La ingeniera civil en transportes, Marisa Kausel, recientemente asumida gerenta del proyecto de tren Valparaíso-Santiago (TVS), impulsado por las empresas Sigdo Koppers y Acciona, cuenta que vive en la V Región y viaja periódicamente a trabajar a la capital. “La carretera está totalmente congestionada”, remarca, situación que -enfatiza- se vería aliviada con un servicio de ferrocarril rápido de pasajeros, como el que propone la compañía. El proyecto -de US$ 2.400 millones contempla servicios de carga y personas hacia los principales puertos-, está siendo evaluado por el Ministerio de Obras Públicas (MOP), cartera que anunció que abrirá una licitación para adjudicar la iniciativa.

Kausel, exgerenta general de EFE y del Merval, llegó en agosto pasado a reforzar los equipos de la compañía tras la declaración de interés público dada a la iniciativa por el Ejecutivo en junio pasado. Cuenta que la firma hoy prepara estudios en profundidad sobre el impacto que tendrá un futuro servicio a la costa.

¿En qué etapa está el proyecto de tren a Valparaíso?

Estamos entrando a la etapa de proveer estudios adicionales, según requiere el MOP. Luego de algunos meses, la cartera podría tomar una definición informada sobre cómo continuar en la siguiente fase que es hacer la ingeniería. Tras ello se haría una licitación internacional para adjudicar el proyecto.

¿Cómo está TVS luego de la salida de un socio estratégico como China Railways?

Este proyecto es de gran envergadura, con una inversión de US$ 2.400 millones, por lo tanto se requieren consorcios que tengan una capacidad técnica y financiera potente. Esta vez no se llegó a acuerdo con China Railways y se optó por asociarse con Acciona, una tremenda firma. Esa empresa tiene un área de transporte ferroviario muy importante, con 25 años en Chile y 100 años de historia. Su aporte es en cuanto a obras ferroviarias: poseen 3.000 km de vías construidas, de las cuales 1.200 corresponden a trenes de alta velocidad.

¿Qué diferencia tiene el proyecto de TVS con el de Agunsa, también en competencia?

Nuestro proyecto es inédito: provee infraestructura de pasajeros y carga. Va a tener vías especiales entre Santiago y San Antonio, y se provee una cadena logística completa para un tránsito expedito, con estaciones de transferencia y de adecuación de trenes. Tenemos que bajar los costos de transporte de carga, porque estamos al doble que en Estados Unidos. La otra rama del proyecto corresponde a una vía de carga y pasajeros hacia Valparaíso. Además, pensamos que el servicio es clave para quienes hacen viajes diarios entre ambas ciudades. La carretera hoy está totalmente congestionada en los días laborales.

Hay expertos que dudan de la demanda que tendría el servicio…

Nuestra apuesta es que mucha gente apostará por el tren: da certeza de viaje y ahorra tiempo. Hay que analizar cuál es la demanda que se va a transferir al modo ferroviario. En todo caso, estamos tranquilos porque el tren se va a financiar por la gran cantidad de pasajeros transportados, además de la carga. ¿Cómo se preparan para la futura evaluación ambiental de una iniciativa tan compleja?

Los estudios de impacto ambiental toman tiempo. Nuestra idea es adelantar todo eso y, desde ya, ir trabajando en hacer el levantamiento de todos los aspectos ambientales que tenemos que resolver. El trazado pasa por zonas rurales y por sectores urbanos entraremos a través de túneles, por lo que no habrá impacto sobre ciudades y personas.

¿La operación del tren requerirá subsidios del Estado?

No. El proyecto requiere ingresos mínimos garantizados, lo que no representa un subsidio directo o indirecto. La Ley de Concesiones, que tiene 25 años operando, posee este mecanismo para lograr el financiamiento; para que los bancos faciliten los recursos. El modelo dice que el 30% del capital de la iniciativa lo debe poner el consorcio, y el 70% debe ser buscado en instituciones financieras. Por eso, se solicita el ingreso mínimo, como una garantía estatal.

¿Cuál es su visión de la propuesta que compite con ustedes?

Es positivo que haya interesados en este tipo de proyectos. Por mi parte, puedo hablar de nuestras fortalezas: tenemos un proyecto de carga y pasajeros que une Santiago y los dos puertos principales. El trazado que tenemos da posibilidad de crecimiento tanto inmobiliario, turístico y de negocios a zonas como el valle de Casablanca. Además, con la tecnología que existe hoy, podemos tener un trazado de poca pendiente, para un tren rápido y de carga. Tienen que ser pendientes menos de 1,5% para que opere bien el servicio de carga y lo suficientemente directo para que el tren llegue rápido a su destino.

¿Cuánto se demorarán en implementar un proyecto de esta envergadura?

Podría ser en un periodo de cinco años, pero este plazo que menciono puede ser menor, cuatro inclusive, en la medida que el sector público y privado hagamos un esfuerzo y pongamos las energías necesarias.

/Entrevista de Oriana Fernández para Pulso

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