La cancelación de la COP 25 en Chile que anunció el Presidente Sebastián Piñera no dejó a nadie indiferente. Y es que muchas de las esperanzas medioambientales estaban puestas en este evento, que a falta de un mes y medio para su inicio deberá buscar una nueva sede dejando atrás una ambiciosa agenda por llevar a cabo en estas materias.

Sin embargo, esto se vio truncado y algunos expertos han expresado que no realizar la cita en nuestro país es un duro golpe ya que muchos de los desafíos medioambientales se iban a plantear en la COP 25.

“La verdad, es un impacto tremendo a la pretensión de liderazgo en las negociaciones climáticas que tenía el país que estaba liderando una coalición de alta ambición respecto a las contribuciones nacionales determinadas de reducir las emisiones de los gases de efecto invernadero tendiendo a la carbononeutralidad al 2050 y eso queda en entredicho”, sostuvo Jorge Canals, socio del área Medio Ambiente y Regulación de Moraga y Cía.

“Es un profundo golpe a la institucionalidad ambiental. Se habían gastado muchos recursos en implementar el recinto ferial en Cerrillos para recibir a las delegaciones extranjeras y aquello no había redundado en un crecimiento de la institucionalidad ambiental que estaba muy desmedrada respecto a los desafíos que tiene”, complementó.

Mientras, Mauricio Quezada fundador de Ecoven y especialista en gestión de residuos, remarcó que “la reacción que está teniendo el gobierno lamentablemente no es lo que uno esperaría desde el punto de vista de la imagen, del impacto que genera todo esto, pero por otro lado, era algo necesario, porque habían pocas alternativas de llevarla a cabo considerando todo lo que está pasando en el país”.

En relación a lo que viene, Canals opinó que pese a la mala noticia, Chile no puede dejar de trabajar en materias medioambientales y, de paso, recordó que la historia natural va de la mano con las demandas sociales.

“Espero que con esto el país no se reste de las metas que se ha establecido en los anteproyectos de cambio climático. En el fondo, este es un gran recordatorio de que la historia natural, del medioambiente está vinculada a la historia social, que van de la mano y no es posible llevarlas por cuerdas separadas”.

 

Un golpe a las pymes

La COP25 iba a significar una vitrina para muchas pymes del rubro ambiental. Ahora, claramente habrá un retroceso y un impacto importante para el emprendimiento, advirtió Quezada, quien justamente se alistaba para estar presente.

“Los emprendimientos medioambientales somos el último eslabón de las pymes. Es un rubro súper complejo porque el cuidado del entorno no está dentro de las primeras preocupaciones dentro de tantas otras que tienen las grandes empresas. Entonces, la realización de la COP25 era súper potente, ya que nos permitía difundir nuestros emprendimientos, tener un poco más de tribuna en los medios que comenzaban a mostrarse muy interesados en dar a conocer iniciativas a nivel nacional e internacional y de esa manera, que pudiesen ser replicables en otros países”, remarcó el CEO de Ecoven.

Si bien, el panorama cambió totalmente, el trabajo entre el sector público y privado para ir reduciendo las fuentes de contaminación en el país y el mundo plantean siempre nuevos retos de saltar.