Bastantes dudas sobre la eficacia del plan de austeridad, anunciado el año pasado por el gobierno, encontró el análisis de las cifras realizado por el Observatorio Fiscal, que detectó que si bien hubo un ahorro en 2018, éste se ha revertido casi completamente en 2019.

“Se analizó el avance de este plan a junio de 2019, observando una tendencia contraria al ahorro identificado al cierre del 2018” señala el organismo en su informe titulado “Panorama del gasto público. Una mirada general a los hitos principales de la ejecución presupuestaria del gobierno en 2018, los avances en junio de 2019 y sus proyecciones para el cierre del año”.

En el documento se revisó el desempeño de las medidas de austeridad anunciadas a principios del año pasado por el Ministerio de Hacienda para hacer frente al déficit. En términos generales el plan incluía un ahorro anual de US$1.150 millones (equivalente a $747.500 millones con tipo de cambio de $650) mediante la reducción de gastos en soporte, bienes y servicios de consumo, adquisición computadores, automóviles y equipamiento de oficinas, entre otros, por US$500 millones al año o $325.000 millones. Se sumarían reasignaciones y el no gasto de los fondos de libre disponibilidad de la Presidencia que llegaban a US$350 millones.

El Observatorio Fiscal realizó un seguimiento de este plan de austeridad, tanto para el año pasado como para el primer semestre de este. Para ello creó una metodología consistente en comparar los ítems de consumo contemplados en el plan en los que existe información desagregada con el gasto promedio de los últimos tres períodos (“como si hubiesen seguido su trayectoria de crecimiento de los 3 años anteriores”) para contrastar con los montos ejecutados.

“La implementación del plan de ajuste fiscal de 2018 fue central para el freno del gasto en 2018, pero a junio de 2019 se ha revertido parte del esfuerzo” fue la conclusión de este estudio.

El ejercicio mostró que en 2018 se produjo un ahorro de más de $465 mil millones, de los cuales $236 mil millones correspondieron a las medidas de rebaja de gasto en bienes y servicios y de las asignaciones a los programas Más Capaz y algunos del Tesoro Público. A ello se sumó la reducción del Fondo de Libre Disponibilidad por $228 mil millones.

No obstante, en 2019 la situación no se mantuvo. “A junio de 2019 se observó una tendencia contraria al ahorro identificado al cierre de 2018. De hecho, pese a que un gran número de ítems del plan evidencian un ahorro al primer semestre, al descontar dicho ahorro del aumento del gasto en aquellos ítems en que no se ha logrado ajuste, se obtiene un incremento neto del gasto fiscal en más de $38 mil millones, medido como la diferencia de lo que hubiese sido su tendencia de los últimos tres años, a junio de cada año. Esto da cuenta de lo difícil que es mantener en el tiempo una contención del gasto fiscal como la propuesta”, se recalcó.

Por ejemplo, en asignación de funciones críticas -que es una bonificación a algunos sueldos de personas de mayor confianza- el Fisco logró reducir en 3,6% el gasto el año pasado, frente a una trayectoria de incremento promedio de 2,1%. Pero a junio de 2019 el gasto en este ítem había crecido 8,6% ($13.620millones), pese a que la tendencia para el primer semestre entre junio 2015-junio 2018 era de una caída de 2,5%.

“Los datos muestran que el paquete de ahorro fiscal fue exitoso durante 2018. Para 2019 se ve un escenario mucho más complejo, con menos claridad sobre el paquete de ahorro fiscal, ya que no visualizamos ahorro neto en el primer semestre, sino que un aumento de gasto”, indicó la directora ejecutiva de organismo, Jeannette von Wolfersdorff.

Salud a la inversa. Si bien el ajuste en ítems de consumo podría resultar relevante, en el Observatorio Fiscal apuntaron más bien a que la Dirección de Presupuestos realice un mayor control entre el gasto proyectado a principios de año y el efectivamente ejecutado.

Al analizar este ámbito el Ministerio de Salud reveló un patrón histórico de sobregasto, que en 2018 alcanzó a más del 14%, sobrepasando su presupuesto vigente en más de $172 mil millones; mientras que los Servicios de Salud llegaron a un sobregasto corriente promedio en 2018 de 29%.

SQM y Tianqui

“Estas son cifras muy relevantes. El sobregasto corriente de 2018, es decir, el gasto por encima de lo presupuestado inicialmente en el Ministerio de Salud, representó casi 2,7 veces el ahorro alcanzado por el plan de ajuste fiscal por $465 mil millones, o el 53% de ese plan de ahorro. En consecuencia, el todavía insuficiente control del gasto en salud constituye un factor de riesgo significativo para la gestión fiscal en general”, precisó el informe.

En concreto el Observatorio contempló que toda esta situación llevó a que el gasto finalizara en 2018 con un alza de 3,4%, con ingresos subiendo 8,9% debido a una entrada extraordinaria por la operación de SQM y Tianqui. Esto último permitió reducir el déficit fiscal efectivo desde 13,1% de los ingresos totales en 2017 a 7,5%.

No obstante, anticiparon que esta cifra se deteriorará este año: “Para fines de 2019 se proyecta un déficit efectivo de 10% como porcentaje de los ingresos proyectados, generando un retroceso al avance ya logrado el año pasado”.

En el Observatorio remarcaron que ellos calculan este indicador del déficit respecto de los ingresos, como una medida adicional para tomar en cuenta a la hora de realizar balances fiscales. Cabe recordar que el parámetro usado por la autoridad es el déficit como porcentaje del Producto Interno Bruto (PIB).

Respecto del proyecto de Presupuestos para 2020, la directora recalcó que no está explícito que el Plan de Austeridad vaya a seguir implementándose: “El gobierno ha expresado recientemente su voluntad de dar continuidad a las medidas de austeridad, a través de algunas indicaciones en el articulado ingresado al Congreso. Pero no ha reconfirmado la continuidad del plan, que había sido anunciado en el primer semestre de 2018, con vigencia de cuatro años”.

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