«Puede que se pierda en el Parlamento, pero no en las calles«, aseguró la semana pasada el líder del Partido Comunista y diputado, Guillermo Teillier, respecto a la acusación constitucional contra el Presidente Sebastián Piñera que ha impulsado el PC junto a un sector del Frente Amplio, compuesto por el Partido Humanista, el Partido Ecologista Verde y el independiente Renato Garín.

La calle y el libelo han sido los ejes centrales que han marcado al sector que ha levantado como bandera la destitución del Mandatario. De hecho, al comienzo de las evasiones masivas la diputada Pamela Jiles (Partido Humanista) fue activa en redes sociales apoyando este tipo de hechos e, incluso, mandó mensajes de aliento a los manifestantes. En la misma línea, el también miembro del PH, Tomás Hirsch, afirmó que este tipo de acciones era «una protesta que va mucho más allá del alza del Metro» y que se trataba de la «respuesta de una sociedad abusada por los poderosos. Sube la electricidad, bencina, dividendos, arriendos, aranceles, remedios«.

Aunque los diputados del Frente Amplio no fueron los únicos que durante los primeros días de movilización utilizaron sus redes sociales para respaldar a los evasores. La bancada del Partido Comunista emitió una declaración sobre la situación que se vivía en el país. «Respaldamos las llamadas ‘evasiones masivas’ convocadas y desarrolladas por estudiantes y ciudadanos ante el alza de la tarifa del metro de Santiago«, señalaban los representantes del PC quienes además sostenían que este tipo de hechos eran «acciones legítimas de desobediencia civil, una expresión de reclamo acumulado ante el aumento continuo del precio de servicios básicos«.

Además, algunos diputados que han impulsado el texto contra el Presidente han solicitado la renuncia del Jefe de Estado desde los primeros días en que se produjo el estallido social. «Si él está renunciando a gobernar, porque gobernar significa acoger las demandas de la ciudadanía, que para eso lo eligieron Presidente, y se escuda tras los militares, lo mejor sería que renunciara y llamara a nuevas elecciones«, afirmó el diputado Teillier el sábado 19 de octubre, un día después de que el Mandatario decretara el estado de excepción constitucional.

Aunque no ha sido el único, durante las últimas dos semanas diversos diputados que apoyan el libelo han usado sus redes sociales para tuitear el hashtag #RenunciaPiñera. Una de ellas ha sido justamente Jiles, quien inició la idea de acusar constitucionalmente al Presidente.

Incluso, algunos parlamentarios llamaron a manifestarse durante el toque de queda. Uno de esos llamados lo realizó el diputado comunista Hugo Gutiérrez quien, por ejemplo, el 21 de octubre en pleno estado de emergencia tuiteó: «Iquique sin miedo al estado de emergencia y al toque de queda, más de 20 mil personas en la marca y miles tocando ollas«, unas palabras que acompañó junto a un video de las manifestaciones y el hashtag #RenunciaPiñeraYa.

El mismo congresista además ha instado a una huelga general en caso de que el gobierno no se abra a la idea de cambiar la Constitución. «Vamos que se puede y si no se puede, porque la derecha se niega a legislar, será la huelga general la que resuelva la Asamblea Constitucional«, publicó en su cuenta de Twitter el diputado el sábado pasado.

Otros, en tanto, han optado por endosar la responsabilidad de los abusos realizados por las Fuerzas Armadas y Carabineros directamente al Presidente, como la diputada del PC, Karol Cariola quien afirmó que había sido el Jefe de Estado quien había dado la orden para realizar estos actos y que era él quien debía asumir la responsabilidad por los excesos.

Pero, ¿cuál es la representatividad de los diputados que buscan destituir al Jefe de Estado? En total, los principales impulsores de la acusación constitucional son los tres representantes del Partido Humanista -Tomás Hirsch, Pamela Jiles y Raúl Florcita Alarcón-, el ecologista Félix González, el independiente Renato Garín, y los 9 representantes del Partido Comunista -Boris Barrera, Karol Cariola, Hugo Gutiérrez, Carmen Hertz, Amaro Labra, Daniel Núñez, Marisela Santibáñez, Guillermo Teillier y Camila Vallejo-, quienes en promedio fueron electos con el 7,92% de los votos.

De hecho, dos de los congresistas que están a favor del libelo fueron electos por «arrastre». Se trata de los comunistas Boris Barrera y Amaro Labra, quienes llegaron al Congreso gracias a la votación que obtuvieron sus compañeras de lista Karol Cariola y Camila Vallejo. Los sufragios obtenidos por Cariola (14,96% ) y Vallejo (13,67%) contrasta con los escasos 1,29% y 1,82% que lograron Barrera y Labra, respectivamente.

En la misma línea, solo 6 diputados de los que apoyan la acusación constitucional superan el 10% de los votos, mientras que 5 no logran llegar al 5% de los votos. Aunque esta última cifra tampoco es algo sorprendente, los 15 congresistas suman en total 334.135 votos de los 6.676.325 sufragios que fueron emitidos en las últimas elecciones de 2017.

/Escrito por Bastián Garcés para El Líbero

/gap