Si has entrado a leer estas líneas querido lector influyente es porque quieres aplicarte mucho más y satisfacer a tu mujer en vuestro próximo encuentro sexual. También es posible que solo sea curiosidad porque creas que eres un máquina (cuidado, fantasma) o simplemente quieras mejorar un poco y ver si se te está escapando algo.

Tranquilo, próximamente elaboraremos otro artículo con los imprescindibles que vosotros creéis que necesitáis en el sexo, para que haya paridad y nadie se enfade. ¿Qué creen ellas que no puede faltar en los líos bajo las sábanas? Bueno quien dice en la cama, dice en la cocina, en la ducha, en el sofá… El lugar lo decidís entre los dos.

Es cierto que algunos varones tienen la obsesión de querer satisfacer plenamente a sus parejas en lo relativo al sexo (está muy bien que quieras entregarte, pero quizá también deberías hacerlo en otros ámbitos), por eso te vamos a explicar lo que algunas de ellas han contado a El Confidencial sobre qué cosas deberías hacer sí o sí, ya que ellas lo consideran más que necesario.

Preferencias

De verdad, no es tan difícil complacer a una fémina en cuanto a asuntos entre sábanas se refiere, pero si te sientes un poco perdido, te presentamos un pequeño manual básico que te acercará a la satisfacción de sus demandas sexuales. Y no lo decimos nosotros, estas son algunas de las cosas que hemos recogido de algunas de ellas y que todas quieren en el dormitorio.

Es imprescindible que se tomen su tiempo. Que no vayan directos a meter su miembro en nuestra vagina

“Para mí, aunque parezca muy obvio, es imprescindible que me haga sentir cómoda; no tanto a nivel de confianza sino en el sentido del respeto y que me valore incluso aunque solo sea sexo. Para eso, me ayuda que cuide los preliminares (sin que estos sean muy largos porque entonces la chispa se apaga) y que me hable durante la relación sexual”, explica Marta de 26 años.

“No en plan guarradas (o al menos no de forma ordinaria) sino que sienta que hay conexión más allá de nuestros cuerpos. También me fijo en si la otra persona es silenciosa, pero de estas que no emiten absolutamente ningún ruido. Eso no me gusta nada y hasta me incomoda. Además, veo muy importante que él dure un tiempo prudente (no menos de 15 minutos, por favor) y que, si quiere probar algo nuevo, antes lo proponga, no lo haga directamente sin saber dónde me meto. Ah, y que diga lo que le gusta mientras lo hacemos”, concluye.

Cuestión de escuchar

Sexo oral. ¿Te gusta que ella te lo haga, verdad? ¿Te gusta esa sensación de poder cuando empujas su cabeza para que continúe con sus juegos bucales? Pues a ellas les pasa exactamente lo mismo. No, no es necesario sufrir, pero el entusiasmo apasionado nunca hace daño a nadie. “Muchos descuidan a nuestro gran amigo ‘clítoris’ y deberían centrarse mucho más en él, sobre todo a la hora de tener sexo oral. Es imprescindible”, afirma Eladia, de 32 años.

“Por favor, cuando terminemos de tener relaciones, si no es mucho pedir, que no pregunten ‘qué tal ha ido’, eso le resta todo a lo que haya sucedido y a veces nos obliga a mentir si la cosa no ha ido muy bien. Mejor no te arriesgues a ver si alguna te va a decir la verdad”, añade. “¿Qué debe hacer un hombre? Entender y preguntar si no sabe”, explica Amanda de 34 años.

Es necesario que me haga sentir cómoda; no solo a nivel de confianza sino en el sentido del respeto. Y que me valore

“Debería comprender a base de lenguaje corporal qué es lo que le gusta a ella y no pensar únicamente en el placer propio y si no es capaz de descodificar el lenguaje corporal, preguntar… No hace falta hacer un cuestionario, pero si a una mujer le preguntan si le gusta o no lo que le están haciendo y dice que sí, siendo que no, no es problema de que el hombre no lo sepa hacer”, afirma. “Lo único que tengo que decir es que hay que estar pendiente de que los dos recibamos placer”, contesta Carmen, de 29 años.

Placer para dos

Ellas tienen muchos ‘hotspots’ que probablemente no habrás estimulado demasiado. Así que presta atención: saca todo el potencial a sus zonas erógenas. ¿Qué son? El cerebro juega un papel fundamental en el erotismo pero, con imaginación o sin ella, estas áreas son capaces de ejercer por sí solas como estimulantes sexuales. Una investigación publicada en la revista ‘Cortex’ demuestra que existe “un notable nivel de correlación” entre hombres y mujeres.

“¿Sabes ese capítulo de ‘Friends’ en el que Mónica explica a Chandler que las mujeres tienen unas siete zonas erógenas y que se debe jugar con todas durante un tiempo antes de ir a saco a la penetración? Pues hombres del mundo, jugad con ellos e ir variando y mezclando el orden: arriba, abajo, a un lado y al otro, al centro y luego ya… pa dentro, por favor”, exige Sara, de 33 años.

“Es imprescindible que se tomen su tiempo. Que no vayan directos a meter su miembro en nuestra vagina. ¿Todavía no les ha quedado claro que hay que calentar el horno antes de que el bollo esté cocinado? No es tan difícil de entender. No somos máquinas a las que pulsas un botón y nos encendamos. Hay que ir poco a poco”, concluye Ana, de 40.

/psg