“La inclusión laboral de personas con discapacidad es el gran gran paso que las compañías darán en el espacio de la sustentabilidad empresarial”. Con estas palabras, Néstor Milano, director ejecutivo de Laborum Chile, Panamá y Venezuela, abrió la mesa de diálogo que la compañía, en conjunto con la Fundación Tacal, llevaron a cabo para abordar los desafíos en esta materia además de conocer los beneficios que representará la ley para el sector privado.

Al encuentro asistieron representantes de diversas compañías, quienes compartieron sus experiencias y analizaron diversos puntos de vista. “Hoy los desafíos están dados principalmente por la generación de una cultura de inclusión laboral al interior de las empresas, por el mejoramiento de la infraestructura, la equidad salarial y la generación de alternativas de nivelación de estudios, entre otros”, aseguró Milano.

“Sobre esta base es necesario que se erradiquen, definitivamente, eventuales acciones que apunten a una resistencia para colaborar con personas que presenten algún grado de discapacidad. Asimismo, que se mejore la infraestructura, que se cumplan los parámetros que garantizan la equidad salarial y que se creen instancias en las cuales los colaboradores puedan nivelarse educacionalmente o que aprendan lengua de señas, por dar un ejemplo”, dijo Milano.

En la oportunidad, Laborum dio a conocer a los ejecutivos algunos de los beneficios de la inclusión laboral y el impacto que tendrá ésta en las empresas.

●Trabajo en equipo. Según los datos entregados por Laborum a los ejecutivos, la inclusión aporta y potencia el trabajo en equipo.

●Mejora la calidad de vida. Está comprobado que la inclusión laboral se traduce en una mejor calidad de vida para las personas que presentan un grado de discapacidad, pues se les integra a un círculo activo, donde pueden aportar gracias a sus conocimientos y también para quienes no presentan estas condiciones, pues se alimentan de experiencias de vida enriquecedoras y aprenden formas distintas de ejecutar sus funciones diarias.

●Más desafíos. La inclusión laboral representa nuevos desafíos para los equipos de trabajo, pues deben adaptarse a nuevas modalidades internas de funcionamiento en base a la inteligencia emocional, lo cual, además de ser un incentivo, mejora el clima interno de la empresa.

●Más experiencia. Las empresas que se vean beneficiadas con la Ley de Inclusión Laboral y a medida que incorporen a más personas con distintos grados de discapacidad, traspasarán su experiencia a otras compañías, generando un círculo virtuoso donde se abran las puertas a personas que aún no han sido contratadas. Además, mejorará la reputación corporativa, siendo un elemento diferenciador entre las compañías.

●Nuevos valores. Apuntar hacia la no discriminación y fomentar la tolerancia, dota a los colaboradores y consecuentemente a las empresas, de nuevos valores, hasta ese entonces, desconocidos, lo que repercute directamente en la productividad y en el mejoramiento de las relaciones interpersonales.

La ley, que también establece que las personas con discapacidad mental no pueden percibir salarios menores al sueldo mínimo y que fija en 26 años la edad límite para celebrar contratos con personas que presenten algún grado de discapacidad, fue recientemente aprobada en el Senado, contando así con las condiciones para ser promulgada.