Charles Aránguiz habló claro en Alemania. Tras la última fecha FIFA, el Príncipe se pronunció sobre la actualidad de la Selección Nacional, cuyo último encuentro lo puso a él como protagonista, luego de que rechazara portar la jineta de capitán, que finalmente recayó en el brazo de Paulo Díaz.

“Se habla de timidez, de miedo… Me da risa que se digan esas cosas. ¿Miedo? Vivo hace 30 años en mi población con mi vieja. ¿Miedo a qué? ¿A ponerme una cinta en el brazo? Si lo hice, fue por respeto a Claudio”, dijo el mediocampista del Bayer Leverkusen. “Si él no hubiese estado, habría sido un orgullo llevar el brazalete”, añadió, en diálogo con el Canal del Fútbol.

“A mí me criaron de otra forma. Claudio estaba ahí y no quise aceptar la capitanía por respeto a él”, insistió, sobre la negativa que le dio a Reinaldo Rueda, que pretendía que fuera él el líder del equipo, en desmedro del meta.

Pese a todo, el exjugador de la Universidad de Chile ratifica una vez más el quiebre con el arquero suplente del Manchester City. “Es raro todo lo que ha pasado. El ambiente está raro. Todo error trae consecuencias. Es difícil mirar a Claudio como se le miraba antes”, enfatizó.

“Hay que dar espacio y tiempo”, dijo igualmente el volante, sobre cómo es posible solucionar los conflictos. “Seguro con más tiempo se solucionan las cosas. Han pasado dos años y se ha hablado mucha mierda”, acotó.

“Claudio tiene que estar preparado para solucionar esto”, puntualizó. “Los errores traen consecuencias. En este caso, de alguien ajeno a él… Hoy, nuestro capitán es Gary. Pero cuando estemos todos y Claudio sienta que es el momento, tenemos que conversar. Si no, seguiremos esperando que él se sienta cómodo”, destacó. Y cerró: “Esperemos que se solucione pronto todo esto. Para mí, insisto, nuestro capitán es Gary. Claudio no supo arreglar el tema pronto o de la mejor forma. Pero eso no quita el respeto que le tenemos”.

En tanto, en otra entrevista, concedida a radio Cooperativa, el puentealtino habló sobre su futuro. “Me queda un año y no sé qué va a pasar. Tengo que tomar una decisión. No me mueven los ceros. Iré donde me sienta valorado. Podría jugar hasta en la U. Me siento cómodo acá (Bayer Leverkusen), así que feliz me quedaría acá. Pero no resolveré nada antes de diciembre”, dijo.

/Eduardo Méndez Garín