Desde que estalló la crisis social en Chile, hace exactamente 18 días, parte de la ciudadanía y algunos analistas han apuntado como uno de los principales fundamentos que llevaron a esta situación la gran brecha económica que impera en el territorio.

Desigualdad que si bien en los últimos años -gracias reformas y políticas sociales que han apuntado a paliarla-, ha disminuido, aún sigue manteniendo cifras preocupantes.

Según el informe de “Panorama Social en América Latina de 2018”, dado a conocer por la Cepal a principios de este año, en 2017 el 50% de los hogares de menores ingresos accedió al 2,1% de la riqueza neta del país, mientras el 10% de los más adinerados concentró el 66,5%.

Y yendo más allá, solo el 1% -denominados como los “súper ricos” del país- se quedó con el 26,5% de la riqueza.

“A pesar de que hemos reducido la desigualdad, Chile todavía es un país demasiado desigual. La gente tiene la percepción, y con mucha razón, de que en Chile hay demasiados abusos”, sostuvo el Presidente, Sebastián Piñera, a la BBC, en una entrevista publicada este martes.

Dicho eso, el Mandatario negó que Chile sea uno de los países más desiguales de América Latina. “Eso no es cierto”, sostuvo, agregando que “Chile está en promedio en términos de desigualdad en América Latina”, recalcando de todas formas que “por supuesto, sigue siendo un país muy desigual (…), pero no es el país más desigual de América Latina”.

Chile en la mitad de la lista

De hecho, según las cifras del Banco Mundial, el cual calcula los niveles de desigualdad en base al Indice de Gini, donde se entrega un valor de 0 a 100, según país, donde 0 es la perfecta igualdad -todos tienen los mismos ingresos- y 1 es la perfecta desigualdad -una personas tienen todos los ingresos y los demás ninguno-, Chile ocupa la décima posición en términos de desigualdad económica en comparación a los demás países latinoamericanos sobre los cuales el Banco Mundial tiene registros, y el quinto lugar si se toma en cuenta solo los países sudamericanos.

Así, quien lidera la lista de desigualdad es Brasil (53,3), seguido de Honduras (50,5), Panamá (49,9), Colombia (49,7), Paraguay (48,8), México (48,3), Guatemala (48,3), Costa Rica (48,3), Venezuela (46,9) y Chile (46,6). Eso sí, el último registro del país gobernado por Nicolás Maduro corresponde al año 2006, todos los demás -excepto Nicaragua y Guatemala- son datos de 2017.

En tanto, el país con mayor índice de igualdad en América Latina es El Salvador (38), le sigue Uruguay (39,5), el tercer lugar lo ocupa Haití (41,1) y en cuarta posición aparece Argentina (41,2).

En tanto, a nivel mundial, Chile aparece en la posición número 25 entre los países más desiguales -aunque varios cuentan con datos de una antigüedad superior a 10 años- y tiene el mismo puntaje que Camerún, cuya última medición se realizó en 2016 y es parte del continente africano, zona del mundo que presenta los mayores índices de desigualdad económica.

Pese a todavía figurar con una destacada desigualdad, Chile efectivamente ha avanzado. Y es que según un informe del Banco Mundial publicado en 2016, el país ocupaba la séptima posición a nivel global, siendo el sexto en Latinoamérica y el tercera en Sudamérica tras Brasil y Colombia.

En cuanto al PIB per cápita en América Latina, Chile aparece en segundo lugar respecto a los países de la zona cuyos números el Banco Mundial tiene actualizados a 2018. Así, el país registró el año pasado una cifra de US$15.923, solo superado por Uruguay (US$17.278) y seguido en la tercer puesto por Panamá (US$15.575).

Mientras que los países que presentan menor ingreso por habitante son Haití (US$868), Nicaragua (US$2.028), Honduras (US$2.482) y Bolivia (US$ 3.548). De Venezuela, en tato, los últimos datos son de 2014, año en que anotaba un PIB per cápita de US$16.054.

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