“Estamos negociando con Corea del Norte, ellos quieren reunirse y probablemente eso se está concertando mientras hablamos”, aseguró un optimista Donald Trump a los periodistas acreditados a la Casa Blanca. De hecho, la reanudación de las negociaciones entre Estados Unidos y Corea del Norte están programadas para este fin de semana en Suecia, donde equipos técnicos discutirán las capacidades nucleares del país y, como adelantó el mandatario norteamericano, no se descarta una nueva cumbre con kim Jong-un.

El republicano aprovechó la intervención para deslizar la posibilidad de que haya negociaciones con Irán, cuya relación se tensó desde su llegada al poder, cuando decidió retirarse del acuerdo nuclear alcanzado por la Administración Obama. Así, Trump ha ido elevando las sanciones a la República Islámica desde que renunció al acuerdo nuclear de 2015 con Irán, incluidas severas restricciones a la capacidad de Teherán para vender petróleo.

Durante las últimas semanas, la posibilidad de una cumbre Trump- Rohani era un rumor que había comenzado a circular con fuerza, sobre todo teniendo en cuenta la llegada del presidente persa a Nueva York para participar de la Asamblea General de la ONU. Sin embargo, esa cumbre no se concretó. Ahora, el mandatario norteamericano vuelve a abrir esa puerta.

“A pesar de la caza de brujas que hiere a los EEUU, hay muchos que quieren negociar con nosotros”, dijo con ironía y hastío el mandatario, que enfrenta el comienzo de un proceso de juicio político impulsado por los demócratas por una conversación telefónica con el presidente de Ucrania. Para Trump, la investigación es “una porquería” sin sentido. Pero para sus opositores, en esa conversación el mandatario presionó que para investigarán a uno de sus rivales, Joe Biden a cambio de beneficios económicos.

Sin dar ningún detalle, el mandatario también habló con los periodistas de la posibilidad de alcanzar un acuerdo con Xi Jinping luego de más de un año de tensiones comerciales. En todo este tiempo, las dos economías más grandes del mundo han estado enfrentadas en un duelo con mucho en juego marcado por los impuestos crecientes de Trump a los bienes chinos y los aranceles de Beijing en represalia.

“Tenemos muchos países en muy buen posición ahora”, dijo con orgullo resaltando la vocación de diálogo de sus contrapartes.

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