El jueves, la oposición ingresó el texto de la acusación constitucional contra la ministra de Educación, Marcela Cubillos, con el respaldo de dos DC: Ascencio y Mario Venegas. Así, el libelo contó con el apoyo de todo el arco de la centroizquierda, aunque eso sí, todavía no hay claridad en que haya un apoyo transversal en la bancada de la Democracia Cristiana.

Las acusaciones lo que hacen, sean de un lado o de otro, es poner blanco o negro. Soy más partidario de interpelaciones, llevar a la ministra, preguntarle delante de los diputados, que conteste porque esto es un tema más político», comenta el diputado Pablo Lorenzini.

De hecho, los diputados Calisto, Daniel Verdessi y Pablo Lorenzini ya manifestaron en la bancada que -hasta ahora- no estarían por el camino de aprobar la acusación contra Cubillos. “Los antecedentes que tengo son políticos y técnicos, en lo político estamos claros, pero desde el punto de vista jurídico creo que es necesario revisar. Hasta el momento lo que tengo no es suficiente para avalar la acusación”, señala Verdessi a El Líbero.

En la misma línea, Lorenzini asegura que no es partidario de una acusación constitucional en medio de la discusión de las reformas previsional, tributaria y a semanas que se empiece a discutir el presupuesto en el Congreso. “Creo que la oportunidad no es razonable, no es la adecuada porque las acusaciones lo que hacen, sean de un lado o de otro, es poner blanco o negro. Soy más partidario de interpelaciones, llevar a la ministra, preguntarle delante de los diputados, que conteste porque esto es un tema más político. En principio no me parece adecuado el minuto ni la coyuntura”, dice el diputado.

Y en esa misma línea, incluso, se mantuvo el ex ministro Arriagada, quien aseguró estar en “desacuerdo” con el estilo “confrontacional” de Cubillos, pero destacó que “uno no puede utilizar una acusación constitucional para cambiar una política, no es esa su función ni se puede utilizar una acusación constitucional para cambiar al ministro”.

Y agregó que “me parece que victimizar a un ministro con una acusación que no es enteramente clara, privarla de sus derechos por cinco años, que se hizo impunemente contra Yasna Provoste y Harald Beyer, requiere un análisis bastante frío”.

Uno no puede utilizar una acusación constitucional para cambiar una política, no es esa su función ni se puede utilizar una acusación constitucional para cambiar al ministro», opinó el ex ministro Genaro Arriagada.

Pero desde el sector que esta semana ha actuado más cerca de la ex Nueva Mayoría, se mantienen en su línea. Gabriel Ascencio apuntó a una “campaña comunicacional muy fuerte del gobierno”, puesto que aseguró se “está tratando de instalar a la ministra Cubillos como víctima cuando en realidad no es la víctima, ella es la responsable de infracciones constitucionales y legales”.

Ascencio, el mismo que no dudó en sacar de la comisión de Trabajo al entonces DC Raúl Soto, por no alinearse con el acuerdo logrado entre el partido y el Ejecutivo por Tributaria, hoy aparece como uno de los más críticos al gobierno.

En este escenario, el presidente de la colectividad ya declaró que en el partido habrá “libertad de acción” para que los diputados decidan cuál será el destino del libelo. “En este caso que es una herramienta que se puede ejercer exclusiva y excluyentemente por la Cámara de Diputados no corresponde fijar una posición institucional como partido”, dijo Chahin. Al Ejecutivo le basta con que seis de los 83 diputados de oposición rechacen la acusación, para que no prosiga al Senado.

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