Altavoces y smartphones que espían, virus informáticos que secuestran nuestros dispositivos, aplicaciones que nos escuchan aunque no les hayamos dado nuestro consentimiento. La lista de amenazas para el usuario es larga, y es que, a pesar de las mejoras que ha traído consigo la hiperconectividad y el desarrollo de la tecnología, no todos los cambios han sido positivos. Ahora hemos sabido de (otras) dos «apps» de Google Play Store que resultan especialmente intrusivas debido a su publicidad y que, además, solicitan permiso para activar el micrófono del dispositivo. Gracias a lo cual pueden grabar al dueño del terminal en cualquier momento sin que este se entere.

El descubrimiento ha sido realizado por Wandera, una firma centrada en la protección de dispositivos móviles. A través de su sitio web, afirma que las aplicaciones centradas en belleza y edición de selfies Sun Pro Beauty Camera (un millón de descargas) y Funny Sweet Beauty Camera (medio millón) cuentan con «adware»: un programa que muestra publicidad no deseada o engañosa, que puede limitar enormemente el rendimiento de la batería del dispositivo.

El empleo de «adware» no es algo nuevo dentro de las aplicaciones y de los sitios web. Se trata, por el contrario, de algo muy extendido, especialmente entre las «apps» gratuitas. «Muchas aplicaciones que el usuario descarga sin pagar cuentan con adware, que limita mucho la duración de la batería. Además, estos programas de publicidad, en algunos casos, son peligrosos para la seguridad del dispositivo, ya que pueden redirigirte a un página en la que el terminal termine infectado con un virus», explica Lorenzo Martínez, director de la consultora informática Securízame.

En el caso de esta aplicaciones de belleza, los investigadores de Wandera descubrieron mientras las testaban en un dispositivo con Android 5.1.1. que, tras instalarlas y abrirlas por primera vez, crean un acceso directo que permite que la aplicación esté funcionando de forma ininterrumpida y se ejecute en un segundo plano. Algo que no cambia aunque el afectado se decida a borrar dicho acceso.

Sin embargo, eso no es lo peor. Como hemos dicho, las aplicaciones se sirven de los permisos que les das cuando las descargas para tener acceso al micrófono y la cámara del terminal, algo que permite grabar al usuario sin necesidad de que este de su visto bueno. «Hay que prestar atención a los permisos que le das a una aplicación cuando la descargas en el móvil. Lo mejor que puede hacer el usuario para protegerse de estos peligros es contar solo con las “apps” imprescindibles», dice Martínez.

También es importante que, antes de descargar una «app», el usuario se fije en las valoraciones con las que cuenta. El que sean negativas no implica necesariamente que sean maliciosas, pero sí que ofrecen pistas que pueden ayudarnos a no poner nuestro dispositivo, y nuestra privacidad, en riesgo. Después de que Wandera publicase su estudio, las dos aplicaciones fueron eliminadas de la Play Store. Sin embargo, el día 19 de septiembre, la más popular, Sun Pro Beauty Camera, volvió a estar disponible con el mismo nombre. Por el momento, acumula más de 5.000 descargas.

Android, un «coladero» de virus

Esta no es la primera vez que se informa sobre los peligros que esconden muchas de las aplicaciones que se pueden descargar desde Play Store. Hace unos meses, un estudio de la Universidad de Sidney contabilizó dentro de la plataforma de descargas más de 2.000 «apps» que se hacen pasar por otras y que, en realidad, están pensadas para infectar los dispositivos con «malware» o código malicioso.

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