El pasado 19 de septiembre, el senador Alejandro Guillier se preguntó si exhibir la bandera de Chile en el edificio más alto del mundo tiene algún costo para el país.

Lo anterior considerando, según mencionó, que “algunas informaciones indican que para campañas publicitarias el servicio del Burj Khalifa costaría más de $48 millones de pesos por 3 minutos”. 

Alejandro Guillier

@guillier

Algunas informaciones indican que para campañas publicitarias, servicio del Burj Khalifa costaría más de 48 millones de pesos por 3 minutos. No está claro si en el caso de las banderas también hay un costo. Recomiendo que emb. Daccarett en Dubai (Emiratos Árabes) despeje la duda. https://twitter.com/sebastianpinera/status/1174431799809888256 

Sebastian Piñera

@sebastianpinera

Hoy, 18 de Septiembre, el edificio Burj Khalifa en Dubai, la torre más alta del mundo, se ilumina con nuestra bandera en honor a Chile.

Video insertado

Al respecto, Jorge Daccarett, el embajador de Chile en Emiratos Árabes, mencionó en entrevista con La Tercera que el servicio “es una gentileza que ofrece el gobierno a los países con quienes tienen relaciones bilaterales de amistad” y que “la proyección es totalmente gratuita”. 

Otro punto que Daccarett precisó en relación al mismo asunto -recordando que el ministro de Vivienda y Urbanismo, Cristián Monckeberg, atribuyó la exhibición de la bandera como parte del “tremendo liderazgo internacional del Presidente Sebastián Piñera”-es que el servicio fue solicitado “vía diplomática” a través de la embajada y no fue una iniciativa de las autoridades locales, aunque en la ocasión enviaron un saludo al mandatario chileno por el aniversario de la Primera Junta Nacional de Gobierno.

Finalmente, en el mismo artículo, Jorge Daccarett aseguró, respecto a los servicios de publicidad aludidos por el senador Guillier, que “si una empresa quisiera exhibir su marca no lo podría hacer y ni siquiera está tarificado el asunto”. Sin embargo, en Internet es posible encontrar grandes puestas en escena de distintas marcas usando el edificio como pantalla gigante.

El avisaje en la torre más grande del mundo

Lejos de la polémica por la bandera, que, cabe recordar no tuvo costos para el Estado, las dudas que surgen sobre el funcionamiento del rascacielos son innegables.

Según afirma el medio local Arabia Businesscolocar un aviso durante tres minutos, entre las 20:00 y 22:00 horas -que puede o no incluir música-, tendría un precio que comienza en 250.000 dirham (unos $48.849.353). Un fin de semana, en el mismo horario, este monto se eleva a 350.000 dirham ($68.379.170).

Ahora, si la compañía que contrata el servicio quisiera que su aviso se exhiba dos veces durante cualquier noche de la semana, también entre 20:00 y 22:00 horas, el precio se eleva a 500.000 dirham ($97.688.497).

Si el poder adquisitivo de la empresa lo permite, por un millón de dirham ($195.393.695),  puede obtener cinco impresiones de tres minutos durante cualquier noche de la semana entre las 19:00 y 23:59 horas.

La administración de estos avisos, según menciona el sitio dedicado a los negocios en la zona, es llevada por la agencia de Marketing Mullen Lowe MENA, con sede en Dubai.

El factor clave para exhibir los anuncios

Pero antes de dar más detalles, es importante hablar del jeque Mohammed bin Rashid Al Maktoum, el hombre de 70 años que este 2019 cumplió cinco décadas en el servicio público y que es dueño de Emaar Properties, la empresa propietaria del Burj Khalifa.

¿Por qué es importante? Porque una cosa es el precio de la publicidad en el edificio de 163 pisos, pero otra tiene que ver con toda la logística tras la utilización de la gran pantalla. Porque hay un factor no menor: no cualquier compañía puede exhibir sus anuncios. Y para eso, el jeque es clave.

Esto porque, cuatro semanas antes de la exhibición, los avisos deben estar a su disposición para que este autorice o niegue el permiso de exponerlo al público. 

Esta información es relevante, considerando que compañías como Samsung han realizado grandes puestas en escena publicitando sus artículos en la torre. En este caso, un factor que puede incidir en la aprobación es que el jeque mantiene estrechas relaciones con Corea del Sur. De hecho, un consorcio surcoreano, liderado por la compañía estatal Hydro & Nuclear Power, se aseguró en junio pasado un acuerdo de mantenimiento en la primera estación de energía nuclear de los Emiratos Árabes Unidos, terminando un largo proceso de licitación que comenzó a fines del año pasado y que la posiciona en el cargo por un periodo de cinco años.

En el caso del gigante tecnológico Huawei, el acceso también ha sido sencillo teniendo en cuenta, por ejemplo, que el jeque Mohammed bin Rashid ha firmado grandes acuerdos comerciales con China.Uno de ellos se efectuó en abril pasado, cuando acordaron una inversión de USD$3.400 millones para trabajar en lo que llamaron un cinturón económico (terrestre) y una ruta de la seda (marítima) para unir china con el sudeste sur y centro Asia, además de el Golfo Arábigo, el norte de África y, posteriormente, Europa.

El jeque, además, es dueño de Dubai Ports World, una compañía portuaria con la que mantiene relaciones en distintos países del mundo. Posee cinco terminales marítimos en África; ocho en América -entre ellos el Puerto de San Antonio en Chile, cuya compra se oficializó este año-; 28 en Asia; 12 en Europa y cinco en Oceanía.

Volviendo al ítem publicitario, cabe acotar que los valores no incluyen impuestos.

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