¡Se les acabó y agotó la paciencia! Así se resume la decisión de numerosos militantes de la Izquierda Ciudadana (IC), más del 70% de sus integrantes que optaron por dejar las filas del sector que, forma parte de la Nueva Mayoría, por las diferencias éticas y políticas con miembros de la directiva y, en particular, con el presidente del partido, Francisco Parraguez, ex demócrata cristiano e investigado por la justicia por fraude al Fisco y cohecho.

Esta situación significa un nuevo quiebre en la alianza de gobierno, marcada ya por la división y las diferencias internas entre los diferentes sectores, las que se agudizaron tras el apoyo del Partido Socialista al senador, Alejandro Guillier para que sea su abanderado presidencial, cerrándole la puerta a Ricardo Lagos y su pretensión de llegar a La Moneda, por segunda vez. Eso, unido a la incertidumbre de si, efectivamente, habrá o no primarias entre Alejandro Guillier y la senadora y presidenta de la Democracia Cristiana, Carolina Goic.

La explosiva salida de los militantes de la Izquierda Ciudadana al partido –que se constituyó, legalmente en regiones, pero no pudo hacerlo en la Región Metropolitana- es un nuevo dolor de cabeza que enfrenta la Nueva Mayoría, porque entre quienes optaron por retirarse de la IC, hay varias autoridades en cargos públicos, en calidad de gobernadores, secretarios regionales ministeriales, subsecretarios, jefes de gabinete, directores de servicio, concejales y consejeros. Y, no hay que olvidar que si llegaron a cargos estatales, fue, precisamente, por su militancia en la Izquierda Ciudadana y los cupos que lograron obtener.

La lista de desafiliados es amplia: Bernarda Pérez, Subsecretaria del Ministerio de la Mujer y Equidad de Género, Pedro Felipe Ramírez, Embajador de Chile en Venezuela, Diego Ancalao, vicepresidente nacional y representante de la Región de La Araucanía; Gladys Rocco, Directora de Servicio de la Región del Maule; Armando Leppe, Gobernador Provincial de Talca; Héctor Derpich, Secretario Regional Ministerial de Energía de la Región de Tarapacá; Elia Piedras, Secretaria Regional Ministerial del Trabajo y Previsión Social de la Región de El Maule; José Miguel Castillo, Jefe de Gabinete Gobernación Provincial de Talca, y Álvaro Ramis, doctor en Ética y Democracia y presidente del Centro de Estudios “Cultura Ciudadana”.

A esa nómina se suman otros dirigentes de la Izquierda Ciudadana que no seguirán siendo militantes del partido: Óscar Vega, presidente regional y consejero nacional de la Región del Maule, Humberto Paillaleo, presidente regional y consejero nacional de la Región de la Araucanía, Germán Manso, presidente regional y consejero nacional de la Región de Tarapacá; Raúl Cárdenas, presidente regional de Aysén; Juan Pablo Acuña, vicepresidente regional de la IC en Aysén; Ángel Campos, consejero nacional de la Región de Tarapacá; Vivian Mandiola, consejera nacional y miembro de la Dirección Regional del Maule; Robinson Ancamilla, consejero nacional de la Región de la Araucanía; Hugo Trangulao, concejal de Purén y vicepresidente del Tribunal Supremo; José Eduardo González, secretario del Tribunal Supremo de la Izquierda Ciudadana; Mari Cáceres, presidenta comunal de Talca; Roxana Vigueras, ex consejera regional de Tarapacá; Jorge Rojas, militante de la Región del Maule; Jaime Campos, militante de la Región del Maule; Ivonne Gajardo, militante de la Región del Maule; Monserrat Moreno, militante de la Región del Maule, y Antonio Aróstica, vicepresidente regional IC Atacama.

Las razones éticas del paso al costado
A través de una declaración pública, los militantes de la Izquierda Ciudadana indicaron que su decisión de salir del sector obedece a la permanencia de Francisco Parraguez (presidente de la IC), mencionado en una investigación por fraude al Fisco, cohecho y negociación incompatible. “Consideramos, en su momento, a la Izquierda Ciudadana, como el espacio llamado a liderar las demandas colectivas de servicio público, probidad y transparencia. Por ello, constituimos, organizamos e inscribimos el partido legalmente en las regiones de Arica y Parinacota, Tarapacá, Antofagasta, Atacama, O´Higgins, Maule y Araucanía”.

