Basta de pastillas de dudosa procedencia o anuncios imposibles que te aseguran que perderás todos esos kilos que te sobran. Si estás pensando bajar de peso y tienes que hacerlo con cierta urgencia (ya sea porque tienes que lucir palmito en verano o porque no entras en el vestido para la boda de tu prima) piensa también que la salud es lo primero y que lo fundamental no es solo adelgazar en un tiempo récord, sino conseguir el bienestar a largo plazo.

Pero, ¿cómo hacerlo? Ya hemos dejado claro que los anuncios del “antes y después” que te aseguran que comprando una maravillosa faja perderás hasta diez kilos son poco fiables. Quizá, lo primero que tengamos que entender es qué es la grasa corporal: según explica en ‘Prevention’ Wickham B.Simonds, miembro de la Asociación de Medicina de Obesidad, se trata de “una colección de tejido adiposo que funciona como un órgano complejo y metabólicamente activo”. ¿Te has quedado igual? Para que lo entiendas, sería como un colchón que cubre las articulaciones, protege los órganos, controla la temperatura almacena vitaminas.

Dieta y ejercicio

Pues en principio no parece tan mala, ¿no es así? El problema es que esta grasa corporal se divide en dos: hay una esencial que nos ayuda a funcionar correctamente y otra no esencial que es extremadamente perjudicial para nuestra salud. Un estudio de 2019 registrado en ‘European Heart Journal’ explica que el exceso de esta grasa (que se encuentra dentro de la cavidad abdominal y alrededor de órganos como el intestino o el hígado) puede provocar al menos nueve problemas cardiovasculares diferentes, incluida la estenosis de la válvula aórtica, una afección en la que la válvula que sale del corazón hacia el resto del cuerpo ya no puede abrirse correctamente, la diabetes tipo 2 u otras enfermedades cardíacas.

La grasa corporal no esencial puede perjudicar nuestra salud gravemente y debemos deshacernos de ella con un plan adecuado

Como ya sabemos que no hay una fórmula mágica, no queda otra que tirar con dieta y ejercicio. Suena aburrido pero es la única manera de deshacernos de ella. Comer de forma más saludable debe ser tu primera prioridad, pues la alimentación es fundamental para poder deshacernos de la grasa corporal.

Si reduces calorías y limitas los carbohidratos debería funcionar, el doctor Simonds explica el porqué: “Cuando comemos un carbohidrato simple que se digiere rápidamente, como el pan blanco, el arroz o la pasta, provocamos un aumento en la insulina que pone el cuerpo en modo de ‘almacenamiento de grasa'”. Pero como el cuerpo de cada persona es un mundo, lo mejor es que hables con un nutricionista antes de ponerte con el plan de moda.

En cuanto a lo referente al ejercicio, has de saber que la ‘American Heart Association’ recomienda 150 minutos de ejercicio de intensidad moderada por semana para un adulto promedio, o 75 minutos de ejercicio vigoroso. Pensarás: “No tengo suficiente tiempo ni para dedicarme a mis hobbies, como para hacer deporte”. No te preocupes, echándole un poco de imaginación al asunto todo es posible: aparca más lejos para ir dando un paseo hasta tu trabajo, usa las escaleras en lugar del ascensor, haz sentadillas cuando estés en el sofá viendo la tele. Suena repetitivo pero funciona.

¿Está surtiendo efecto?

Solo con una báscula, desgraciadamente, no te sirve. Para saber si estás perdiendo grasa corporal puedes usar una cinta métrica y medir tu circunferencia abdominal, tomando el ombligo como base. Si está disminuyendo te garantizamos que lo notarás al medirte. Otra manera que también sirve es comprarte una báscula pero que analice la impedancia bioeléctrica, un método que quizá has visto en algunos gimnasios y que se usa para conocer la composición aproximada del cuerpo.

Sueles comenzar a ver una disminución en el tamaño de la cintura, la grasa corporal y el peso en la primera o la segunda semana

Es verdad que pueden dar una estimación precisa, pero las caseras no son super precisas. Intenta pesarte a primera hora de la mañana, hidratado aunque sin haber ingerido nada, y sin ningún peso extra (joyas y similares).

Por último, si estas dos medidas no te convencen, siempre puedes acudir a un profesional para que sea él quien mida cómo vas cambiando y haga un seguimiento de tu situación. La pregunta del millón es: ¿cuánto tardarás en apreciar los resultados? Si lo estás intentando activamente y de manera saludable no debería llevar mucho tiempo. “Sueles comenzar a ver una disminución en el tamaño de la cintura, la grasa corporal y el peso en la primera o la segunda semana” explica Simonds.

“Por supuesto hay gente que tarda más, así que no te desanimes si no ves resultados de inmediato, pero si las cosas no mejoran en el segundo mes quizá sea hora de buscar ayuda profesional de un especialista. Gran parte del proceso es mental y tendrás a alguien detrás de ti que podrá animarte a marcar la diferencia”.

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