Cuando estamos en tránsito hacia la vida saludable tendemos a pensar y obsesionarnos mucho con los alimentos que ingerimos después de una jornada de ejercicio físico intenso, ya sea con el objetivo de ganar músculo, afianzar el adelgazamiento o simplemente, satisfacer tu apetito. Pero si solo nos atenemos a una nutrición dirigida a perder peso cuanto antes, es posible que la pregunta te genere aún más quebraderos de cabeza.

Foto: La verdura es vida. (iStock)

Al fin y al cabo, si de verdad quieres adelgazar, todo lo que debes hacer es establecer un déficit calórico por el cual entran muchas menos calorías de las que quemas. Como es lógico, esto significa que debemos comer menos, pero eso no quiere decir que nos tengamos que morir de hambre. Según Michele Fumagalli, dietista de una clínica médica en Reino Unido, omitir el tentempié después de realizar ejercicio físico puede ser muy contraproducente.

Tu cuerpo necesita recuperarse del esfuerzo y para ello es imprescindible que tenga reservas de combustible, es decir, de alimento

Entonces, ¿qué es lo que debes ingerir para conseguir perder peso de forma rápida y constante? Fugamalli considera que todo lo que debes hacer es comer en menos de dos horas después de quitarte las zapatillas. “En primer lugar, porque entrenar te da mucho hambre al quemar muchas calorías”, observa la experta en ‘Prevention’. “Si esperas demasiado, terminarás cayendo en la tentación y comiendo cosas bastante poco saludables y en exceso”.

¿Y si no tienes hambre? A mucha gente le pasa, por muy contradictorio que suene. En cualquier caso, siempre debes tomar algo, en caso contrario a las pocas horas volverás a sentir ganas y corres el riesgo de darte un atracón. “Tu cuerpo necesita recuperarse del esfuerzo y para ello es imprescindible que tenga reservas de combustible, es decir, de alimento”, sentencia Fugamalli.

Enamórate de las verduras. (iStock)

Aunque debes vigilar el consumo de calorías, es imprescindible recurrir a las proteínas y los carbohidratos después de una sesión de actividad física intensa, ya que reconstruye y repara los músculos. Los hidratos, por su parte, reponen tus reservas de glucógeno, lo que mantendrá a tu cuerpo alimentado y lleno de energía para enfrentarse a su próximo entrenamiento. Del mismo modo, estos dos nutrientes impulsan tu metabolismo, lo que significa que ayudarán al cuerpo en su quema de calorías.

Si todavía estás empezando y solo has permanecido entrenando menos de una hora, tendrás que restringir un poco más el tipo de alimentos y apostar todo lo que puedas por las verduras y la fibra. También puedes recurrir a los carbohidratos ricos en almidón, como la quinoa o el pan integral, o bien optar por las proteínas magras a la plancha, como el pescado, el pollo o el pavo.

Si tu horario de entrenamiento es un poco raro y tienes que hacer encaje de bolillos en tu rutina para poder hacerlo, es posible que la hora a la que termines no sea la más propicia para comer. En ese caso, Fugamalli aconseja ingerir barras energéticas o batidos, siempre que sean sanos e incluyan un número de proteínas y carbohidratos adecuado. En caso de quedarte con hambre, las piezas de fruta son tus mayores aliadas: una buena manzana, por ejemplo, tiene mucha fibra, regula la flora intestinal y, sobre todo, es muy saciante.

“No es nada aconsejable privarse de comida después de realizar ejercicio físico”, concluye la experta. “Sobre todo cuando has realizado esfuerzo y el cuerpo necesita reponer combustible. Ante todo, el objetivo es establecer ese déficit calórico, pero no dejar de alimentarte si tienes hambre. Simplemente escoge alimentos más nutritivos que los que solías ingerir”. Ya sabes: los elementos para una vida sana serán ahora y siempre ejercicio físico y, de menú, verduras y fibra.

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