Con o sin preliminares, de corta o larga duración, probando nuevas posturas… Cada persona tiene unos gustos muy diferentes en el acto sexual. Se trata de un tema tabú, pero todo el mundo quiere conocer los datos para compararse. ¿Cuánto dura el acto sexual? Los expertos de Boston Medical Group lo tienen claro: no hay un tiempo ideal, lo importante es que ambos queden satisfechos después de la relación sexual.

Aún así, hay estudios que han intentado cuantificar el disfrute sexual. Según una investigación publicada en «Journal of Sexual Medicine», la media sin contar con los preliminares es de 5,4 minutos. Para llevarla a cabo se entrevistó a 500 parejas, con unos resultados que iban desde los 33 segundos hasta los 44 minutos. Al mismo tiempo, un análisis de la Universidad Estatal de Pensilvania determinó que para que la relación sea satisfactoria tiene que durar entre 7 y 13 minutos.

Sin embargo, estos números no son más que eso: números. Lo primordial es que haya una sana salud sexual, sin ninguna patología que lo limite o entorpezca. Cada persona es un mundo en la cama, dependiendo de su edad, salud o estado psicológico. En el caso de los hombres, estas circunstancias determinan la calidad y cantidad del acto sexual. En ocasiones, terminan siendo un obstáculo para que llegue a ser placentero.

Así, por ejemplo, uno de los trastornos más habituales es la disfunción eréctil, sobre todo a partir de los 40 años, aunque es posible que aparecezca a cualquier edad. Uno de cada cinco hombres no puede alcanzar una erección plena cuando practica sexo. Es más, el 52% de los que tienen entre 40 y 70 años han mostrado alguna vez un grado de impotencia.

Normalmente, en el 90% de los casos se debe a factores orgánicos o físicos, en su mayoría relacionados con una mala circulación sanguínea, conocida como «insuficiencia vascular». Las causas que pueden estar detrás son la diabetes, la depresión, la hipertensión, los fármacos, el colesterol elevado, el alcohol, el tabaco, las drogas o las afecciones cardiacas.

Otro de los problemas que también suele dificultar la satisfacción en las relaciones íntimas es la eyaculación precoz, una patología que padece uno de cada 3 hombres en su fase primaria. Normalmente se debe a razones físicas. Los traumas psicológicos suelen venir después de tener varias eyaculaciones prematuras, cuando el hombre empieza a tener inseguridades y corre el riesgo de convertirse en un problema crónico.

Recuperar la satisfacción sexual

Afortunadamente, estos trastornos sexuales se pueden tratar si los afectados se ponen en manos de expertos a tiempo. Según expertos de Boston Medical Group, con un adecuado control médico es posible alcanzar hasta el 95% de satisfacción sexual.

Así, la disfunción eréctil pasa por diferentes grados en su evolución. Si no se pone remedio profesional, lo que en un principio es un síntoma inicial podría convertirse en algo más grave e irreversible que termine afectando al organismo. Por ello, el éxito de las terapias dependerá fundamentalmente de identificar, evaluar y buscar una solución a esta situación a tiempo.

En el caso de la eyaculación precoz se combina el uso de medicamentos específicos, las terapias psicosexuales, ejercicios diseñados para retardar la eyaculación y visitas periódicas con los médicos para valorar la evolución. De este modo, abordando el problema desde varios ángulos se consigue el control eyaculatorio deseado.

Según el doctor Benítez, director médico de Boston Medical Group, «alcanzar la satisfacción sexual no es solo una cuestión física para el hombre. Sentirse pleno en la cama también le ayuda a sentirse mejor en su vida cotidiana desde el aspecto psicológico».

De este modo, el experto destaca que «es importante que los afectados empiecen un tratamiento en cuanto noten un problema. Tratarlo a tiempo es, indudablemente, una ventaja para el paciente».

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