“No pueden haber instituciones que le pongan el pie (encima) a otras, sino instituciones que trabajen en forma coordinada y armónica”, aseguró la mañana de este viernes el ministro de Justicia, Hernán Larraín, al referirse nuevamente al conflicto que esta semana ha enfrentado en duros términos al Tribunal Constitucional y la Corte Suprema con respecto a la contienda de competencias entre ambos organismos.

“No queremos que existan instituciones que interfieran en la labor de otras, sino que cooperen para que cada una, cumpliendo sus funciones, desempeñen el rol que el orden constitucional les ha asignado”, añadió el ministro, que reiteró que dicho orden hoy no contempla un mecanismo para dirimir esta diferencia.

El problema escaló a tal nivel que el Presidente Sebastián Piñera se refirió a la polémica este jueves en medio de su gira por Perú, calificando la situación como de máxima gravedad. En ese sentido, Larraín aseguró que trabaja en sintonía con el Mandatario y que el Gobierno presentará “más adelante” una reforma constitucional que ayude a “definir estos temas que, de no encontrarse una solución directa, pueden, a través de un camino legislativo, hacerse un espacio”.

“Lo que hay es la duda respecto de hasta dónde llega la capacidad de la Corte Suprema de referirse a fallos del TC, o hasta dónde el TC define materias que no son después susceptibles de revisión por la Suprema”, precisó el ministro consultado sobre el contenido de dicha reforma.

“Si aquí es donde se produce el traslape de atribuciones en que ambos pueden creer tener competencias respecto de ese, ahí es donde, si no hay un acuerdo directo de definir ese límite, una reforma constitucional podría precisar hasta dónde llega el TC o hasta dónde llega la Corte Suprema”, añadió.

Con este, el Gobierno buscará “generar muros infranqueables que impidan las tensiones y que impidan que dos organismos estén tratando la misma materia”.

“Aquí ambos son el organismo máximo, el tope. Respecto de ellos no hay recursos ulteriores ni instancias posteriores que puedan seguir revisando esta materia y por lo tanto lo que no podemos es dejar espacio a que entre sí tengan situaciones de conflicto”, agregó.

Al mismo tiempo, el ministro enfatizó en la importancia de que ambas instituciones resuelvan la fricción “en forma directa”, independiente del trabajo que el Ejecutivo impulse para encontrar una “solución institucional”. El plan del Gobierno incluye también modificaciones a las leyes orgánicas constitucionales y leyes simples, que todavía no han sido detalladas.

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