¿Hubo quid pro quo en la petición del presidente Donald Trump de que Ucrania abriera investigaciones que pensó que podrían beneficiarlo políticamente, incluyendo una sobre el ex vicepresidente Joe Biden y su hijo Hunter?

El presidente ha negado que haya habido algún tipo de quid pro quo, pero Michael Mulvaney, el jefe de Gabinete interino de la Casa Blanca, socavó esa negativa en una conferencia de prensa el 17 de octubre. Luego reculó con una declaración que repetía la afirmación de Trump de que no había habido quid pro quo.

Esto nos lleva a la siguiente pregunta: ¿qué es quid pro quo?

Para aquellos que no hablan latín o que pudieran no estar familiarizados con la terminología jurídica, el concepto básico detrás del quid pro quo puede resumirse con un dicho más coloquial en inglés: si tú me rascas la espalda, yo te la rascaré a ti.

Quid pro quo es ‘dando y dando’ en latín”, dijo Paul Butler, catedrático del Centro de Derecho de la Universidad de Georgetown.

Significa darle a una persona algo que quiere, pero solo si esa persona te da algo que tú quieres.

“La cuestión con el quid pro quo es que hace que la conducta parezca un chantaje”, agregó Butler.

¿QUÉ TIENE QUE VER ESTO CON LA INVESTIGACIÓN DEL JUICIO POLÍTICO?

Hasta ahora, sabemos de algunos posibles actos de quid pro quo que podrían haber tenido lugar en los acuerdos entre Ucrania y Trump y compañía.

Uno de ellos se relaciona con 391 millones de dólares en ayuda militar a Ucrania, que ha estado combatiendo a separatistas respaldados por Rusia desde 2014.

Trump congeló esos fondos después de que fueron aprobados por el Congreso. Luego, en una llamada telefónica que tuvo lugar el 25 de julio, le pidió al presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, que iniciara una investigación sobre el hijo de Biden y otra sobre una teoría de que hubo interferencia ucraniana en las elecciones de 2016. Esa teoría fue desmentida por el FBI y CrowdStrike, la empresa de seguridad cibernética de California que investigó el hackeo ruso de los correos electrónicos del Comité Nacional Demócrata en 2016.

El 17 de octubre, Mulvaney se convirtió en el primer funcionario de la Casa Blanca en decir públicamente que el otorgamiento de ayuda militar estaba vinculado en parte con las demandas políticas de Trump. Sin embargo, no usó el término quid pro quo. Más tarde ese mismo día, emitió un comunicado que negaba que hubiera existido quid pro quo.

“Regresar a lo que ocurrió en 2016 sin duda era parte de aquello que a él le preocupaba sobre la corrupción en ese país”, declaró Mulvaney ante los reporteros unas horas antes, en referencia a Trump. “Y eso es totalmente aceptable”.

Agregó que a Trump también le interesaban las afirmaciones de que Ucrania había interferido en las elecciones al permitir que un servidor de computadora del Comité Nacional Demócrata se ocultara en ese país.

“¿Que si de paso también me mencionó la corrupción relacionada con el servidor del Comité Nacional Demócrata? Por su supuesto. No hay duda de eso”, dijo Mulvaney. “Pero nada más, y por eso retuvimos el dinero”, aseveró.

¿CÓMO SE USA EL TÉRMINO EN UN CONTEXTO JURÍDICO?

Se puede observar quid pro quo en los casos de soborno, extorsión y acoso sexual, afirmó Richard Briffault, profesor de la Escuela de Derecho de la Universidad de Columbia. No siempre son ilegales, explicó, pero hablando de política suelen significar un intercambio corrupto.

Nos lleva a la idea de un acuerdo corrupto”, mencionó Briffault. Y no siempre tiene que ser explícito. Tenemos “el concepto de los guiños y de asentir con la cabeza”, agregó.

“Puede establecerse que hubo quid pro quo si, dadas las circunstancias, está claro que está ocurriendo”, dijo, y agregó que un momento o comportamiento inusual podrían proporcionar una base de evidencia de que hubo un intercambio corrupto.

El término es importante tanto en los casos civiles como en los penales, mencionó Butler, quien fue fiscal federal especializado en casos de corrupción pública.

“Los procesos de corrupción federal son los casos jurídicos en los que el quid pro quo es más recurrente”, afirmó. “Esa sería una causa penal. En el derecho civil, el acoso sexual es un contexto en el cual podría haber quid pro quo”, explicó.

Ni el Departamento de Justicia ni la oficina de Letitia James, fiscal general de Nueva York, respondieron a los mensajes de correo electrónico del 17 de octubre en los que se les pedía una definición oficial de quid pro quo.

ENTONCES, ¿CUÁLES SERÍAN ALGUNOS EJEMPLOS DE QUID PRO QUO?

Dos casos recientes en Nueva York en los que hubo quid pro quo fueron los procesos de los legisladores estatales Sheldon Silver y Dean G. Skelos.

Silver, expresidente de la Asamblea de Nueva York que fue declarado culpable del delito de corrupción federal en 2018, se hizo de millones de dólares otorgando y canalizando fondos a un investigador del cáncer, Robert N. Taub, de la Universidad de Columbia, y a dos desarrolladores inmobiliarios.

Briffault señaló que la estrategia de defraudación de Silver era un quid pro quo clásico: Silver, demócrata de Manhattan, apoyaba la investigación de Taub y este, a cambio, enviaba clientes a un despacho de abogados que le daba dinero a Silver.

En el caso de Skelos, ex líder de la mayoría del Senado del estado de Nueva York que también fue declarado culpable de corrupción en 2018, el intercambio estuvo relacionado con su hijo.

Skelos, republicano de Long Island, presionó a ejecutivos empresariales para que le entregaran a su hijo alrededor de 300,000 dólares por empleos a los que rara vez se presentó. Durante el juicio, los fiscales afirmaron que, si los ejecutivos no le pagaban, Skelos detenía las legislaciones que sus firmas necesitaban.

“En muchos de estos casos, la clave es el pro”, comentó Briffault. “¿Por qué haces esto? ¿Lo haces por una razón legítima o por una razón corrupta?”

*Copyright: 2019 The New York Times Company