Admitámoslo: la vida sexual a partir de los 40 comienza a dar signos de flaqueza. Las asfixiantes rutinas de trabajo, el cuidado de los hijos (en caso de tenerlos) o la simple y llana cotidianidad a raíz de llevar ya bastantes años juntos son algunos de los factores que producen que tu libido caiga una vez entras en esta década.

Sin embargo, para muchas personas las cosas son completamente distinas: haber llegado a la cuarentena también puede implicar una confianza más férrea con tu pareja que permite investigar en deseos y fetiches personales que gritan por ser liberados.

Tu cuerpo ya no es el que era antes. Ámalo tal cual es y no mires hacia atrás, concéntrate en el ahora

Como siempre, todo depende de la persona, la relación o el momento que estén atravesando. Si estás triste o preocupado porque ya nada es como antes y necesitas un impulso, la revista ‘Best Life’ ha consultado a los expertos en parejas y relaciones para obtener respuestas. Seguro que después de leer este artículo volveréis a disfrutar del sexo tanto o más de cuando teníais 16 años.

Pregúntate sobre el sexo

Seguro que ya no significa lo mismo para ti que hace años. Las cosas han cambiado, ahora sabes con mayor exactitud qué es lo que más te gusta y qué es lo que aborreces. “Los besos, abrazos y despertares pueden pasar de ser meramente rutinarios. Asegúrate de explorar con tu pareja y no tengas miedo de hablarle de tus deseos más profundos”, asegura la psicóloga.

Un poco de cardio

Nuestra función sexual depende, en parte, del flujo sanguíneo. Por tanto, ejercitar cardio, al menos tres o cuatro veces a la semana, hará que te sientas mucho mejor en la cama. “El flujo sanguíneo es vital para que funcionen los órganos sexuales, cualquier cosa que puedas hacer para mejorar la salud de tu corazón repercutirá positivamente en tu vida sexual”, asegura Michael Roizen, médico y sexólogo.

Acepta los cambios de tu cuerpo

Son inevitables. Para disfrutar en la cama y a la vez ser la delicia de tu pareja, lo más importante es mantener la autoestima alta. Seguramente te mires al espejo y ya no veas la piel tersa que antes tenías. Pero no por ello ya has dejado de resultar sexy. “Tu cuerpo ya no es el que era antes”, asegura Nikola Djordjevic, psicóloga. “No lo olvides y asegúrate de amarlotal cual es. Tampoco mires hacia atrás, concéntrate en el ahora”.

Que el amor no termine. (iStock)

Elige posiciones cómodas

Los dolores y molestias en huesos, músculos y articulaciones suelen aparecer a partir de esta edad, por lo que es muy importante revisar las posiciones que adoptáis a la hora de acostaros. Tal vez las que hacéis ya no os gustan u os parecen incómodas. “Si tienes dolor de espalda y cuando lo haces sientes dolor, no te asustes”, explica Lina Velikova, terapeuta sexual. “Tan solo encuentra la posición adecuada para que tu espalda no se tense. Hacerlo de lado puede ser una buena opción”.

Fuera agobios

“A medida que nuestros cuerpos envejecen, es posible que sintamos la necesidad de que nuestra pareja exprese lo mucho que nos desean todavía”, asegura Steven Reigns, sexólogo de Los Angeles. “Esto puede crear situaciones de estrés donde cada movimiento sea analizado con lupa para comprobar si todavía te ve atractivo o no”. Para combatir este problema, lo mejor es respirar y tomarte una pausa, hacer planes diferentes o sorprender a tu pareja con alguna actividad que desee.

Aprovecha los momentos libres

No está bien tener relaciones sexuales cuando no tienes ganas, pero buscar siempre un hueco para tener intimidad con tu pareja o contigo mismo es esencial. Como siempre, lo mejor para que todo funcione es tener una buena comunicación. Podéis acordar un día de la semana para tener un espacio para los dos. Los días más propicios, si ambos trabajáis, vienen a ser los sábados y domingos. Si tenéis hijos, seguro que querrán pasar un día con sus abuelos; ese despertar común de fin de semana en el que no suena el despertador puede ser el mejor momento si os sentís muy cansados por la noche.

Duerme lo suficiente

Obtener un buen descanso nocturno es principal para encontrarse bien fiísicamente, y en este caso, para funcionar al cien por cien en la cama. De acuerdo con un estudio publicado en 2013 en la revista ‘Sleep’, los hombres con falta de sueño tienen más probabilidades de interpretar erróneamente las señales que su pareja le envía. Esto provoca que muchas veces la rechaces cuando te busca las cosquillas, o al contrario. Y claro, esto puede dar origen a una nueva discusión.

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