Tras finalizar la Segunda Guerra Mundial surgieron los primeros avistamientos de ovnis en EEUU. Visiones de poder global, mercados infinitos, lucha ideológica y extrañas naves voladoras. No está claro si el número de fenómenos aéreos inexplicables realmente aumentó en los siguientes años o si fue solo la imaginación de la población, pero algo cambió.

Foto: Foto: EFE.

“Lo que había sido un ligero goteo de encuentros que se remontaban a los días pioneros de la aviación se convirtió en un continuo torrente. A menudo descritos como platillos volantes, estas máquinas silenciosas y relucientes se vieron a finales de los años 40 y principios de los 50 sobrevolando carreteras, campos de trigo y supermercados en Forth Worth, Texas; Great Falls, Montana; el condado de Monmouth, Nueva Jersey; Salem, Massachusetts; Carson Sink, Nevada; Washington DC; Miami, Florida; Norfolk, Virginia, y la lista sigue y sigue”, asegura Rich Cohen, periodista, a ‘The Paris Review’.

El momento hace imposible considerar tal momento sin tener en cuenta también el cataclismo que, más que cualquier conjunto de documentos fundacionales, dio origen a nuestra moderna nación mundial. En otras palabras, antes de interesarte por los ovnis, debes preguntarte: ¿qué le pasó a los americanos tras la guerra?

Tráfico intergaláctico repentino

Los soñadores han visto cosas en el cielo desde tiempos remotos. Muchas fueron interpretadas como señales de Dios, pero a medida que pasaron los años, el lenguaje cambió y los ángeles y demonios se convirtieron en máquinas y platillos voladores. Se creó el primero avión a reacción, se rompió la velocidad del sonido, lanzamos el primer satélite, llegamos a la Luna… Si nosotros pudimos, ¿por qué no otros? Hasta en 1949 se dijo que los funcionarios del gobierno americano supuestamente capturaron a la tripulación de una nave alienígena.

El gobierno entrevista a testigos o estudia incidentes y lo marca todo como clasificado. Si no hubiera extraterrestres, ¿por qué gastar millones?

¿Qué explica entonces tanto avistamiento? Algunos sugieren que fue la primera bomba atómica, que fue detonada como parte de la prueba Trinity, en White Sands, Nuevo México, a las 5:35 de la mañana del 16 de julio de 1945. Según esta opinión, la explosión envió una onda de choque a través del universo, se registró en sistemas solares distantes y fue un aviso que significaba que la raza humana, previamente inofensiva, se había apoderado de armas que podían inmolar toda la creación.

La guerra nuclear había comenzado: la de hidrógeno, la de neutrones, nuevas armas… ¿qué vendría después? Tenía sentido que los extraterrestres quisieran saber qué iba a pasar. Estaban enganchados a esta nueva trama autodestructiva y por eso se vieron tantas naves circulares, silenciosas y grandes flotando sin propulsión cerca de instalaciones militares.

El nuevo elemento

Hubo un gran número de casos en los que misiles y ojivas nucleares se desactivaban al mismo tiempo en el que aparecían naves misteriosas. Se cree que son historias verdaderas, pero que el gobierno estadounidense ha intentado tapar casi de manera perfecta. Si fuera así, deberíamos tener en cuenta que habría fotos, testigos oculares y hasta ADN alienígena.

Bob Lazar (Netflix tiene un documental sobre él), físico y experto en propulsión, trabajó en el desarrollo de ingeniería similar a la de estas máquinas que funcionaban sin tubos ni baterías. Creía que tenían una especie de reactor impulsado por un elemento desconocido: el II5, sintetizado en un laboratorio ruso en 2003. A pesar de que murió en una explosión nuclear, aseguraba que aquellas naves que encontraron enterradas en el desierto de Nevada viajaban a través de la urdimbre creando una ola en el espacio/tiempo y después la surfeaban (de ahí lo silenciosas que son y su forma redondeada).

Su descripción coincidía con el movimiento que tienen en los avistamientos y confesaba que era partidario de que el mundo supiera la verdad, pero creía que se encubría por dos razones: una, porque causara pánico en la población al darnos cuenta de que hay civilizaciones más poderosas que la nuestra; y dos, el gobierno no querría compartir la tecnología con otros.

¿Área 51?

El gobierno entrevista a testigos, estudia incidentes, escribe hallazgos y luego lo marca todo como clasificado. Si no hubiera extraterrestres, ¿por qué gastar millones estudiando fenómenos? La gente cree en la brujería, sin embargo, no hay subcomités del Congreso sobre el tema. Primero ovnis, ahora UAP. La Armada captura vídeos de fenómenos extraños a gran velocidad, la Marina también y sus informes son difíciles de descartar, aunque el FBI siempre lo tache de “confusiones”. ¿Entonces?

Algunos sugieren que fue la primera bomba atómica la que envió una onda de choque a través del universo y alertó a otras civilizaciones

Creer en los ovnis no es más extraño que hacerlo en profetas que nunca viste o códigos antiguos. ¿Son posibles? Por qué no, pero todo se resume en ver para creer, aunque muchos dirían que el viento está ahí y no lo verás jamás. “Muchos necesitan hablar de ello, pero si realmente nos visitaran, lo sabríamos. ¿O se cree la raza humana tan lista como para atraparlos una y otra vez sin que ellos den una respuesta?”, comenta Cohen.

Quizá todo esté en la historia política. El pico en los avistamientos tras la Segunda Guerra Mundial continuó durante la Guerra Fría, cuando la gente tenía miedo a la invasión externa o a la subversión interna. Es natural que este se objetivizara y se convirtiera en visiones de una amenaza de otro mundo y platillos volantes. ¿Y las fotografías, vídeos y pruebas? Se trata de la tecnología. Saber lo que hemos creado nos hace imaginar lo que una especie superior podría hacernos. “Evolucionamos rápido. La histeria de lo moderno hace que cualquiera vea extraterrestres”, concluye.

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