“Se estaría desvistiendo a un santo para tapar a otro”, así respondió el ministro del Trabajo, Nicolás Monckeberg, al ser consultado por la indicación que hoy presentaron los parlamentarios de la Democracia Cristiana (DC), Gabriel Silber y José Miguel Ortiz, a la reforma de pensiones, que se tramita en la Cámara de Diputados.

La modificación, que surge tras el mediático caso de la profesora de Antofagasta María Angélica Ojeda, propone que los pensionados puedan retirar un porcentaje de sus fondos de su AFP para pagar deudas habitacionales, algo que no convence al Ejecutivo.

“En todas estas propuestas hay que ser muy cuidadoso, porque lo más importante de los sistemas de seguridad social es garantizarles a los adultos mayores que tengan protección en momentos especiales, de vejez, de enfermedad”, comenzó argumentando Monckeberg.

El secretario de Estado continuó apuntando a la “experiencia” que habían dejado la aplicación de políticas similares en otros países, señalando que “en la gran mayoría de los casos ha terminado desprotegiendo al trabajador (…) En Perú se permitió aquello, rápidamente se sacaron las platas de las pensiones de forma masiva, se usaron para otros fines y hoy día hay un problema serio, donde muchas pensiones son bajísimas o no hay recursos para ellas”.

Por último, el ministro aseguró que pagar deudas “no se puede hacer a costa de las pensiones, la plata que un trabajador logra juntar para pensionarse es para garantizarle que tenga una pensión lo más digna posible, y la misión de nosotros como Gobierno, con nuestra reforma de pensiones, es mejorarle la pensión a millones de chilenos que hoy día no tienen esa pensión digna”.

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