¿Será Chile el escenario de la firma que puede terminar con la guerra comercial entre Estados Unidos y China? ¿Llegará hasta Santiago en diciembre la activista medioambiental, Greta Thunberg? Hace una semana esas preguntas podían tener una respuesta afirmativa. Hoy, lo que hay son dudas.

Y es que el estallido social que comenzó el fin de semana pasado en Chile -y que derivó en múltiples manifestaciones durante la semana- puso en duda la realización de las dos cumbres más importantes que está organizando el gobierno de Sebastián Piñera: el Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (Apec) previsto para el 16 y 17 de noviembre y la COP25 pronosticada para que se inicie el 2 de diciembre.

De hecho, el viernes pasado, cuando en Santiago se registraban incendios en estaciones del metro y saqueos, funcionarios del Servicio Secreto de Estados Unidos se encontraban en el país y a quienes se sumaban varias avanzadas de seguridad de los distintos países que participarán en la Apec. Lo que era una visita protocolar para resguardar la seguridad de las comitivas que llegarán a Chile en 22 días más, se terminó transformando en una genuina preocupación.

La Cancillería tomó nota y a comienzos de semana -con un estado de emergencia ya decretado, toques de queda y manifestaciones pacíficas que sumaron cada vez más apoyo- se realizó un chequeo país por país para explicar la situación y confirmar la asistencia de los mandatarios de las 21 economías que participarán en el foro de la Apec. Hasta antes del 18-O, ya habían informado su presencia los presidentes de EE.UU., Donald Trump; de China, Xi Jinping, y de Rusia, Vladimir Putin, entre otros.

También, según fuentes de gobierno, se ordenó a todas las misiones diplomáticas chilenas en el extranjero desplegarse para dar cuenta de lo que está pasando en Chile y tratar de minimizar los costos que la revuelta social tendrá en la imagen del país en el exterior.

Ayer, el canciller Teodoro Ribera, se refirió por primera vez al tema. “Seguimos adelante con la planificación de ambas cumbres, lógicamente adecuándonos a las circunstancias, pero no tenemos ningún elemento que nos podría justificar no hacer APEC”, dijo. 

Y las gestiones para “salvar” las dos cumbres siguieron hoy. Ribera recibió esta mañana a los embajadores de Argentina, Brasil, Colombia, Ecuador, Paraguay, Perú y Uruguay y en la cita les reiteró el mensaje que dio ayer: el gobierno de Sebastián Piñera está realizando “todo lo posible” para realizar ambos eventos.

A la salida de esa cita, el embajador de Argentina en Chile, José Bordón, contestó los cuestionamientos relativos a si el país estaba en condiciones de realizar las dos cumbres. “Nosotros aspiramos a que así sea, y no hay ninguna decisión de ninguno de nuestros gobiernos de dejar de participar en ambas reuniones. En el caso de la Apec es una decisión que está en manos del gobierno de Chile y en el caso de la COP es una decisión de Naciones Unidas donde el gobierno de Chile es el encargado de recibirlo. Pero lo que sí hemos recibido y hemos expresado es que todos los líderes de todos los países están dispuestos a ir a Chile a ambas reuniones”, señaló el embajador transandino.

Minutos después de la reunión con los diplomáticos, Ribera recibió a ex ministros de Relaciones Exteriores para tener feedback de lo que sucederá con las dos citas. Hasta las oficinas de la Cancillería llegaron Heraldo Muñoz, José Miguel Insulza, Alfredo Moreno, Soledad Alvear, Miguel Schweitzer, Juan Gabriel Valdés, Mariano Fernández, Ignacio Walker y Alejandro Foxley.

Y si bien varios de los excancilleres creen que hay que realizar las dos cumbres, algunos fueron cautos en que esto es algo que no se podrá zanjar pronto. “Soy partidario de hacer la Apec, sería un retroceso enorme para la política exterior no hacerla. Las condiciones están para hacerla siempre que no haya estado de emergencia”, comentó el senador Insulza tras la reunión. Por su parte, el presidente del PPD señaló que “es demasiado prematuro para decir si estas dos reuniones se realizarán pero, por cierto, de ninguna manera se pueden efectuar con estado de emergencia y toques de queda“.

¿Y qué pasa con la COP?

A comienzos de semana, la Secretaría de Comunicaciones del gobierno envió un mensaje claro a todos los ministerios: se deben suspender todos los eventos públicos y las pautas de prensa, y se deben enfocar los esfuerzos en comunicar asuntos relativos a lo que está realizando La Moneda para superar la crisis.

El tema hizo que la mayoría de las carteras suspendieran varias actividades que venían planificando hace meses pero, según dicen en Palacio, los más afectados fueron los ministerios de Ciencia y Medioambiente. Esto, porque ambos ministros, Andrés Couve y Carolina Schmidt respectivamente, tenían agendadas una serie de actividades relativas con la COP25.

De hecho, Couve suspendió su participación en la cumbre más importante para la protección de los océanos, Our Ocean, que se está realizando en estos días en Noruega. En tanto, desde La Moneda agregan que el ministro de Ciencias ha cambiado su agenda y esta semana ha tenido reuniones privadas con expertos en humanidades y ciencias sociales.

Además, las reuniones del comité asesor de la COP25, que se reúne los lunes, han sido canceladas. Asimismo, una serie de festivales de música por la COP25 también están en “veremos”.

Desde el gobierno indican que la realización de la COP es algo más preocupante que la Apec en términos de seguridad, a pesar de que aún falta más de un mes para su inicio. Esto porque es una cumbre más ciudadana, con participación de miles de organizaciones sociales de todo el mundo, muchas de las cuales han protagonizado movilizaciones pacíficas pero masivas en distintas ciudades del mundo.

Asimismo, hoy desde la ONU -organismo a cargo de la COP- informaron que se “ha recibido las garantías de que el gobierno de Chile ha tomado las medidas para restablecer el orden en Santiago y en otras partes del país” y que continúan planificando la cita, según informó a La Tercera PM la Oficina de Cambio Climático de las Naciones Unidas con sede en Alemania.

En tanto, ya son varias las figuras que han dicho que la COP25 debe suspenderse. La senadora Ximena Rincón (DC) pidió trasladarla a Costa Rica, mientras el líder del Partido Republicano, José Antonio Kast, emplazó al gobierno a cancelar las dos citas y que esos recursos se destinen a la reconstrucción del metro. En tanto, hace dos días, el diputado francés Alexis Corbière (Francia Insumisa), pidió a su gobierno que no asistan a la cumbre medioambiental.

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