A menos de dos semanas de asumir como rectora interina del Instituto Nacional, Lilí Orell debió enfrentar por primera vez incidentes de mayor magnitud protagonizados por encapuchados en ese establecimiento.

Esta mañana un grupo de individuos, con el rostro cubierto, se subió al techo del liceo y desde allí lanzaron bombas molotov hacia el exterior, por lo que carabineros de Fuerzas Especiales intervinieron utilizando el carro lanzaaguas. Además, durante los incidentes, un alumno fue atropellado por un bus del Transantiago.

Orell se refirió a lo ocurrido y comentó que los profesores terminaron la jornada “con mucha congoja”, pero que “sienten que hoy día no fue tan tremendo; no hubo gases, no hubo una violencia extrema al interior, sino que de alguna forma se pudo manejar”.

De todas formas, dijo que “lo lamentable es que se perdió un día de clases y un poco la idea que nosotros teníamos de seguir generando días normales con clases”. En ese sentido, llamó “a todos los estudiantes de la jornada de la tarde a venir a clases; los profesores los están esperando, vamos a hacer todos los esfuerzos por seguir un día normal”.

La rectora también emplazó a los encapuchados que protagonizaron los incidentes y dijo que “si estas personas que hacen este desmán fueran estudiantes, (de) lo cual no estoy segura, solamente decirles que si no quieren venir al colegio a estudiar, la verdad es que no tiene mucho sentido que vengan”.

“Nosotros estamos en un proceso de enseñanza, de aprendizaje, de buscar un futuro mejor para nuestros jóvenes y lo que les ofrecemos es educación. Y lo que tiene que ganar es la cordura, el diálogo, la conversación”, agregó.

Respecto del alumno que fue atropellado, dijo que “yo lamento mucho que uno de nuestros niños esté accidentado y lo vamos a apoyar en todo”.

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