Aunque todavía faltan dos meses para la cumbre de líderes APEC, las reuniones técnicas que se han desarrollado a lo largo del año y del país ya han rendido frutos.

Desde pesca, pasando por economía digital, hasta asuntos comerciales, se cuentan en la lista de visto buenos del subsecretario de Relaciones Económicas Internacionales, Rodrigo Yáñez, que ha estado a la cabeza del evento que se desarrollará el 16 y 17 de noviembre.

“Hemos tenido un año muy positivo y fructífero. Ahora nos estamos concentrando en la cumbre a la espera de que se logre una declaración de consenso, recuperando el espíritu del foro”, señala a PULSO, en función de la lista de logros que tiene el país y con la esperanza de que esta vez los líderes logren emitir un comunicado conjunto, algo en lo que fallaron por primera vez en la APEC del año pasado, bajo el contexto de guerra comercial.

Los destacados. En materia de integración, Chile se propuso aprovechar su presidencia del grupo para ser un “facilitador de la región en su proyección al Asia Pacífico”, sostiene Yáñez. En función de esto, se programó por primera vez un diálogo entre los líderes de APEC, Alianza del Pacífico y Mercosur.

Esto podría traer en noviembre a los presidentes de Brasil, Jair Bolsonaro; Argentina, Mauricio Macri, y los demás a la cumbre a la que ya confirmaron los mandatarios de China, Xi Jinping, y de Rusia, Vladimir Putin, entre otros.

Para quienes buscan resultados concretos, el país consiguió implementar los Sistemas de Ventanillas Únicas entre los miembros de la APEC. El mismo que ya funciona entre los miembros de la Alianza del Pacífico se implementará como un piloto de tres años en este grupo de mayor envergadura.

En materia comercial, también se actualizaron las Guías de Tránsito Aduanero, con el objetivo de alentar a las economías miembros a adoptar medidas relacionadas con el tratamiento del tránsito y transbordo de bienes por parte de un tercero.

Adicionalmente, se implementó un plan estratégico para promover las cadenas de valor entre los años 2020 y 2025, enfocado en comercio inclusivo, economía digital y participación de las pymes.

Estas últimas también sacan cuentas alegres. Se desarrolló un proyecto que busca integrarlas en la certificación de Operadores Económicos Autorizados (OEA).

La pyme que consiga la distinción podrá acceder a procedimientos simplificados de control en frontera y medidas especiales para agilizar los trámites de despacho de sus operaciones internacionales.

/gap