Tres meses restan para que finalice el año. Y en el Ejecutivo están conscientes de que empieza la cuenta regresiva para sacar adelante las reformas en sus últimos meses antes de las elecciones municipales y de gobernadores regionales.

La agenda estará marcada por los descargos de la ministra de Educación, Marcela Cubillos; la cuenta regresiva para autoridades (ministros, gobernadores, seremis e intendentes) renuncien a su cargo en caso de querer postular a un cargo popular. Además, se votará la idea de legislar la reforma tributaria en el Senado; continuará la votación del proyecto de control preventivo de identidad con apoyo de la DC; se votará en sala la moción comunista que apuesta por reducir la jornada laboral a 40 horas semanales y la reforma previsional se votará en la comisión de Hacienda de la Cámara.

Acusación constitucional contra Cubillos no avanzaría al Senado con ocho diputados de oposición que se podrían desmarcar

Dieciocho días han transcurrido desde que la oposición, encabezada por el Partido Socialista, presentó la acusación constitucional en contra de la ministra de Educación, Marcela Cubillos. Desde entonces, la secretaria de Estado fue notificada oficialmente de la ofensiva de la centroizquierda, se formó la comisión ad hoc -con cuatro de sus cinco miembros pertenecientes a las filas de Chile Vamos- y se determinó el abogado defensor: el penalista Francisco Cox (cercano al PPD).

Este miércoles, finaliza el plazo para que Cubillos presente su defensa de manera personal o por escrito. Y hasta el próximo jueves 3 de octubre, la comisión podrá estudiar y pronunciarse sobre la acusación, además, ese día la embestida opositora podría ser votada en la sala. Si bien el libelo contó con el respaldo de todos los jefes de bancada de la centroizquierda -desde la Democracia Cristiana hasta el Frente Amplio-, aún no existe certeza de que prospere en la Cámara. Y es que al Ejecutivo solo le basta con que seis de los 83 diputados de oposición lo rechacen.

Escenario que, según los cálculos del gobierno, ya se estaría dilucidando puesto que son varios los legisladores que han manifestado abiertamente la idea de no respaldar la acusación. Así, la balanza se podría desequilibrar a favor del Ejecutivo por votos del Partido Radical, la Democracia Cristiana y la Federación Regionalista Verde.

Incluso, una de las primeras voces que se levantó para cuestionar el libelo fue del diputado independiente e integrante de la bancada radical, Pepe Auth. “Mi disposición inicial no es favorable porque no soy partidario de resolver diferencias políticas por profundas que sean a través de acusaciones constitucionales”, señala a El Líbero. Y agrega que “no siento que haya demasiada convicción, pero a veces la convicción es reemplazada por el espíritu gregario y por la presión. La gente tiende a votar según su bloque político”.

Además, recuerda que uno de sus mayores “arrepentimientos” en estos nueve años como parlamentario, ha sido la votación a favor de la destitución del ex ministro Harald Beyer. Pero Auth, no es el único diputado que se ha manifestado en contra de la acusación. El independiente Pedro Velásquez confirmó “estar en contra” del libelo, puesto que, según indicó, “predomina el tema político”.

Asimismo, en un sector de la bancada radical existen dudas, pese a que el comité ejecutivo de la colectividad optó por respaldar la acusación. Hace dos semanas el presidente del partido, Carlos Maldonado, se trasladó hasta el Congreso para sostener un encuentro con los parlamentarios radicales. Así, según indicaron presentes, en la reunión los diputados Fernando Meza y José Pérez habrían señalado que “lo están pensando” y que “están expectantes”. Precisamente esos nombres, comentan desde el Ejecutivo, ya habrían manifestado que se desmarcarán del libelo en contra de Cubillos.

En la DC tampoco hay claridad de los nombres que respaldarían de la embestida opositora, puesto que -hasta ahora- los diputados Miguel Ángel Calisto, Pablo Lorenzini, Daniel Verdessi y Manuel Antonio Matta se inclinarían por rechazar o desmarcarse de la acusación. “Los antecedentes que tengo son políticos y técnicos, en lo político estamos claros, pero desde el punto de vista jurídico creo que es necesario revisar. Hasta el momento lo que tengo no es suficiente para avalar la acusación”, señaló Verdessi el 8 de septiembre en El Líbero.

En la misma línea, Lorenzini aseguró que no es partidario de una acusación constitucional en medio de la discusión de las reformas previsional y tributaria. “La oportunidad no es razonable, no es la adecuada porque las acusaciones lo que hacen, sean de un lado o de otro, es poner blanco o negro. Soy más partidario de interpelaciones, llevar a la ministra, preguntarle delante de los diputados, que conteste porque esto es un tema más político. En principio no me parece adecuado el minuto ni la coyuntura”, señaló el diputado. Mientras que el diputado Matta se declaró en “reflexión”.

