Cuando algunos afirman que “la cara es el espejo del alma” no saben realmente la razón que tienen. Y es que nuestro rostro, y en concreto nuestros ojos, revelan mucho más de lo que crees. La doctora Kerrie Meades, oftalmóloga y directora de un centro de especialistas en Australia, afirma que en ellos podemos ver el estado general de nuestra salud.

Un cambio simple en esta parte del cuerpo puede indicar una serie de problemas en nuestro organismo y estilo de vida como diabetes, demasiada exposición a las pantallas o el sol u otras afecciones más graves. La experta revela en ‘The Daily Mail’ los signos que debes tener en cuenta y cuándo es el momento de pedir una cita con tu médico.

“Lo ideal sería que cada persona examinara sus ojos regularmente con un especialista porque de esa manera se podrían prevenir enfermedades mucho más graves”, asegura Meades.

Arco senil

Los depósitos de grasa también se pueden ver en el ojo como un anillo gris alrededor de la parte exterior del iris (la parte coloreada del ojo). Este llamado arco senil comienza en la parte superior e inferior de la córnea antes de progresar para formar un halo completo y no interfiere con la visión. También puede ser blanquecino y es más frecuente en los adultos de edad avanzada.

El color amarillo de los ojos puede ser un síntoma de que tu hígado no está funcionando bien y es probablemente signo de enfermedad hepática

Aproximadamente el 45% de las personas mayores de 40 años y un 70% de los mayores de 60 tienen este halo. Se ha demostrado que su presencia está asociada con algunos de los factores de riesgo de enfermedad coronaria. En ocasiones, también lo presentan personas jóvenes con casos graves de colesterol y triglicéridos altos transmitidos de padres a hijos que padecen hiperlipidemia familiar.

Sequedad

Es muy posible que no sea nada y este síntoma sea causado por otro motivo (como una alergia), pero el síndrome del ojo seco es una realidad. Es la enfermedad oftalmológica de mayor prevalencia. Se calcula que la sufre entre un 10 y un 15% de la población: 1.000 millones de personas en el mundo la padecen en mayor o menor grado.

Para muchos pacientes en una simple sensación de molestia, un picor o irritación que se manifiesta cuando las glándulas lagrimales no funcionan correctamente, estamos demasiado tiempo delante del ordenador o pasamos el día en ambientes demasiado secos (como los que se generan en las oficinas cuando el aire acondicionado está puesto a máxima potencia).

Llorosos

Para aquellos que luchan con ojos llorosos, puede ser una señal de que pasas demasiado tiempo frente a un ordenador, tablet o teléfono y es hora de tomar un descanso. “En esta era digital, muchos de nosotros estamos mirando aparatos electrónicos y sus pantallas durante horas y sin parpadear lo suficiente”, explica Meades.

“Cuando lo miras todo el tiempo, tu frecuencia de parpadeo disminuye y las lágrimas se absorben, lo que significa que podrías ‘llorar”, añade. ¿Qué recomienda? Pestañear lo máximo que se pueda en el trabajo y tomar descansos de diez minutos levantándote del sitio cada dos horas.

Ves motas negras

¿A veces aparecen en tu campo de visión unas pequeñitas manchitas que van de un lado al otro cuando giras el ojo? Son relativamente comunes, pero nunca deben ignorarse. Aunque son una parte normal del envejecimiento, si los ves muchas veces, es un signo de infección ocular.

Los depósitos de grasa también se pueden ver en el ojo como un anillo gris alrededor de la parte exterior del iris: se llama arco senil

“El aumento de estas motas tan molestas en tu vida cotidiana puede indicar una serie de cosas que van desde un desgarro de la retina hasta un desprendimiento. Si notas este cambio asegúrate de ir a tu médico de cabecera o a un oftalmólogo”, asegura la experta.

Manchas blancas

Si usas lentillas, esto te interesa. Es una buena idea estar atento a tu córnea (la capa transparente sobre la parte frontal del globo ocular). Si ves este tipo de manchas blanquecinas puede ser el signo de una infección corneal. “Es bastante difícil padecerlo sin algún tipo de golpe, por eso es más común en personas que usen lentes de contacto”, explica.

Están amarillentos

Este color puede ser un síntoma de que tu hígado no está funcionando muy bien y es probablemente la señal más específica de la enfermedad hepática. Cuando el hígado tiene problemas para descomponer la bilirrubina, se acumula (ictericia), y es lo que ocasiona que las partes blancas del ojo adquieran ese tono.

“Lo ideal es que cada persona examine sus ojos regularmente con un especialista para prevenir enfermedades mucho más graves”

“Es una de las señales más importantes a tener en cuenta. Puede indicar desde hepatitis hasta cáncer: Desde luego es un signo seguro de que algo va mal y es hora de consultar con un experto”, comenta.

Saltones

Si notas que se salen un poco de su espacio normal, es posible que tu tiroides esté fallado. Se llama enfermedad de Graves y se desencadena cuando la glándula va a toda marcha y produce hormonas que atacan los músculos y los tejidos dentro de la órbita del ojo. Las mujeres están especialmente en riesgo: afecta cinco a seis veces más que a los hombres y causa complicaciones relacionadas con el órgano ocular en más del 50 % de los enfermos.

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