El candidato opositor boliviano Carlos Mesa rechazó este miércoles la auditoría sobre el proceso electoral en Bolivia, considerado fraudulento por la oposición, alegando que fue acordada de forma unilateral entre la OEA y el Gobierno de Evo Morales, aspirante a un cuarto mandato consecutivo en los comicios.

“Nosotros no aceptamos la auditoría en los actuales términos, pactados unilateralmente”, señala un comunicado de la alianza opositora Comunidad Ciudadana (CC) leído por Mesa, su candidato, ante los medios en La Paz.

La auditoría pactada entre la Organización de Estados Americanos (OEA) y el “candidato del MAS (Movimiento al Socialismo)”, en alusión a Morales, “no ha consultado ni al país, ni nuestras condiciones, principalmente las de desconocer los resultados del cómputo realizado” por el órgano electoral, sostiene la nota.

Tampoco tuvo en cuenta “la necesaria participación de representantes de la sociedad civil en el proceso”, agrega.

“Nosotros nos debemos a los más de dos millones de electores que nos respaldaron y reconocemos las posiciones de instituciones, sectores cívicos y movimientos sociales que plantean la anulación de las elecciones y manifiestan su desconfianza acerca de la auditoría pactada entre la OEA y el MAS”, indica el comunicado.

La alianza opositora asegura que mantendrá la coordinación con todos los sectores que luchan “por el respeto al voto popular y la democracia” para hallar “las mejores salidas a esta crisis política”, preservando “la paz y evitando la violencia fratricida”.

También ratificaron su postura de exigir “el respeto a la voluntad popular expresada en las urnas”, voluntad que “se burló en un cómputo fraudulento, tal como lo reconoció” la misión de observación electoral de la OEA, la Unión Europea (UE) “y varios países amigos”.

El Gobierno boliviano anunció más temprano los términos de un acuerdo con la OEA para que ese organismo realice una auditoría a partir de este jueves al proceso electoral en el país, desde la votación del pasado 20 de octubre hasta el cómputo de sufragios.

El acuerdo establece que Bolivia garantiza “todas las facilidades” al organismo internacional para verificar actas de votación, el acceso a instalaciones y estadísticas, la supervisión de la cadena de custodia de votos y toda la información que requiera sobre la jornada del 20 de octubre y el posterior cómputo.

El informe vinculante para ambas partes será entregado al secretario general de la OEA, Luis Almagro, para que a su vez lo entregue al Gobierno boliviano, explicó el ministro de Relaciones Exteriores de Bolivia, Diego Pary.

El documento también establece que cualquiera de las dos partes podrá dar por concluido el acuerdo sin tener que dar explicaciones, mediante una carta enviada con cinco días de anticipación.

El anuncio gubernamental se dio en medio de movilizaciones que no han cesado en Bolivia desde que tras las elecciones del 20 de octubre la oposición y movimientos cívicos denunciaron un fraude en el recuento de votos a favor del Presidente Morales, a quien el órgano electoral dio por ganador.

Las protestas fueron violentas en los últimos días en varias ciudades del país, con enfrentamientos entre partidarios y detractores del presidente, además de choques con la Policía.

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