Alejandro Aracena tiene 30 años, está casado y es padre de tres hijos. Es miembro de la décima compañía del cuerpo de Bomberos Metropolitano Sur y lleva 10 años como voluntario. Hoy tiene al menos un mes de licencia tras ser intervenido en dos ocasiones para tratar la fractura de su brazo, luego de que su carro fuera apedreado cuando se dirigían a un incendio en un supermercado en Pedro Aguirre Cerda.

«Cuando nos dirigíamos al lugar, una turba empezó a apedrear nuestra máquina y nuestro conductor hizo una maniobra evasiva para poder escapar del lugar y caímos dos bomberos del carro. La gente que estaba haciendo los desmanes se nos tiró encima«, relata el bombero durante su recuperación, en un registro al que accedió El Líbero.

Según cuentan cercanos a Aracena, la situación pudo haber empeorado de no haber sido porque un teniente de otra compañía se encontraba en el lugar, quien les gritó a los manifestantes que a quienes estaban atacando eran miembros de la institución.

«Un teniente de la séptima compañía nos alojó en su casa esperando la ayuda del personal médico para trasladarnos a la clínica«, indica Aracena quien señala que no fueron los únicos que resultaron heridos tras la agresión: «Al maquinista le llegaron los piedrazos en su lado por lo que quedó con cortes en la cara«, afirma el voluntario

Este es uno de los casos de bomberos lesionados durante las manifestaciones, incendios y saqueos que comenzaron a mediados de octubre. Según el último balance que realizó el organismo, el lunes 28 de octubre, Bomberos registraba 4 voluntarios lesionados, 14 vehículos apedreados o dañados y 6 cuarteles dañados. Los lesionados aumentaron a 8 debido a que 4 voluntarios fueron apedreados en Talca durante la noche del martes.

Otro herido de gravedad en la institución es el tercer comandante del cuerpo de Bomberos de Viña del Mar, Rodrigo Donoso, quien resultó con lesiones luego de que su carro fuera apedreado desde una pasarela mientras se dirigía a un incendio de un supermercado Acuenta. A raíz del ataque Donoso debió someterse a una cirugía maxilofacial, además de perder dientes y quedar con esquirlas de vidrio en los ojos a causa del piedrazo que recibió el vehículo.

Situaciones como esta, junto con el ataque a cuarteles y a carros llevó a la institución a lanzar una campaña para que no los agredan.

Cuando nos dirigíamos al lugar (un supermercado incendiado en Pedro Aguirre Cerda), una turba empezó a apedrear nuestra máquina, nuestro conductor hizo una maniobra evasiva para poder escapar del lugar y caímos dos bomberos del carro, la gente que estaba haciendo los desmanes se nos tiró encima», relata el voluntario Alejandro Aracena durante su recuperación, en un registro al que accedió El Líbero.

«Yo me arriesgo por ti«, «yo doy mi vida por ti«, «no hago distinciones políticas«, «mi misión es salvarte». Son algunas de las frases con las que voluntarios de los diferentes cuerpos de Bomberos del país comienzan el video de la campaña en que piden terminar las agresiones en su contra.

Se trata de una iniciativa que Bomberos ha desplegado en su página oficial y en canales de TV donde se los muestra realizando labores de rescate y control de incendios y se intercalan mensajes de miembros de institución que dicen: «No más violencia«, «no me agredas» y «no más agresiones a Bomberos«.

 

La situación es grave. Los vehículos que son atacados pueden quedar fuera de servicio porque, según cuentan desde Bomberos, la reparación es más compleja y no cualquier mecánico puede realizarla. De hecho, varias veces las máquinas tienen que salir del país para poder volver a estar operativas. Si bien la mayoría han sido apedreadas o les han quebrados sus vidrios, hay otros carros que han sufrido ataques peores, por ejemplo, uno en Rancagua recibió un pedrada en el techo y otro, también en la Sexta Región, no pudo seguir prestando servicios porque la máquina resultó seriamente dañada.

Otro caso, que también ocurrió en Rancagua, afectó a una máquina a la que le reventaron un neumático con una señalética. Incluso, las agresiones se han producido en lugares como Collipulli, en donde un carro de Bomberos chocó contra una barricada, quedando fuera de servicio.

Los cuarteles también han sido blancos de ataques. Por ejemplo, el cuartel general de Graneros fue apedreado y la peor parte de la situación la vivió la sala de máquinas en donde desconocidos destruyeron los vidrios que separan la calle de los móviles. Situaciones similares se han vivido en la cuarta compañía de Valdivia, la décima de Antofagasta o el cuartel general de Constitución en la que ventanales y portones fueron el blanco de los ataques.

Al ser consultado por esta situación, el presidente de Bomberos de Chile, Raúl Bustos, comenta a El Líbero que durante estos días incluso el cuartel general del cuerpo de Santiago se vio en peligro debido a que una turba intentó saquear los locales comerciales del edificio en donde se encuentran.

Detrás de un uniforme negro o beige, no se sabe si hay un hombre o mujer, un joven o un adulto, por lo tanto, hay que cuidarlos y protegerlos», señaló el Presidente Regional Metropolitano de Bomberos, Claudio Bustamante.

En el balance que entregaron el miércoles 30, la máxima autoridad de Bomberos señaló: «Nuestra gente lleva 11 días de emergencias, en turnos secuenciales. Lo preocupante es la consecución de incendios intencionales que Bomberos de Chile está cubriendo y el Ministerio Público está investigando, pero esto de alguna manera debe detenerse. Bomberos está para ayudar a la comunidad, pero esto escapa de cualquier medida preventiva o de respuesta».

Similares fueron las palabras del Presidente Regional Metropolitano de Bomberos, Claudio Bustamante, quien apuntó: «Detrás de un uniforme negro o beige, no se sabe si hay un hombre o mujer, un joven o un adulto, por lo tanto, hay que cuidarlos y protegerlos».

Bustos comenta a El Líbero que comenzaron la campaña porque «queremos evitar que este tipo de agresiones escale».

/Escrito por Bastián Garcés para El Líbero

/gap