denostado con sus reportajes contaminados ideológicamente, por lo que está muy lejos de ser un aporte a la defensa de la libertad de prensa y a la democracia del país.

Tomándonos de las propias palabras de la señora González, creemos que ha sido parte de la “industria de noticias falsas”, que ha complotado contra “el acceso a buena y oportuna información”, siendo una de las principales promotoras del periodismo efectista, mediático e ideologizado que hemos visto estos últimos años. De acuerdo a lo anterior, nos preguntamos ¿es ella merecedora del Premio Nacional de Periodismo 2019?.

Observatorio Militar y Policial de DD.HH.
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