La fecha está fijada. El próximo sábado 23 de noviembre, River y Flamengo definirán el nuevo campeón de la Copa Libertadores de América en el Estadio Nacional de Santiago. Después de superar a Boca y a Gremio, respectivamente, el equipo argentino y el brasileño se enfrentarán en la definición número 14 entre conjuntos de ambos países en la final del certamen continental.

Este miércoles, la ministra de Deporte chilena, Cecilia Pérez, confirmó la noticia en conferencia de prensa: “El Gobierno nos dio el apoyo total para realizar la final de la Libertadores en Santiago. El fútbol puede ser una buena oportunidad para unir”. Sin embargo, aclaró que ahora depende de la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) el eventual cambio de sede.

“Le ratifiqué al presidente de la Conmebol (Alejandro Domínguez), en nombre del presidente Sebastián Piñera, nuestra firme voluntad y compromiso de realizar la Final de Libertadores en nuestro país”, insistió ante la prensa. Por parte del organismo, siempre habían sostenido a Santiago como sede, a pesar de los sucesos de violencia que se vivieron los últimos días en la capital chilena. De esta manera, queda prácticamente descartada la mudanza del partido a una sede alternativa, como podía ser Asunción.

Más allá de lo deportivo, la crisis política que sacude a Chile había sembrado dudas sobre la realización del encuentro en el estadio Nacional de Santiago; sobre todo esta mañana, luego de que el presidente trasandino Sebastián Piñera anunciara que su país finalmente no será anfitrión de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP 25), ni de la reunión del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), donde Donald Trump, presidente de EEUU, pretendía firmar el acuerdo comercial con China.

A pesar de esas decisiones, motivadas por los episodios de violencia que se registran en las calles, el gobierno de Chile ofreció garantías y –como anticipó Infobae– reconfirmó la realización en su territorio del partido que disputarán River y Flamengo. Fue justamente la ministra del Deporte, Cecilia Pérez, quien dio una conferencia de prensa para realizar ese anuncio.

Este año será el primero en el que la final de los dos certámenes internacionales más importantes del continente se disputen a partido único. Santiago fue elegida para albergar el cruce de la Copa Libertadores que protagonizarán River y Flamengo, mientras que Asunción ganó la plaza para el de la Sudamericana, entre Colón de Argentina e Independiente del Valle de Ecuador.

/Eduardo Méndez Garín