Y las dudas continúan propagándose hasta la Federación Regionalista Verde. Y es que la diputada Alejandra Sepúlveda aseguró que aún no hay claridad en que su partido respalde el libelo el próximo jueves. Incluso, el presidente de la colectividad, Jaime Mulet, sostuvo en El Mercurio que “lo que he visto hasta ahora de la acusación constitucional me parece débil”.

De esta manera, son al menos ocho o nueve diputados los que se podrían desligar de la iniciativa promovida por el Partido Socialista. Y las dudas, incluso, han trascendido hasta el presidente del Senado, Jaime Quintana, quien sostuvo en La Tercera que “más que ganar titulares, diputados deben enfocarse en analizar mérito en acusación a Cubillos”. Así, el escenario le entrega un “respiro” al Ejecutivo que, además, se apronta por sacar adelante sus reformas y la Ley de Presupuesto de 2020, que tiene como plazo el último día de este mes para ser ingresada.

Cuenta regresiva para las renuncias en el Ejecutivo con miras a las elecciones

Ya empezó el descuento para que renuncien las autoridades de gobierno que quieran postular a las elecciones de gobernadores regionales y alcaldes: solo restan 32 días. Así, desde los partidos oficialistas transmiten que una de sus principales prioridades en este retorno de las Fiestas Patrias es, precisamente, zanjar los nombres que los representarán el próximo año, puesto que el plazo legal para dejar los cargos vence el 25 de octubre.

Si bien todavía quedan algunos días para cerrar los nombres, hasta el momento se baraja que sean al menos 11 los intendentes que podrían dar un paso al costado. En Renovación Nacional aseguran que aunque no todos han dado el visto bueno para participar en los comicios de octubre de 2020, de todos modos serán medidos.

Así, en la nómina que ya se encuentran estudiando en el partido liderado por Mario Desbordes, destacan los intendentes: Marco Antonio Díaz (Antofagasta), Patricio Urquieta (Atacama), Jorge Martínez (Valparaíso), Jorge Atton (La Araucanía), y Harry Jürgensen (Los Lagos). Mientras que en la UDI la lista que -hasta el momento- manejan suenan: Miguel Ángel Quezada (Tarapacá), Juan Manuel Masferrer (O´Higgins), Martín Arrau (Ñuble), Sergio Giacaman (Biobío) y César Asenjo (Los Ríos). Y en Evópoli, la carta que podría renunciar es el intendente del Maule, Pablo Milad.

Pero no serían los únicos nombres que podrían apostar por un cargo de elección popular, puesto que gobernadores y seremis también optarían por este camino. Así, la lista de Chile Vamos podría bordear las 40 autoridades de gobierno.

Asimismo ha empezado a sonar con fuerza la posibilidad que el Presidente Sebastián Piñera realice un cambio de gabinete en el mes de octubre para que las autoridades de gobierno puedan optar a un cargo elección popular. Eso sí, desde La Moneda sostienen que no se realizaría un cambio al comité político.

Incluso, ha trascendido que se podría cambiar al actual embajador de Chile en Argentina, Sergio Urrejola. Ello, tras las elecciones que se realizarán en el país vecino, entre Mauricio Macri y Alberto Fernández, el 27 de octubre. Se buscaría nombrar alguien más político, como el alcalde Raúl Torrealba, si triunfa Fernández.

La primera prueba de la reforma tributaria en el Senado: se vota idea de legislar y Ximena Rincón entra al debate

En la Democracia Cristiana explican que no es casualidad que el Ejecutivo haya ingresado la reforma tributaria por la Cámara, puesto que, según explican, en el gobierno existía consciencia que era más fácil lograr un acuerdo con los diputados democratacristianos que en el Senado. Y así se reflejó el 23 de agosto, luego que se aprobara en general y en particular el proyecto con ocho votos DC. Hace casi un mes se despachó al Senado con la integración del sistema impositivo, que es considerado el “corazón” de la iniciativa.

Desde los primeros días de septiembre el proyecto se encuentra en su segundo trámite en la comisión del Senado y esta semana se realizarán audiencias. Además, se espera que en octubre se vote la idea de legislar, para luego discutir la iniciativa de modernización tributaria en particular.

En medio del debate en el Senado, el presidente de la comisión de Hacienda, Ricardo Lagos Weber se abrió a una disminución de la tasa impositiva que pagan las empresas si es que así se mantiene el sistema tributario semi integrado. “Ministro (Felipe Larraín), ¿qué posibilidades hay de que en vez de seguir impulsando la reintegración exploremos si hay piso y voluntad para si, en vez de esa medida, realizar una baja de impuestos de primera categoría? Si me dicen que hay consenso para eso, porque es una buena medida para Chile, genera mayor inversión y evitamos caer en la reintegración, siento que hay que empujarlo”, dijo el legislador el 27 de agosto.

A lo que el abogado tributarista, Fernando Barros, advirtió en El Líbero: “Bajar un punto a la carga tributaria a las empresas es positivo, pero no puede ser a costa de mantener un sistema injusto como es el sistema semi integrado”.

