Desde hace meses, varios medios e internautas han difundido la noticia de que un asteroide podría impactar la tierra y causar una catástrofe mundial. La noticia ha causado diferentes reacciones, entre ellas, preocupación, indiferencia y burla.

La prueba es que el pasado jueves 3 de octubre se convirtió en tendencia el evento de Facebook “Soplarle al meteorito para desviarlo”, en el que algunos ciudadanos proponían reunirse en algunas ciudades para desviar el colosal meteorito soplando.

Pero más allá de la burla, la realidad es que la noticia no era más que un rumor. Surgió del hecho de que hace unos meses la Nasa clasificó la proximidad del asteroide 2007FT3 como ‘potencialmente peligroso‘.

Actualmente esta agencia estadounidense define a los asteroides potencialmente peligrosos en función de diferentes parámetros, como el potencial de un objeto para hacer acercamientos amenazantes a la Tierra. En ese sentido, cualquier piedra espacial que esté a menos de 4.6 millones de millas de distancia del planeta es clasificada como tal, pero sus probabilidades de colisionar con la Tierra pueden ser 1 entre cientos de millones.

En el caso del asteroide en cuestión, la Tabla de Riesgos Centinel de la Nasa detalla que, por su órbita, 2007FT3 tiene la probabilidad de impactar en 165 ocasiones diferentes a la Tierra, pero esto podría ocurrir sólo si algún otro cuerpo galáctico desvía su curso. Así las cosas, la probabilidad de que choque con el planeta es remota: apenas del 0.00015 por ciento.

Tampoco es cierto que 2007FT3 se acercará lo suficiente a la Tierra, ni que pasará más cerca que la Luna. Según la NASA, 2007FT3 pasará a 138 millones de kilómetros, es decir, unas 360 veces la distancia entre ambos cuerpos. “Es un objeto de más o menos 350 metros de largo, pero la verdad es que pasa lejos. Por allá a 360 veces la distancia de aquí a la Luna. No hay ninguna razón para alarmarse”, explica el físico y astrónomo José Gregorio Portilla.

Lo que sí es cierto, dice el experto, es que hay bastantes asteroides cercanos y de cuando en cuando algunos pasan muy cerca de la Tierra. De hecho, afirma que asteroides o meteoroides del tamaño de un carro o una casa, están entrando todo el tiempo al planeta, “pero se queman en las capas altas de la atmósfera y otros, por la trayectoria que tienen al entrar, logran sobrevivir y llegar al suelo” dice el físico.

La mayoría de estos no son peligrosos por su tamaño. Pero los que sí pueden serlo son aquellos que superan los 50 metros. Aunque no provocarán un desastre global, “si caen en una ciudad pueden producir efectos similares a los de una pequeña bomba atómica”, explica Portilla. Eso ya ocurrió en 2013 cuando más de 400 personas resultaron heridas en la provincia rusa de Cheliabinsk por la caída de un meteoroide de entre 20 y cuarenta metros. Para el físico, los realmente peligrosos son los que tienen 1 kilómetro de diámetro. “La atmosfera no los detiene, no les hace nada”.

Según la Agencia Espacial Europea (ESA), actualmente hay alrededor de 878 asteroides en riesgo de golpear el planeta en los próximos 100 años, pero de alguna manera están vigilados por lo que en caso de ser una amenaza real podrían ponerse en marcha diferentes estrategias. “Entre ellas, dispararles con una bomba atómica para cambiar levemente su rumbo, o pintarlos de colores. La razón es que según el efecto yarkovsky, dependiendo del color del asteroide y la capacidad de reflexion de la luz, su trayectoria puede cambiar con el tiempo”, explica Portilla.

Hoy los científicos tienen la matemática y la física suficiente para que, una vez identificados, se calcule como va a ser su órbita en el futuro. “De los que ya se han logrado detectar se conoce bien su posible trayectoria y ninguno va a colisionar en las próximas decenas”, asegura Portilla.

Lo realmente preocupante, dice, es que aún hay un número importante de asteroides que no han sido descubiertos. “Los astrónomos están tratando de hacer un censo de cuanto asteroide cercano haya pues, como hay un reguero, en cualquier momento uno de los que no han sido detectados puede colisionar”.

Hoy en día ya existen varios observatorios en la Tierra y el espacio diseñados para encontrar y hacer ese censo de asteroides. Además, la gente ha venido tomando conciencia de lo peligrosos que son, por eso en los países desarrollados se tiene cada vez más presupuesto para desarrollar telescopios que permitan identificarlos.

Así las cosas, 2007FT3 no pasó de ser más que un rumor. Y aunque pasarán años antes de que los humanos detecten todos los asteroides cercanos, según Portilla, siempre que se detecten a tiempo no habría por qué preocuparse.

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