Sin antecedentes penales ni detenciones policiales. Y de 19 años. Así es la hoja de vida de Alejandro Carvajal Gutiérrez, hasta ahora el único detenido como presunto autor del incendio que en la tarde de este viernes destruyó gran parte de la Casa Schneider Hernández, ubicada a metros de Plaza Italia, en Providencia. “Estudio en el Liceo Fermín Vivaceta y tengo un local de comida rápida en el colegio”, dijo hoy en su formalización.

Se trata del inmueble de Conservación Histórica, que data de 1915, donde funcionaba una sede de la Universidad Pedro de Valdivia (UPV) el que ardió por los cuatro costados luego de que encapuchados lo atacaran.

“Cerca de las 19.30 (…) el imputado junto a un grupo de sujetos aún no identificados ingresaron a la UPV y encendieron fuego al interior de una de las oficinas, contribuyendo el imputado a aumentar el volumen del fuego arrojando material combustible a las llamas (…) causando daños por un monto total de $ 200 millones”, dijo la fiscal Oriente Marcela Miranda.

Respecto a cómo fue detenido, la persecutora detalló que su arresto consta en un informe de Carabineros. “Luis Alarcón, cabo segundo de la división de Inteligencia Policial, estaba en el lugar en virtud de la marcha. Como a las 18.50 se percata de que hay una turba de sujetos que ingresa a la UPV y en particular un sujeto llamó su atención por las características de cómo estaba vestido, con una mochila en su espalda, bajo su brazo mantenía una patineta y en su mano una botella plástica de color verde con capacidad de 500 cc, que tenía líquido. Además, señala que pudo ver que desde su vestimenta extrajo un encendedor con el cual procedió a prender las cortinas de la UPV, para luego rociar con el líquido que mantenía en su botella, produciéndose una gran llamarada”. Según la fiscal, el imputado salió del inmueble y se fue por la vía pública, mientras fue seguido por el carabinero, quien además le aviso a la Central de Comunicaciones (Cenco). Así, lo pudieron fijar también a través de imágenes de un dron. Finalmente, fue detenido en Lord Cochrane con Alameda por Fuerzas Especiales. Carvajal quedó en prisión preventiva.

El abogado del detenido, Eduardo Guerrero, dijo que “hipotéticamente, si tuvo participación en estos hechos fue en razón de un momento de histeria social, aparentemente pudo haberse visto embargado en un momento emocional muy especial”.

El rector del plantel, Rafael Rosell, cifró hoy en más de $ 800 millones las pérdidas tras el siniestro. Señaló que la UPV presentará una denuncia ante el Instituto Nacional de Derechos Humanos por “vulneración del derecho a la educación” e “inacción del Estado”.

Producto del ataque, también fueron detenidas otras cuatro personas, quienes fueron formalizadas por robo en lugar no habitado. Camilo Molina López, Isaías Díaz Díaz y Matías Ancasay Reyes quedaron con arresto domiciliario nocturno y Guillermo Godoy Ascencio con arresto domiciliario total. Según la fiscalía, todos ellos fueron sorprendidos cuando salían desde el establecimiento con una caja fuerte y elementos computacionales que intentaron tirar a las barricadas.

La fiscalía cuenta con filmaciones de las personas en el momento en que realizaban los saqueos. Entre los detenidos por el robo a la caja fuerte, Camilo Molina registra cuatro detenciones policiales previas por robo por sorpresa y lesiones menos graves. Guillermo Godoy cuenta con antecedentes penales por hurto, lesiones, soborno, receptación y amenazas.

Templo

Casi al mismo tiempo que era quemada la sede de la UPV, el viernes pasado, otro grupo numeroso de encapuchados saqueó la Parroquia de la Asunción, ubicada al frente. Casi todos los objetos también fueron a dar a las fogatas.

El obispo Celestino Aós, administrador apostólico de Santiago, visitó hoy el lugar y envió un video a la comunidad católica. Aós subrayó que “nos duelen los daños materiales que acaban afectando la vida de los más pobres, pero nos duelen principalmente los daños de las personas heridas, nos duelen los fallecidos”.

Embajada

En ese mismo perímetro de la UPV y del templo también fue atacada la sede de la Embajada de Argentina. “La seguridad en ese momento fue completamente superada. Las barricadas bloquearon los accesos vehiculares y la residencia quedó expuesta al ataque de los vandalizadores”, aseguró el embajador argentino, José Octavio Bordón, el diario argentino La Nación. Agregó en esa nota que “abrieron la puerta, le metieron un fierro al portón y entraron unas diez o doce personas a los jardines”.

Sobre la seguridad a futuro, La Nación informó que la embajada “ha estado en contacto permanente con la Cancillería chilena y coordinando medidas”.

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