Agradezco y celebro a la ministra del Trabajo (foto) por la aclaración de ayer, de que ella no ha apoyado la reducción de la jornada laboral a 40 horas. Le pido excusas si malinterpreté su actitud sobre la iniciativa.

Me parece tímida y algo ambigua su posición, sin embargo, en orden a que es un tema que debe analizarse sin avanzar su opinión personal. Ella es ministra del Trabajo y debe liderar, no permanecer silente. Una cosa es decir que no se apoya una iniciativa y otra es rechazarla por inconveniente. En materia de pensiones, ella no señaló tímidamente que “debía estudiarse”, sino que dio su opinión (que no comparto por cierto): “Ni un peso más a las AFP”.

Mejorar en un deporte exige entrenamiento; en la educación demanda más estudio, y en el desarrollo del país y de las personas supone trabajar más y mejor. El Ministerio del Trabajo debe tener una voz fuerte y clara en que no se mejora la productividad trabajando menos, y en que las personas y los países prosperan trabajando más y no menos, aunque suene impopular.

Carta de Gerardo Varela Alfonso, Abogado, al diario El Mercurio

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