Duros controles aduaneros y migratorios, aumento de las tarifas básicas, escasez de medicamentos y comida, protestas generalizadas… El prospecto de un “Brexit duro”, la salida del Reino Unido de la Unión Europea (UE) sin un acuerdo que regule la nueva relación entre las partes, podría tener efectos muy negativos en el corto plazo para los británicos y su impacto político es difícil de prever.

Manifestantes contra el Brexit, en octubre de 2018 (REUTERS/Simon Dawson)
Manifestantes contra el Brexit, en octubre de 2018

Así se desprende de un documento interno del gobierno del primer ministro Boris Johnson, que Londres publicó el miércoles por pedido del Parlamento y luego de reiteradas filtraciones en la prensa.

La denominada Operación Yellowhammer (“Carpintero dorado”, un tipo de ave) es un plan de contingencia elaborado por las autoridades para adelantarse a los principales efectos de un “Brexit duro”, el “peor escenario”, y poder, de esta forma, planear medidas para intentar contenerlos.

Su existencia fue reportada por primera vez en septiembre de 2018, y en febrero de este año el periódico The Times accedió a las primeras filtraciones. En agosto el mismo medio publicó más detalles y comenzó a quedar en evidencia que el “Brexit” sin acuerdo buscado por el actual gobierno británico era mucho más duro de lo que se esperaba y de lo que el mismo Johnson había indicado en público.

Boris Johnson, primer ministro del Reino Unido (Reuters)
Boris Johnson, primer ministro del Reino Unido

Incluso, el primer ministro está siendo acusado de haber mentido a la reina Isabel II al momento de obtener su apoyo para la suspensión temporal del Parlamento (hasta el 14 de octubre), alegando la necesidad de tiempo para elaborar un programa político previo al “Brexit”, que comenzó el lunes.

El lunes, en una de las últimas decisiones tomadas por la Cámara de los Comunes, se aprobó la orden de publicar la Operación Yellowhammer completa, hecho que sucedió finalmente el miércoles. Ese mismo día el Parlamento también aprobó una ley que requiere al gobierno solicitar una prórroga para la salida de la UE si no se alcanza un acuerdo antes, pero Johnson ya señaló que habrá “Brexit” a cualquier costo y que antes de pedir un retraso preferiría “estar muerto en una zanja”.

El documento, calificado de información “oficial delicada”, se presenta como una serie de “suposiciones para el planeamiento” frente al “peor escenario”, y esta fechado al 2 de agosto de 2019.

En su preámbulo establece la presunción de que no se ha alcanzado un acuerdo de salida y que el “Brexit” ha tenido lugar el 31 de octubre, somo está previsto. “Todos los derechos y acuerdos recíprocos habrán terminado” a partir del 1 de noviembre, dice el documento, y el Reino Unido “revierte su condición a tercer país”.

El Parlamento británico fue suspendido temporalmente por el gobierno con apoyo de la Reian Isabel II (Reuters)
El Parlamento británico fue suspendido temporalmente por el gobierno con apoyo de la Reian Isabel II

De acuerdo a las estimaciones oficiales, fijadas en 20 puntos, la preparación tanto del sector público como del privado para este escenario es “baja” y se espera que las personas de menores ingresos se vean afectadas “en forma desproporcionada” por el aumento en los precios de los alimentos y el combustible.

Extrañamente, el punto 15 ha sido censurado previo a la publicación del texto, lo que podría indicar que se trata de un supuesto vinculado a cuestiones de Defensa, Seguridad o Inteligencia.

A continuación, los puntos principales del texto publicado por Londres:

Francia y los nuevos controles en el Canal de la Mancha

Uno de los primeros puntos estudiados en el documento es la imposición inmediata de controles estrictos por parte de Francia al flujo de bienes y personas desde el Reino Unido. “Han construido infraestructura y sistemas informáticos para procesar las declaraciones de aduanas”, detalla.