Los desafiliados de la Izquierda Ciudadana plantean, al mismo tiempo, en su declaración que “desde el año pasado hasta la fecha, hemos visto con mucha preocupación cómo se ha ido perdiendo la línea de honorabilidad, responsabilidad y moral, necesaria para la conducción política de un proyecto de izquierda. Por lo anterior, y habiendo intentado revertir esta situación en las distintas instancias partidarias y tras alcanzar acuerdos que no se respetaron (renunciaron a su militancia)”, agregando que “esta acción de repudio a la falta de transparencia en el quehacer político y financiero de la IC, es emprendida por compañeros y compañeras en cargos de Gobierno y de representación popular, así como dirigentes nacionales, regionales y comunales del partido”.

Cabe señalar que el Fiscal adjunto de la Fiscalía de Rancagua, Carlos Fuentes tiene a cargo la investigación (RIT 10082-2014, RUC Nº 1400722624-2) por fraude al Fisco, cohecho y negociación incompatible. Precisamente, entre los nombres que figuran en la causa (documentos a los que EL MURO tuvo acceso) está, nada menos, que el ex consejero regional por la VI Región, Francisco Parraguez, actual presidente de la Izquierda Ciudadana y también el administrador del mismo partido, Reinaldo Vergara (quien fue representante de la ONG Rerum Novarum vinculada a la DC, cuando éste era militante DC, entidad a través de la que se adjudicó millonarios proyectos regionales). Ambos, junto a otras personas, están siendo indagadas por su eventual participación en irregularidades detectadas en diferentes proyectos financiados con el fondo del 2% de Cultura y Deportes del Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR).

Se anuncia un nuevo movimiento político
Diego Ancalao, hoy ex vicepresidente nacional de la Izquierda Ciudadana, quien también renunció a la militancia en ese partido, en conversación con EL MURO, adelanta que los “salientes” del sector están trabajando en la formación de un nuevo movimiento político de izquierda, el que, dice, seguirá manteniendo su apoyo a la Presidenta, Michelle Bachelet.

Según el dirigente político Mapuche, quien será el coordinador nacional del movimiento que se creará, “la Izquierda Ciudadana se transformó en una suerte de Pyme que representa los intereses del presidente (Francisco Parraguez) y del secretario general (Iván Cabezas). No estamos dispuestos a aceptar que se olviden los principios que nos llevaron a ser parte de la IC y que tenían por objetivo un proyecto país y no en función de los intereses de unos pocos”.

Agrega que “antes, por ejemplo, con Pedro Felipe Ramírez –actual embajador de Chile en Venezuela- y el diputado, Sergio Aguiló –fundador de la Izquierda Cristiana-, vivían la política y se movían por ideales políticos de transformación social. Hoy día, la gente, al parecer se mueve por ideales económicos y temas personales, de ascenso personal y, eso, no sólo tiene que ver con las personas que han conducido el partido, sino que tiene que ver con una forma política y económica que se inventó desde los noventa. El discurso, por una parte, es contra el sistema neoliberal, pero, por otra, le dan gracias a ese mismo sistema. Hablan de estar en contra de quienes tienen los poderes y, entonces, se unen y buscan eliminar a quienes no lo tienen. Eso, es lo que ocurre en estos partidos pequeños al que renuncié”.

-Ustedes se apartan de la Izquierda Ciudadana por problemas de carácter ético con el presidente de ese partido (Francisco Parraguez), ¿cuál es la idea, concreta, de formar un nuevo referente?

Esto surge de la necesidad de que los partidos políticos tienen como misión representar a la ciudadanía, donde se toman las decisiones y la Izquierda Ciudadana, hasta el minuto, no ha tenido un proyecto político de lo que queremos como país. Las personas que están conduciendo al partido, en este momento, no han sido capaces de presentar un proyecto que permita que los problemas que la sociedad vive sean resueltos, a través de la toma de decisiones. Y, como no tiene eso, se ha transformado en un núcleo de personas que tienen intereses económicos y políticos y no los intereses que nos demanda la ciudadanía y que demanda el país.