En esta era en la que la obsesión por un cuerpo perfecto y mostrarlo a través de las redes sociales es casi una obligación, constantemente surgen nuevas dietas que nos ayudan a tener el mejor torso. Eso sí, cada nuevo régimen que aparece es más alocado y, quizá, menos recomendable que el anterior. Algunas de las demencias dietéticas que se han puesto de moda recientemente son la dieta cetogénica (baja en carbohidratos, alta en grasas), la carnívora (solo comer carne y otros productos animales) y el ayuno intermitente (comer solo dentro de un plazo estricto o en ciertos días).

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Ahora, un nuevo plan para adelgazar se ha convertido en el centro de atención: la dieta hormonal. Los impulsores de esta forma de alimentarse afirman que la razón por la que la gente no es capaz de perder peso es porque sus hormonas no funcionan correctamente.

Los defensores de este régimen afirman se puede perder peso rápidamente siguiendo una dieta y haciendo ejercicios que manipulan o ‘restablecen’ las hormonas. Existen algunas variantes en las que no se da tanta importancia a lo que se ingiere, pero la idea principal es que la clave para perder peso es corregir los desequilibrios hormonales que tiene cada cuerpo.

Los defensores de este régimen afirman que la clave para perder peso es corregir los desequilibrios hormonales que tiene cada cuerpo

El profesor de Nutrición de la Universidad de Huddersfield Robert Naughton explica que las hormonas juegan un papel importante en los procesos cotidianos de nuestro cuerpo, desde la digestión de los alimentos hasta el crecimiento de los huesos, recoge ‘Science Alert’. Estas se mueven alrededor del cuerpo a través del torrente sanguíneo y actúan como “mensajeros químicos” que instruyen a las células a realizar trabajos específicos.

Un claro ejemplo sería la insulina, que es esencial para regular los procesos metabólicos y permite que el cuerpo almacene los carbohidratos de los alimentos como energía en nuestras células musculares. Cuando comemos, aumenta los niveles de azúcar en la sangre, lo que hace que el páncreas libere insulina al torrente sanguíneo. Después, esta insulina se adhiere a las células y les indica que absorban el azúcar del torrente sanguíneo y la almacenen para su uso posterior.

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Eso sí, aunque en algún momento se planteó que la insulina desempeñaba un papel clave en el aumento de peso, las investigaciones recientes señalan que el consumo total de calorías es el factor principal para ganar o perder peso, según un estudio de ‘The Cardiometabolic Research Institute’. La realidad es que la pérdida de grasa solo se puede lograr creando un déficit de calorías, lo que simplemente significa que se debe quemar más de las que se consumen. Esta es la razón por la que muchas personas tienen éxito con el ayuno intermitente y otras tantas dietas milagro.

Los tres pasos de la dieta hormonal

Uno de los libros más conocidos sobre dieta hormonal explica un programa de tres pasos que afirma que ayudará a perder peso, aumentar fuerza y ​​sentirse más joven. Los pasos uno y dos de la dieta se centran en cambiar los hábitos nutricionales; el tercero en el ejercicio. Según el autor, los lectores deben “desintoxicar” su cuerpo.

Los pasos uno y dos de esta dieta se centran en cambiar los hábitos nutricionales de cada persona; el tercero en el ejercicio

En el primer paso de la dieta hormonal hay que eliminar de la dieta alimentos como el alcohol, la cafeína, el azúcar, la carne roja, la leche de vaca y otros productos lácteos como queso y yogures, mientras que simultáneamente comer más frutas y verduras, pollo, pescado, huevos y leches vegetales. El segundo punto obliga a cortar con los alimentos procesados, los edulcorantes artificiales y los granos refinados. Y el último paso implica un aumento de los ejercicios cardiovasculares y de fuerza.

Las recomendaciones dietéticas proporcionadas en los pasos uno y dos suponen una disminución en los productos alimenticios que generalmente son altos en calorías y bajos en valor nutricional, como el alcohol, los alimentos con alto contenido de azúcar y los procesados.

El profesor universitario explica que la dieta también promueve una alimentación basada en verduras, pescado y frutas, que aumentan la ingesta de fibra (importante para el sistema digestivo) y proporciona al cuerpo una variedad de vitaminas y minerales que realizan numerosas funciones corporales necesarias para la salud y el bienestar general.

Realmente, la clave de la pérdida de peso está ingerir menos calorías de las que se queman, no en un cambio en las hormonas

Además, estos alimentos también son generalmente más bajos en calorías que el alcohol, los alimentos con alto contenido de azúcar y los alimentos procesados. Y sumados a los ejercicios recomendados en el paso tres, esta ‘dieta hormonal’ probablemente aumentará la “quema” de calorías y aportará otros beneficios a la salud.

¿Funciona realmente la dieta hormonal?

El experto en nutrición señala que “en general, la dieta hormonal recomendada en este libro no es un mal consejo nutricional. Sin embargo, la clave es que cualquier pérdida de peso potencial probablemente se deba al cambio en la ingesta de calorías, en lugar de un efecto (si lo hay) en sus hormonas”. En resumidas cuentas: la pérdida de peso (o pérdida de grasa corporal) se logra creando un déficit de calorías, no “restableciendo el equilibrio hormonal”.

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A pesar de lo que afirman los defensores de esta, los desequilibrios en las hormonas -por lo general- son el resultado de una afección de salud subyacente más grave, como la diabetes (insuficiencia de la función de la insulina) o el hipertiroidismo (donde la tiroides produce demasiadas hormonas tiroideas), que no podría solucionarse simplemente con una dieta y requeriría tratamiento médico.

No existe una teoría viable para demostrar que una persona puede ‘restablecer’ sus hormonas para influir en la pérdida de grasa

La realidad, según señala el especialista, es que “actualmente, no existe una teoría viable para demostrar que una persona puede ‘restablecer’ sus hormonas para influir en la pérdida de grasa”. Tampoco existen estudios específicos de la dieta hormonal y sus efectos.

Pero podría haber una explicación mucho más simple de lo que parece que hace que la gente piense que la dieta hormonal funciona: ayuda a crear un déficit de calorías a través de mejores hábitos nutricionales y ejercicio, lo que probablemente supondrá una pérdida de peso.

En resumidas cuentas, el profesor universitario explica que cualquier persona que quiera perder peso o grasa corporal debe centrarse en crear un déficit de calorías. La forma en que una persona lo crea puede variar en cada uno y no resultar igual aunque se siga la misma forma de comer.

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