¿Tienes un jefe inaguantable que no te hace ni caso? ¿Tus compañeros de trabajo llevan años haciéndote el vacío o son unos vagos que te cargan de tareas que no te corresponden? ¿Tardas mucho en llegar a tu puesto laboral y además haces algo que no te gusta absolutamente nada? ¿Cuánto tiempo llevas así? Si tu empleo no es lo que te prometieron en un principio y llevas años aguantando, quizá sea la hora de darle un giro a tu vida.

También cabe la posibilidad de que las condiciones laborales que tienes sean geniales. Tu sueldo es una maravilla, el horario no puede ser mejor, nadie te molesta y hay buen rollo con la gente que te rodea… Pero te sigue sin gustar lo que haces, no eres feliz. ¿Crees que sería egoísta cambiar tal y como está la situación actual?

Lo primero de todo, debes hacer lo que tú quieras y sientas. No estás obligado a permanecer en un sitio que te hace infeliz y que te amarga cada mañana. Olvida ese “por lo menos tienes trabajo, hoy en día es un privilegio” y valora cómo es tu relación laboral. Es normal sentirte a disgusto con tu empresa, sector o ambiente profesional. No debes sentirte culpable.

¿Qué puedes hacer?

Marta es una joven de 28 años que lleva trabajando en su sector desde antes de terminar la carrera. “Empecé haciendo prácticas y me quedé en la empresa. Al principio hacía tareas que no me gustaban nada, pero aguanté pensando que podría cambiar y evolucionar. Al paso de los años fui realizando otras que me parecían mejor, pero seguían sin llenarme”, explica a El Confidencial.

No te preocupes por lo que dicen los demás. Si ya no encuentras la motivación, empieza con el cambio. Solo tú puedes decidir qué quieres

“Aguantaba porque el horario era cómodo y me llevaba bien con mis compañeros, pero el sueldo era una basura. Seguí ahí hasta que me hicieron una subida y, aunque todavía no era suficiente y me volvieron a cambiar a algo que me convencía más, todavía no estaba a gusto del todo. Así que un día hablé con mi superior para que me despidieran”, confiesa.

“Creo que en esta vida hay que arriesgar. Salir de la zona de confort es primordial para no quedarte estancado. Estuve unas meses haciendo cosas ‘freelance’ y me agobié un poco. Pero si te mueves y demuestras tu talento al final las cosas llegan. Ahora soy jefa y tengo a varias personas a mi cargo. Si me hubiera conformado en aquel trabajo que odiaba, jamás habría llegado hasta aquí”, termina.

Síndrome del trabajador quemado

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha reconocido el ‘burnout’ o ‘síndrome del trabajador quemado’ como problema asociado al empleo en su próxima clasificación de enfermedades, según se decidió el pasado 25 de mayo en la última asamblea realizada por expertos sanitarios. Ya estaba incluido en el catálogo de 1990, que recoge más de 55.000 trastornos y causas de muerte, pero hasta ahora correspondía a una categoría más genérica que hacía referencia a “problemas relacionados con dificultad en el control de la vida”.

A partir del 1 de enero de 2022, las organizaciones y empresas deberán implementar planes de prevención para ayudar con este trastorno

Se trata de “una afección como resultado del estrés crónico en el lugar de trabajo”, de acuerdo a la definición de la institución, que puntualiza: “Se refiere específicamente a los fenómenos en el contexto laboral y no debe aplicarse para describir experiencias en otras áreas de la vida”. En este sentido, describe tres síntomas reconocibles: agotamiento o falta de energía, “distanciamento mental” del puesto de trabajo y disminución de la eficacia laboral.

Para identificar si una persona sufre o no este trastorno, existe un test específico: el cuestionario Maslach Burnout Inventor, que mide la severidad del desgaste profesional con el objetivo de frenarlo a tiempo. ¿Crees que lo padeces? Descúbrelo.

Ten un plan

¿Quedarte en ese trabajo es ser práctico o simplemente significa que te has resignado? Lo primero que debes tener en cuenta es que es muy posible que nunca encuentres un trabajo que te guste al 100%. No es una utopía, pero tener algo que de verdad te satisfaga completamente es una tarea difícil. Ni siquiera poner los medios te garantiza que vayas a llegar a ellos.

Si haces caso a lo que hizo Marta, el peaje que debes pagar es el riesgo. Si crees que el trabajo es un medio y no un fin, lo que debes intentar es de estar contento con esas herramientas con las que cuentas para construir un puesto en el que te sientas bien. Contacta con un orientador laboral para que te ayude en este propósito si lo ves complicado. Puedes dejarlo todo directamente y dedicarle tiempo a buscar detenidamente algo que te venga mejor (si tienes las posibilidades económicas necesarias para mantenerte) o compatibilizar una temporada más (total, ya llevas años en algo que no te gusta) mientras localizas activamente ese empleo que tanto ansías.

“Creo que en esta vida hay que arriesgar. Salir de la zona de confort es primordial para no quedarte estancado”

No te preocupes por lo que dicen los demás. Si ya no encuentras la motivación en ningún sitio, empieza con el cambio. Solo tú puedes decidir qué y cómo lo quieres. Está claro que no es un proceso fácil, pero no hay que aguantar por aguantar y menos sufrir en una relación laboral poco satisfactoria. Si realmente eres uno de esos empleados que están quemados, a partir del 1 de enero de 2022 las organizaciones y empresas deberán implementar planes de prevención para que no suceda. ¿Quieres esperar o será demasiado tarde?

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