Camiones esperan para subir a los ferries en el puerto de Dover, durante un simulacro de “Brexit” realizado en enero (Glyn KIRK / AFP)
Camiones esperan para subir a los ferries en el puerto de Dover, durante un simulacro de “Brexit” realizado en enero

Al respecto, estima que entre el 50% y el 85% de los transportistas que crucen el Canal de la Mancha no estará listos para estos controles, lo que reducirá el tráfico normal a entre el 40% y el 60% en los puertos franceses en los primeros días.

Esto significará que habrá una demora de entre 1.5 y 2.5 días para el cruce de la frontera, y que el grueso de esta disrupción continuará durante tres y seis meses. Pasado ese tiempo, se espera cierta normalización pero sin alcanzar, por un buen tiempo, los niveles anteriores al Brexit.

Las demoras también afectarán a los ciudadanos británicos viajando a la UE, y se espera que golpeen especialmente a quienes utilicen el túnel ferroviario que cruza el Canal de la Mancha.

Aumento del costo de la electricidad

Aunque el documento aclara que no habrá cortes en el suministro eléctrico ni tampoco el de gas natural el día después del “Brexit”, no se descartan problemas en los meses siguientes y sí se espera claramente un aumento del precio de la electricidad para los consumidores domésticos e industriales.

Escasez de medicinas y falta de combustible

Se espera que las demoras en el flujo de bienes ya mencionadas generen una escasez temporal de medicinas y especialmente de insumos utilizados en las cadenas de suministro para la fabricación de éstas.

Una larga fila de camiones varados durante el simulacro de Brexit realizado en el Reino Unido para adelantarse a los problemas que surgirán a partir del 1 de noviembre (Reuters)
Una larga fila de camiones varados durante el simulacro de Brexit realizado en el Reino Unido para adelantarse a los problemas que surgirán a partir del 1 de noviembre

Lo mismo ocurriría con medicinas de uso veterinario, lo que podría tener efectos en el control de enfermedades en animales, impactando luego en el medio ambiente, la salud pública y la producción de alimentos.

Finalmente, los embotellamientos y problemas de tráfico resultantes de las demoras podrían afectar el abastecimiento de combustible en las grandes ciudades, mientras que ciertas conductas de acaparamiento podrían llevar al mismo desenlace en otras partes el país.

Recortes en la oferta de alimentos

Aunque no se prevé que haya escasez de comida en el Reino Unido, sí se espera que se produzcan faltantes en ciertos alimentos frescos y, por problemas en la cadena de suministro, en ingredientes utilizados para producir otros consumibles.

Además, se espera un aumento de precios que impactará “en los grupos más vulnerables”.

Problemas en Gibraltar

Los ya mencionados problemas en el flujo de bienes y personas impactarán fuertemente en el Peñón de Gibraltar, territorio británico de ultramar ubicado en la península ibérica y reclamado por España, donde es usual que trabajadores crucen la frontera a diario para trabajar y la importación de productos es total.

Se espera que las protesta a favor y en contra del Brexit crezcan tras la salida (REUTERS/Henry Nicholls)
Se espera que las protesta a favor y en contra del Brexit crezcan tras la salida

Protestas generalizadas

La Operación Yellowhammer se prepara para “protestas y contraprotestas que tendrán lugar en el Reino Unido y podrían absorber recursos policiales significativos”. También se espera un aumento del “desorden público” y el aumento de tensiones internas.

Conflicto entre pescadores

Según el documento preparado por el gobierno británico, un total de 282 buques pesqueros de la UE podrían ingresar ilegalmente en aguas del Reino Unido el 1 de noviembre, o ya estar pescando allí al momento, lo que generará tensiones con el sector pesquero británico y posibles choques entre pescadores.

Problemas en el sistema de pensiones

En su punto final, el documento recuerda que el sector de cuidado de adultos mayores y personas con discapacidades se encuentra en un estado muy frágil por problemas de financiamiento, y tras el Brexit se espera que la inflación impacte significativamente en la capacidad de los proveedores del servicio de cumplir con sus obligaciones.

Así, los proveedores más pequeños recibirán el golpe en los primeros dos o tres meses, mientras que los más grandes lo sufrirán entre los cuatro y seis meses.

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