Y ya una de las últimas voces que se alzó para referirse a la reforma tributaria fue la senadora DC, Ximena Rincón. “Apoyaré la idea de legislar de la reforma tributaria, pero con condiciones”, señaló el 14 de septiembre en El Mercurio. Precisamente esas palabras desataron la molestia interna en la colectividad, puesto que el senador Francisco Huenchumilla advirtió que rechazará la reintegración del sistema.

Control preventivo de identidad: se sella un nuevo acuerdo gobierno-DC

El jueves 12 de septiembre la comisión de Seguridad de la Cámara aprobó la indicación de la Democracia Cristiana que buscaba aumentar de 14 a 16 años la edad mínima para realizar controles preventivos de identidad por parte de las policías. De esta manera, el Ejecutivo logró destrabar nuevamente uno de sus proyectos emblemáticos con el respaldo de la colectividad liderada por Fuad Chahin.

Pero en Renovación Nacional resintieron que el gobierno hubiera “transado” ante la indicación de la DC. De hecho, el presidente del partido, Mario Desbordes, aseguró que se debía mantener el proyecto inicial del Ejecutivo, que consideraba el control desde los 14 años por considerar, entre otros factores, que la seguridad ciudadana es una de las mayores prioridades.

Pese a los reparos del oficialismo, la vocera de gobierno Cecilia Pérez, valoró la conversación que se logró con la DC. “Tenemos que consensuar proyectos que son importantes para los chilenos, y se nos ha dado la posibilidad, de parte de la Democracia Cristiana, a rebajar a partir de los 16 años”, señaló.

Este miércoles se retomará la discusión y la votación en particular del proyecto en la comisión de Seguridad de manera prioritaria, puesto que el gobierno lo calificó con suma urgencia. De esta manera, se podrían destinar al menos dos sesiones más para su despacho. Y luego de la votación en particular, pasará a la sala.

Y si bien el proyecto ha estado marcado por las diferencias entre el gobierno y el oficialismo, el Mandatario partió el sábado rumbo a Nueva York, junto a los presidentes de Chile Vamos, para participar de la cumbre sobre Acción Climática y del encuentro de la Asamblea General de la ONU. El viaje podría ser clave para que queden atrás las diferencias entre el Ejecutivo y Desbordes.

Octubre de 40 horas

Aún no existe claridad en la fecha que se podría votar en sala el proyecto que busca reducir la jornada laboral de 45 a 40 horas semanales, que ha impulsado el Partido Comunista. Pero en la oposición ven como una posibilidad que ese día llegue en octubre, puesto que al no tener patrocinio del gobierno mediante urgencia legislativa, es probable que el presidente de la Cámara (Iván Flores) use sus facultades para citar a una sesión especial.

“Nosotros esperamos que prontamente el presidente de la Cámara de Diputados anuncie el día de la votación en Sala, que va a ser durante este o el próximo mes a más tardar”, señaló la diputada Camila Vallejo (PC).

Pero durante las últimas semanas han sido varias las voces de la oposición que se han distanciado de la moción comunista. De hecho, el ex ministro de Hacienda, Rodrigo Valdés, aseguró que se debía priorizar la reforma previsional. “No entiendo por qué estamos discutiendo jornada sin haber terminado el tema de pensiones. Honestamente ahí le sacamos la vista a la pelota. Hoy día la urgencia son los adultos mayores, no cuánto trabajan los millennials. Creo que hay que volver a esa urgencia y postergar el resto, hasta nuevo aviso”, aseguró el 19 de agosto en Radio Duna.

Y Valdés no fue el único que se desmarcó, puesto que el laguismo también entró al debate de las 40 horas. El ex ministro de Economía, Álvaro García (PPD), afirmó en El Líbero que se “requiere de más estudios y una opinión de los sectores afectados que son los empresarios y los trabajadores. Lo más sano que podemos hacer es escuchar qué tienen que decir”. Además, Sergio Bitar planteó “hay que encarar el tema con seriedad y con rigor para que los efectos sean positivos sobre los trabajadores y no afecten el crecimiento. Ahora, eso puede requerir más tiempo de análisis, más que choques ideológicos”.

Pensiones con aires a DC

En julio la reforma previsional sorteó con éxito su primera “prueba de fuego” en la comisión de Trabajo de la Cámara. Ya los primeros días de este mes, la discusión se trasladó hasta la comisión de Hacienda, donde el ministro de la cartera Felipe Larraín, entregó los detalles del proyecto con foco en el financiamiento y los efectos fiscales.

Y hoy se terminarían las audiencias en la comisión de Hacienda, para que mañana comience la votación en particular del proyecto. De esta manera, se espera que la iniciativa sea despachada el lunes 30 de septiembre y que en octubre pase a la sala.

Hace dos meses el Ejecutivo ya contó con el respaldo de los diputados Gabriel Silber (DC) y Gastón Saavedra (PS), por lo que el Gobierno espera que mañana el diputado Pablo Lorenzini (DC) sume su respaldo a la iniciativa.