Un ultimátum al presidente Evo Morales para que deje ya el poder mantiene la crisis política y social en Bolivia, con nuevas manifestaciones a favor y en contra del mandatario. Los comités cívicos reunidos en la noche anterior en Santa Cruz, la mayor ciudad de Bolivia, dieron 48 horas, hasta este lunes, para que el líder socialista deje el mando tras las denuncias de fraude en su reciente reelección para un cuarto mandato. Lleva 13 años en el poder.

Protesta contra Morales, este domingo en La Paz (Reuters)
Protesta contra Morales, este domingo en La Paz

El líder del Comité Cívico Pro Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, fue quien lanzó el desafío, tras haberse erigido desde hace días en una de las voces más relevantes de la lucha para echar a Morales de la presidencia, por encima de la mayoría de políticos opositores. El organizador no dijo qué acciones emprenderá con sus partidarios, pero se presume que podrían ocupar sedes regionales de entidades y empresas públicas, como ha ocurrido antes.

Acto del Comité de Defensa de la Democracia (Conade) en Santa Cruz, el sábado (AFP)
Acto del Comité de Defensa de la Democracia (Conade) en Santa Cruz, el sábado

Este domingo, los líderes opositores manifestaron que, tras una eventual renuncia del izquierdista, rechazarán también a su vicepresidente, Álvaro García Linera. En su lugar, propusieron a Cristina Díaz Sosa, actual Decana de la Corte Suprema. La abogada de 62 años es “la única que no es masista” en el tribunal, destacó Camacho, en referencia a la formación oficialista.

En tanto, Morales anunció que el domingo se reuniría con movimientos sociales que durante todos estos años le han respaldado, pero al final de la jornada no había constancia de que se hubiera producido la reunión ni de si se espera ya para este lunes. “Yo dependo del pueblo, de las fuerzas sociales”, afirmó en una emisora de radio para anunciar que se reuniría con la Central Obrera Boliviana (COB) y de la Coordinadora Nacional por el Cambio (Conalcam), que agrupa a obreros, campesinos, indígenas y cocaleros, incondicionales con el mandatario.

“Ahora dicen fuera Evo, ya no es un tema de fraude”, aseguró tras revelar que sí se reunió en esta jornada con el vicepresidente, Álvaro García Linera, y algunos ministros de su gabinete. Los opositores “están buscando muertos que vengan de la Policía y las Fuerzas Armadas”, añadió.

“El que pide la intervención militar está pidiendo sangre, está pidiendo muerte”, declaró por su parte el ministro de Gobierno (interior), Carlos Romero.

A su vez, el opositor Carlos Mesa acusó a Evo Morales de llevar al país a una situación límite por no tener valor para renunciar. “Evo Morales tiene en sus manos la pacificación del país y la salida democrática a la crisis. Morales no tiene el valor para hacerlo y está provocando el pedido de su renuncia, llevando al país a una situación límite”, advirtió al leer en La Paz un comunicado de la alianza opositora Comunidad Ciudadana.

Bolivia's presidential candidate Carlos Mesa speaks during a news conference in La Paz, Bolivia, November 3, 2019. REUTERS/David Mercado
Carlos Mesa

El ex presidente Mesa (2003-2005) compareció ante los medios para leer una serie de resoluciones tras una asamblea extraordinaria de Comunidad Ciudadana, candidatura que quedó segunda después de la de Morales en los comicios del pasado 20 de octubre, cuyos resultados no reconoce la oposición por considerarlos fraudulentos.

Comunidad Ciudadana demanda al Gobierno boliviano que cese “el discurso y las acciones de agresión y racismo contra la ciudadanía, de parte de los grupos organizados del MAS”, el gubernamental Movimiento al Socialismo.

En especial “la denominada Conalcam”, a la que exigió “deponer sus amenazas y sus ataques violentos, en contra de la resistencia pacífica del pueblo boliviano”.

Las movilizaciones no han cesado desde que el lunes posterior a la votación un repentino cambio en el escrutinio provisional pasara de augurar una segunda vuelta entre Morales y Mesa a prever el triunfo en primera para el jefe de Estado.

El presidente de Bolivia, Evo Morales (REUTERS/David Mercado)
Evo Morales

La muerte el miércoles pasado por heridas de bala de dos hombres en enfrentamientos entre afines y contrarios al presidente llevó al día siguiente al mandatario a pedir a ambos el cese de la violencia. Las protestas fueron aún violentas el jueves pero ya no tanto el viernes y el sábado tuvieron mucho menos intensidad por la festividad de los difuntos, muy arraigada en el país.

Este domingo volvieron los bloqueos de calles en ciudades como La Paz y Cochabamba con algo más de repercusión, pero sin incidentes relevantes.

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